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Sr. Enrique Krauze (@EnriqueKrauze), la democracia mexicana se fortalecerá con el triunfo @LopezObrador_

@NietzscheAristo mié 07 mar 2018 14:44
Francamente pregunto, ¿de dónde sacó Krauze semejante afirmación?
Francamente pregunto, ¿de dónde sacó Krauze semejante afirmación?
Foto propiedad de: Internet

 

Una de las sentencias más injustas y carentes de sustento dentro del análisis de la política mexicana y en particular sobre el proceso electoral de 2018 y sus candidatos, acabo de leerla en la más reciente colaboración del escritor Enrique Krauze para The New York Times. A saber:

“Más allá de sus diferencias, todos, salvo López Obrador, comparten el respeto a la democracia” (“¿Adiós a la democracia mexicana?”; The New York Times, 07-03-18).

Francamente pregunto, ¿de dónde sacó Krauze semejante afirmación? Porque concuerdo con la respuesta que Federico Arreola acaba de publicar en SDP: “Si alguien en México ha actuado toda su vida como un demócrata ha sido el señor López Obrador, que ha participado en numerosas elecciones y sufrido grandes injusticias –la peor, el fraude electoral de 2006– y nunca, ¡nunca!, ha expresado nada en contra de seguir intentando llegar al gobierno por la vía de los votos.” (SDPnoticias, 07-03-18).

Simplemente considere usted Enrique Krauze:

1. Si López Obrador no fuera un demócrata, si no creyera en el Estado Mexicano, si no amara a su país, ya habría llamado a la violencia, a las armas. Jamás lo ha hecho ni lo hará. Por el contrario, su lucha social y su movimiento siempre han sido pacíficos. De allí la célebre frase entre de sus seguidores, “nunca se ha roto un vidrio siquiera”. Y su vocación por la democracia se ve claramente en su recurrencia una y otra vez a las urnas desde las elecciones en Tabasco como en la Ciudad de México y a nivel nacional por la presidencia en tres ocasiones.

2. Críticas a acciones como el “Plantón de Reforma” ya las ha explicado muy bien Federico Arreola en su respuesta. Es decir, recuérdese ejemplos como #OccupyWallStreet o el movimiento de los indignados en la Puerta del Sol en Madrid (de ambos asuntos he escrito en su momento, por cierto).

3. Comprendo que Mario Vargas Llosa, que no es mexicano ni vive en México ni conoce a fondo a López Obrador, pueda hacer esa declaración absurda de que bajo un posible gobierno suyo México se convertiría en Venezuela (ya lo dijo muy bien Tatiana Clouthier: es la más grande pendejada que se pueda decir y escuchar), pero usted conoce bien tanto la condición y circunstancia mexicana como a López Obrador y su historial, lo ha combatido y lo seguirá haciendo en caso de llegar a la presidencia. Y bien sabe que México no será Venezuela ni se coartarán las libertades de crítica.

4. Si está usted preocupado de una posible “venganza” de López Obrador, no lo haga. Ya lo ha dicho el candidato, no convertirá su gobierno en cacería de brujas ni nada por el estilo, él quiere gobernar para sacar a México de la crisis de justicia, humanitaria, de corrupción e impunidad en que los gobiernos del PRI y el PAN (el PRIAN existe) lo han hundido. Además, no veo que haya una razón para que él tomara partido contra usted.

5. Si le preocupa que sus empresas se queden sin contratos del gobierno, sin patrocinio oficial, será una problemática a enfrentar, como toda empresa. Pero aun eso dudo que suceda, pues existe una partida presupuestal para ello que, considero, tendría que distribuirse legalmente de manera justa y no con base en intercambio de favores, como regularmente ha sucedido.

6. Si le preocupa no ser amigo o cercano del presidente, como lo ha sido desde los tiempos de Salinas de Gortari, al menos, creo que le vendrá bien una distancia del poder. Siempre he pensado que los intelectuales debieran de ser independientes y libres para ejercer la crítica sin ningún tipo de condicionamiento.

7. Incluso creo que López Obrador está siendo tan incluyente, tan demócrata en la integración de su equipo de campaña y de posible gobierno (pese a la polémica en torno a ciertas propuestas), que si usted se acercara con sinceridad a él, le daría la bienvenida. No parece ser un tipo rencoroso. Anímese.

Tanto en el artículo del New York Times como en la carta de “intelectuales” (hay varios que no lo son) dirigida a Peña Nieto creo percibir un asunto no menor. Que Enrique Krauze ha tomado partido por Ricardo Anaya, ni siquiera por Meade Kuribreña. Y esto para un intelectual tan presente en los medios y en la vida política del país pudiera ser un error. En 2006 “El mesías tropical” significó una batalla contra López Obrador pero no pareció una abierta toma de partido por Roberto Madrazo o Felipe Calderón (aunque bien celebraría la “victoria” del panista).

2018 pudiera significar una oportunidad para Krauze, para conciliarse con los millones de electores que democráticamente han salido en 2006 y 2012 y saldrán en 2018 a votar por López Obrador. Y si las encuestas se confirman, incluyendo las publicadas en The New York Times, López Obrador será el próximo presidente de México.

Reitero, su afirmación, además de injustísima, carece argumentos, de verdad. López Obrador, se esté o no de acuerdo con su estilo o ideología, es un mexicano demócrata y una victoria suya fortalecería esa democracia mexicana tan alicaída, tan ausente en realidad. No tema en reconocerlo.