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Columnas

Parálisis política. Las tres razones por las que perdió López Obrador en el 2006

@ismjcpa mar 13 mar 2018 13:38
Ahora se repite la historia,  AMLO no quiere debatir
Ahora se repite la historia, AMLO no quiere debatir
Foto propiedad de: Internet

A la gente le encanta sentirse engañada, pero pocos hacen un análisis de los resultados de una administración, es más fácil sentirse ilusionado con lo que va a venir que ponerse a pensar que fue bueno y malo de lo que ya pasó. De la administración de Vicente Fox, la gente solo recuerda su actitud “mandilona” del sexenio, pero no ubica que durante su administración se pagó más de una tercera parte de la deuda externa, ¿qué representó eso? Bueno pues desde Luis Echeverría a Carlos Salinas de Gortari se dedicaron a endeudar al país y a gastar más de lo que se generaba, por eso se dieron las crisis recurrentes de cada seis años, que no se dio en la administración de Fox, eso a la gente se le olvida.

Prefieren crearse la ilusión de alguien o de algo, como cuando Enrique Peña Nieto, a la gente se le hizo más fácil dejarse llevar por la ilusión del cuento del Rey y de la Reina que pensar en los resultados de Felipe Calderón como presidente,  la gente se dejó influenciar por la llamada guerra contra la delincuencia organizada, cuando Calderón lo único que hizo fue ponerles contrincante y los del otro bando empezaron a caer.  Pero como nunca en la historia el país tuvo una tercera parte más de reservas internacionales que deuda, es decir el país por cada dólar que debía tenía 1 dólar con 33 centavos.

Dentro del ilusionismo que hace crecer en su mente la gente está el de López Obrador en el año 2006, cuando López Obrador reconoció que perdió (http://www.cronica.com.mx/notas/2017/1022759.html) pero no podía aceptar públicamente esa derrota porque su movimiento se acabaría, siempre había actuado así, ahora con mayor razón, se trataba de la presidencia de la república. Era necesario polarizar al país, haciéndole creer que había habido un fraude, que dejar de recibir los miles de millones de pesos que recibía con su movimiento, pero la verdad es que López Obrador había perdido y él lo había reconocido.

En el 2006 López Obrador perdió por dos razones, la primera por no asistir al primer debate presidencial en el que fue exhibido como intolerante como incapaz de enfrentar ideas, antes de eso López Obrador tenía una ventaja relativamente cómoda, él dice que eran 10 puntos de diferencia sobre su más cercano contrincante, después del debate al que no asistió, su ventaja era mínima, había perdido entre 6 y 7 puntos de ventaja, por el simple hecho de no haber asistido y haber permitido que Felipe Calderón se diera a conocer en cadena nacional sin ningún contrincante que se le pusiera enfrente, Roberto Madrazo fue vapuleado, obviamente después de ese debate Felipe Calderón se posicionó como una alternativa de presidente de la República.

 

El segundo error de Andrés Manuel López Obrador fue haber asistido al segundo debate, en ese segundo debate, más que haber sido exhibido como un peligro para México, se mostró incompetente ante Felipe Calderón y a su vez Felipe se mostró como un casi presidente, le dio vuelta a los embates que le hicieron, supo cuidar los frutos que había logrado en el primer debate y vapuleó a Andrés Manuel López Obrador, le recetó sus resultados en el DF como gobernante, dejó la ciudad más endeudada, la más insegura, la más corrupta y la entidad de menor crecimiento en el país, además con una propuesta de un gasto desorbitado del estado, que implica endeudamiento, inflación, devaluaciones, crisis del estado quiebra del país y sobre todo empobrecer al más pobre. Cuando López Obrador pretendió darle una respuesta a Felipe Calderón utilizó el “Fobaproa”, Felipe le dijo mentiroso y que quien había aprobado el “Fobaproa” era su candidato al senado Arturo Nuño, por cierto coincidentemente por Tabasco.

De ahí Andrés Manuel no se pudo levantar, todo lo que comentó después de eso ya no fue importante, quedó como incompetente, pero eso no era una sorpresa, principalmente fue Felipe el que logró ubicarse definitivamente como la opción de la mayoría de los mexicanos. El tercer error fue no haber aceptado un tercer debate propuesto por Roberto Madrazo, ahí pudo haber tenido la oportunidad de recuperarse de la zarandeada que le habían acomodado.

Ahora se repite la historia,  AMLO no quiere debatir excepto lo que el INE le ordene, pero eso no es novedad, a AMLO le gusta tropezar y caer con la misma piedra, o ya sufre de Alzheimer o simplemente no tiene interés en ganar la elección, sino seguir siendo líder sindical, seguir recibiendo los miles de millones de pesos que ha recibido desde la ocasión que invadió los pozos petroleros, solo que ahora el dinero que recibe es legal, no tiene interés en trabajar y si es presidente, tiene que trabajar y mucho, el hecho de que el presidente guapo haya pasado como un presidente tonto, no quiere decir que no haya trabajado, Andrés Manuel no sabe trabajar porque nunca ha trabajado y la única ocasión que lo hizo, lo hizo mal, como ya Felipe Calderón se lo señaló en aquel segundo debate del 2006.

 

Don Julio, hablemos de política.