jueves 21 de junio de 2018 | 06:36
Columnas

Érase una vez en Cartolandia…con Fernanda de la Rosa

@fabian7511 mar 13 mar 2018 08:03
Es una asociación civil sin fines de lucro creada con el propósito de estimular el desarrollo de los diferentes grupos en situación de vulnerabilidad con el fin elevar la calidad de vida.
Es una asociación civil sin fines de lucro creada con el propósito de estimular el desarrollo de los diferentes grupos en situación de vulnerabilidad con el fin elevar la calidad de vida.
Foto propiedad de: Internet

 

Cuando uno pisa esta zona, pareciera que son personas “invisibles”, que nadie ve y escucha. Nos topamos con largas hileras de cuartos hechos con lámina, cartón y plástico, con suelo empedrado y una gran mancha de tierra alrededor, junto a las vías del tren, fue ahí donde se hizo entrega de la ropa en desuso, tenis, camisas, playeras, chamarras, cobijas, abrigos, calcetas, gorras y zapatos para las comunidades de las zonas marginadas, con el único objetivo de llegar donde se encuentran los infantes y adultos en situación de calle, de familias indígenas de otros estados, éste es su lugar codiciado, es Cartolandia.

Para llegar a esta colonia perdida hay que atravesar el Río de los Remedios. Después recorrer varias calles de San Miguel Xalostoc, municipio de Ecatepec, y entrar por la calle Francisco Villa.

Representación de Organizaciones Sociales Amigas A.C (R.O.S.A), es una asociación que apoya a niños y adultos de las comunidades marginadas de Ecatepec con alimentos, ropa y artículos de consumo básico.

Es una asociación civil sin fines de lucro creada con el propósito de estimular el desarrollo de los diferentes grupos en situación de vulnerabilidad con el fin elevar la calidad de vida.

De manera, que se dirigieron con Fernanda de la Rosa, doceava regidora panista del municipio de Ecatepec de Morelos, en el Estado de México, para solicitarle su apoyo para que sea donada “ropa en situación de desuso” y así poder distribuir dicha ropa en las comunidades con mayor susceptibilidad de vulnerabilidad y abandono por parte de la sociedad y gobierno.

Sus ilusiones están encaminadas en la gente que menos dinero y oportunidades de trabajo tiene. La mayoría de sus residentes son centroamericanos y mexicanos provenientes del sur que arribaron en “la bestia”, el tren de carga que abordan los migrantes para viajar al norte del país.

Se pudo observar  a cientos de personas formadas para que cada una escogiera su prenda favorita. Era impresionante observar cómo las familias compartían esos minutos con sus hijos, donde muchos de ellos, no acuden a las escuelas por falta de recursos económicos.

Una vida, así de cruda y triste, donde los ojos de los políticos están concentrados en descalificaciones, acusaciones, debates y cargadas de la militancia, menos en colonias donde todos los residentes piden caridad en las calles, son recolectores de basura o vendedores ambulantes en cruceros viales. Así nuestro México y sus gobernantes cegados por el poder.