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Columnas

Rosario y gasolinazo, las pesadas cargas de Meade

@ruizjosejaime mié 14 mar 2018 10:09
¿Qué hacer con Rosario Robles?
¿Qué hacer con Rosario Robles?
Foto propiedad de: Internet

Dos problemas se perfilan para la campaña de José Antonio Meade: la corrupción y el gasolinazo. Uno lo representa la actuación de Rosario Robles, una carga tan pesada que seguirá contaminando la imagen pulcra de José Antonio. “El cártel de Rosario”, lo nombra Carlos Loret de Mola. Meade no ha podido imponer la percepción de que nada tuvo que ver con los enjuagues descubiertos por la Auditoría Superior de la Federación y con otras corruptelas del sexenio.

Otro problema es el gasolinazo. Los ciudadanos no le perdonan a José Antonio esa paternidad. Así se vio en un foro organizado por el empresario Jorge Vergara donde los asistentes abuchearon al unísono al candidato priista. Los ciudadanos, por más que trate de explicar el gasolinazo, no le creen al exsecretario de Hacienda.

Meade la tiene cuesta arriba, muchos factores trabajan en contra de su candidatura. En primerísimo lugar, el enojo contra la gestión de Enrique Peña Nieto. El gasolinazo no se ha olvidado ni se olvidará. Cada vez que puedan, los adversarios de José Antonio se lo recordarán y los ciudadanos, que lo siguen padeciendo, va a castigar al PRI y a su candidato. Tampoco tiene a todo el PRI de su lado y, probablemente, mucho del voto panista se vaya con Margarita Zavala y no se trasvase a José Antonio.

¿Hasta dónde conoció –y en su caso avaló– la corrupción en este sexenio? ¿Qué de Rosario Robles? ¿Qué de la Estafa Maestra? ¿Qué de las transferencias a Josefina Vázquez Mota que, en un giro inesperado, podrían ser investigadas en los Estados Unidos e implicar a Meade? Aunque tal vez él sea el candidato bueno de los que habla Donald Trump, quien sigue metiéndose en nuestra política interna.

Meade llegó con una investidura pulcra en el servicio público, pero no así sus pares que lo rodearon durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Esa imagen se está derrumbando porque si no fue cómplice, sí fue omiso. ¿Hasta dónde es honesto quien ve pasar corruptelas y no las denuncia? José Antonio está marcado por la escandalosa corrupción de este sexenio.

¿Cómo aligerará las pesadas cargas de la corrupción representada por Rosario? Cuesta arriba. Difícil, muy difícil. Y los casos se acumulan, lo cual daña a Meade. Ahí está ICA que, antes de quebrar, recibió 400 millones de Pensionissste. La Confederación Patronal de la República Mexicana está pidiendo ya una explicación contundente por ese “rescate”.

José Antonio entre más explique el gasolinazo, más será abucheado. ¿Y qué hacer con el tema de la corrupción? ¿Seguir condenando a Ricardo Anaya con la paja en el ojo ajeno y callarse por las vigas de este sexenio? ¿Dónde la congruencia? Se lo escribió Felipe Calderón en diciembre pasado: Meade “tiene una piedra de molino atada al cuello: La corrupción del PRI”.

Finalmente, ¿qué hacer con Rosario Robles? La inmovilidad no sirve y el tiempo trabaja en contra.