sábado 15 de diciembre de 2018 | 02:11
Columnas

Del "Hoy, hoy, hoy" al "éntrale". AMLO, tentado a caer

@jlca007 lun 12 mar 2018 15:10
En ese encuentro Vicente Fox insistió en que esa noche se llevara a cabo el debate,
En ese encuentro Vicente Fox insistió en que esa noche se llevara a cabo el debate,
Foto propiedad de: Internet

Los debates entre los candidatos presidenciales son un factor de decisión para los ciudadanos, sobre todo para los indecisos, que en México, por lo menos en las últimas tres elecciones han resultado ser determinantes para los resultados.

Diseñados para la confrontación de ideas, desde 1994, sólo han destacado las palabras memorables por ser errores fundamentales en el rumbo de las campañas, descalificaciones exitosas de los contrincantes o promesas tan grandilocuentes que nunca se pudieron cumplir.

El “hoy, hoy, hoy” del panista Vicente Fox lo catapultó en las encuestas y seguramente fue determinante para su triunfo, no pocos electores, quedaron encantados con la determinación del ex empresario, sincero y franco, un antítesis de los hasta en ese momento era el candidato presidencial priista.

El 23 de mayo del año 2000, los candidatos presidenciales: el panista Vicente Fox, el priista, Francisco Labastida y el perredista, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano,  mantuvieron una reunión para llegar a un acuerdo sobre la fecha del segundo debate, con los medios de comunicación como testigos.

En ese encuentro Vicente Fox insistió en que esa noche se llevara a cabo el debate, asegurando que había un acuerdo que televisoras transmitieran el encuentro y que lo único que se esperaba era la presencia de los aspirantes presidenciales y definir a los conductores.

Después de concordar Cárdenas y Labastida en realizar el debate, dentro de tres días,  el 26 de mayo, Vicente Fox pronunció y reiteró, una de las palabras que lo marcarían como político, así como  la historia de los debates en el país: “Hoy, Hoy, Hoy”.

Por su parte, Labastida aprovecho el encuentro para relatar una  larga retahíla de quejas que ante millones de televidentes: "Me ha llamado chaparro, me ha dicho mariquita, me ha dicho la vestida, me ha dicho mandilón. Ha hecho señas obscenas...", esta frase precipitó el principio del fin de una era del priísmo en el poder.

Seis años después, el primer debate presidencial entre los aspirantes presidenciales de 2006, destacó por la ausencia del candidato Andrés Manuel López Obrador, ese hecho, le mermó en las encuestas, además fue utilizado por sus adversarios para atacarlo el resto de la campaña.

En estas elecciones, a menos de 20 días de que concluya el período llamado de intercampañas, una decisión del Tribunal Electoral abrió la posibilidad de un debate entre candidatos presidenciales antes del 30 de marzo, y con ello, varios  candidatos se quieren sumar a un evento de ese tipo en un medio de comunicación.

El primero que salió a convocar fue José Antonio Meade, el candidato de la alianza PRI-PVEM-PANAL: “en cualquier foro que el resto de los contendientes escoja”, dijo el domingo.

Ayer nuevamente vía twitter, Meade escribió: “El Tribunal Electoral nos dio ya luz verde para debatir en este periodo intercampañas. Ya no hay pretextos, López Obrador. ¡Éntrale! #YoMero”.

Posteriormente el aspirante presidencial del Frente, Ricardo Anaya Cortés, retó a su contrario de Morena, Andrés Manuel López Obrador, a debatir "de frente y con ideas".

"Yo quiero formalmente retar a un debate a Andrés Manuel López Obrador. Vamos a ver si el señor tiene las ideas, el valor y los pantalones para enfrentarnos", expresó.

Incluso, la aspirante presidencial independiente Margarita Zavala,  se apunta y apunta a AMLO a un debate: “Yo estoy lista para debatir con quien sea, sobre todo con Andrés Manuel López Obrador, aunque ya sabemos que lo suyo no es el debate”.

La verdad es que será muy complicado que Andrés Manuel López Obrador acepte acudir a un debate que no este organizado por la autoridad electoral, sobre todo, porque sabe que como puntero, será el saco de boxeo que todos querrán golpear.

Y tiene razón en decir no. Poco a poco va subiendo en las encuentras, mientras sus más cercanos contrincantes bajan, asistir a un debate en esas condiciones es arriesgar mucho por poco o casi nada.