miércoles 20 de junio de 2018 | 12:27
Columnas

AMLO, con amplia ventaja en las encuestas ¿cuidarla o aumentarla?

@Manuel_Ibarra lun 12 mar 2018 11:00
Foto propiedad de: Tomada de SDP

El líder en las encuestas debe decidir entre proteger su amplia ventaja o arriesgarse a incrementarla aún más.

A menos de 4 meses de las elecciones, Andrés Manuel López Obrador se mantiene como amplio líder en las diversas encuestas difundidas en nuestro país y en el extranjero.

La más reciente, publicada en este portal del cual soy co-fundador, pone a “López”, como le dicen despectivamente sus adversarios, con 39.5%; le sigue Meade con 24.3% y en el fondo se mantiene Ricardo Anaya con 19.5%.

Ni la estúpida guerra sucia con temas como la descabellada e inexistente “intervención rusa”, ni los ataques de otros partidos, ni de “intelectuales” mexicanos y extranjeros han podido bajar de la cima a Andrés Manuel. Y sus dos principales competidores, el PRI y en un tercer y lejano lugar, el PAN, se van quedando sin tiempo y de margen de maniobra ya no de alcanzarlo, sino de ponerse en el rango de “empate técnico”.

Mientras el segundo y el tercer lugar se siguen haciendo garras en esa especie de “guerra civil” entre la alianza de facto conocida desde hace tres décadas como “PRIAN”, Andrés sigue marcando agenda con temas como su foto “echando novio” con doña Beatriz Gutiérrez. En fin. De seguir así las cosas de aquí al fin del periodo del intercampañas, será muy, muy difícil que el líder en las encuestas termine en segundo lugar.

¿Qué debe hacer ahora Andrés Manuel? ¿Cuidar su ventaja, dicho en términos futbolísticos, en una especie de “catenaccio” electoral, o jugar al “fútbol total” arriesgar y buscar aumentar su ventaja, en el entendido que esto le podría acarrear graves problemas? 

Ambas estrategias tienen buenos argumentos a favor y en contra. Cuidar su ventaja le aseguraría a Andrés Manuel, salvo un escándalo mayúsculo o una tragedia, llegar a la presidencia después de un fraude electoral claro y una elección sumamente discutida. La segunda podría acarrear una especie de “carro completo” de las fuerzas progresistas (y las otras, no tanto) que lo acompañan, lo cual le facilitaría revertir décadas de políticas neoliberales nefastas del PRIAN y compañía.

A mi juicio, Andrés debe jugar a la segura y asegurar el resultado. Lo importante, en estos momentos, es llegar a la presidencia y apaciguar un país que lleva 12 años en guerra y que ya no aguanta otro sexenio de matanzas e incertidumbres. Ojalá, por el bien de sus seguidores y sus detractores, lo haga.