lunes 16 de julio de 2018 | 11:07
Columnas

En Contexto. La digitalización del país un paso a la transparencia y freno a los cochupos

@lusacevedop dom 15 abr 2018 21:46
Es imposible pensar en un gobierno sin acceso amplio a las TIC.
Es imposible pensar en un gobierno sin acceso amplio a las TIC.
Foto propiedad de: Internet

Al menos dos de los cinco candidatos presidenciales han manifestado su intención de innovar la manera de construir el país, lo que significaría echar mano de los avances de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y digitalizar las actividades de la función pública, primero en el gobierno central y, a partir de ahí, al resto de las administraciones públicas.

Lo sorprendente del caso es que la propuesta y acción no proviene del candidato priista, sino de López Obrador y de Ricardo Anaya.

Sin entrar en detalles de la manera en la que digitalizarían al país, ambos han dejado ver su interés por utilizar a la tecnología para hacer frente a la corrupción, transparentar la gestión pública y dar sentido a la rendición de cuentas al restringir la relación directa entre burocracia y ciudadanos, que es uno de los innumerables caminos de los sobornos.

Anaya es quien mejor ha caminado en esa ruta, lamentablemente a paso muy lento, no obstante que arrancó su campaña formal con un incomprendido “Hackathon”, un maratón en el que participaron más de un millar de millennials entre 18 y 30 años nativos del Internet y usuarios de las TIC, pero la intención sociopolítica del programa no trascendió más allá de un encuentro lúdico, aunque muchos de esos jóvenes votarán por primera vez en estas elecciones.

También Andrés Manuel López Obrador consideró en su desordenado Proyecto de Nación el tema de la digitalización. Los argumentos sobre el tema, aunque aún más tenues y desarticulados que los de su más cercano contendiente, cuando menos están contemplados.

Llama la atención que los demás aspirantes a la presidencia de México hayan soslayado a la digitalización entre sus propuestas de campaña.

Es imposible pensar en un gobierno sin acceso amplio a las TIC.

Desde la primera experiencia de alternancia del poder político, hasta Vicente Fox consideró la importancia de la digitalización, no tanto en beneficio de la transparencia sino para intentar dar sentido a su proyecto modernizador. Hay que recordar la corrupción con el tema de los pizarrones y las escuelas electrónicas.

En el gobierno de Felipe Calderón, el tema digital también fue esencial en su guerra contra el crimen organizado por lo que creó una moderna red nacional de telecomunicaciones que denominó Plataforma México que permitía enlazar a las instituciones de seguridad de todo el país, misma que no creció al ritmo de las circunstancias durante el mandato de Enrique Peña Nieto y durante su gobierno la digitalización se orientó al sector hacendario.

De esa manera, si bien el sistema tributario mexicano es uno de los más modernos y eficaces para la recaudación, no sucede lo mismo en otros ámbitos de la vida nacional.

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) la digitalización y el acceso a las TIC es esencial para asegurar, por un lado, el equilibrio fiscal y también la ineficacia resultante de la corrupción.

Las investigaciones periodísticas de Panama Papers y Paradise Papers son expresión clara de la necesidad de mejorar los sistemas fiscales y de gobierno para asegurar el control de los recursos públicos, combatir la evasión fiscal y cerrar el paso a la corrupción con ayuda de procesos digitales.

Las herramientas digitales facilitan la vida de los ciudadanos. Por ejemplo, el FMI indica que en Estonia sólo se requieren cinco minutos para hacer su declaración tributaria, mientras los kenianos pagan sus impuestos desde sus teléfonos inteligentes.

No resulta asombroso que un personaje como El Bronco, que se valió del fraude para alcanzar un espacio en la boleta presidencial haya convocado para el inicio de su campaña a los jóvenes para iniciar una nueva independencia cibernética, en burda copia del candidato de la coalición Por México al frente. En cambio, el representante arropado por el PRI, aunque lo conoce bien, está lejos del tema.

Aunque quizá no sea la panacea, la digitalización puede marcar una diferencia entre lo que se dice y se hace en el combate a la corrupción y alcanzar una gestión pública en verdad transparente.

@lusacevedop