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Columnas

Código Alfa: La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas han desafiado a Donald Trump

@edwardsol mié 07 mar 2018 16:22
Gracias a los estudios Hollywoodenses muchas generaciones hemos crecido creyendo en las grandes proezas que los norteamericanos han hecho por la humanidad
Gracias a los estudios Hollywoodenses muchas generaciones hemos crecido creyendo en las grandes proezas que los norteamericanos han hecho por la humanidad
Foto propiedad de: Internet

Aunque pareciera algo no pensado ni planeado, “The Academy Awards” o los premios de la academia durante la última entrega de los Oscares realizada el pasado 4 de Marzo ha retado al presidente Donald Trump dándole una cachetada con guante blanco al exponer a sus más terribles enemigos como estrellas internacionales mostrándolos como finos presentadores y exitosos premiados, donde los mexicanos que según el mandatario neoyorquino son la causa de los primordiales problemas de su país quitándole los empleos a los suyos, llevando drogas y violencia a todos los Estados Unidos representan un gremio exitoso.

La poderosa academia

El poder de la “Academia” no reside nada más en los escritores, directores o actores que la conforman, tiene un poder financiero que coloca al estado de California como uno de los más ricos del mundo generando mayores ganancias que muchos países de primer mundo, los principales estudios están en la zona denominada como Hollywood y desde ahí se han planeado estrategias de entretenimiento y comunicación globales que le han dado al mundo una perspectiva y precepción de su verdad, que no siempre concuerda con la realidad histórica.

Gracias a los estudios Hollywoodenses muchas generaciones hemos crecido creyendo en las grandes proezas que los norteamericanos han hecho por la humanidad, como salvar al mundo de los nazis, salvar a los judíos del holocausto y protegernos de la amenaza comunista de la malvada Ex Unión Soviética por citar sólo tres simples ejemplos, esto le ha permitido a los norteamericanos penetrar cultural y económicamente en todo el orbe con sus marcas de comida, ropa, música y tecnología que el séptimo arte ha impuesto en otros continentes donde hasta los rusos, coreanos del sur y tailandeses quieren ser como las figuras que ven en la pantalla grande.

Los gigantes de Hollywood

La industria del entretenimiento mundial está básicamente en 6 empresas productoras Disney, Universal, 21st Century Fox, Warner Bros, Sony y Paramount que generan miles de millones de dólares anualmente recaudados por todo el globo terráqueo.

“Un Hollywood incluyente”

A los estudios lo que más les importa es generar gigantescas ganancias año con año en primera instancia y después generar hábitos de consumo masivo que beneficien a sus empresas por medio de la cultura popular que simbolizan, sus poderosos tentáculos están regados por todo el mundo gracias a sus distribuidoras que son parte de las compañías cinematográficas, por eso es posible tener estrenos simultáneos en lugares recónditos como Vietnam o Tailandia, al mismo tiempo que en una sala de Nueva York o Ecatepec , pero para poder seguir teniendo el control global del entretenimiento cinematográfico, se tienen que nutrir del talento externo buscando aquella belleza que se identifique con las diferentes culturas o razas así como la mejor creatividad que puedan encontrar y gracias a la cercanía que tenemos con ellos y a que entendemos muy bien su idiosincrasia a pesar del chiste sin gracia de Eugenio Derbez con referencia al muro que nadie aplaudió, ni a la falta de talento para cantar de Gael García Bernal, los mexicanos han sabido brillar dentro del competido ambiente multicultural Hollywoodense.

Retando a Trump

Si hay una industria que puede hacerle cara a Trump es la de Hollywood y esto lo sabe muy bien el presidente norteamericano ya que desde la cinematografía generada por los gigantescos estudios pueden hacerlo pasar por un villano o un héroe como lo hemos visto con películas biográficas como JFK, El desafío sobre el caso Watergate, Todos los hombres del presidente, Nixon o Lincoln de Steven Spielberg, donde no siempre los primeros mandatarios, su familia o allegados salen bien parados. La baja popularidad del actual habitante de la Casa Blanca sumado a los escándalos con respecto a la elección y la participación rusa anexado al desprecio que tiene contra los mexicanos, la construcción del muro entre las dos naciones, el corte de visas a medio oriente, la tensión nuclear con Corea del Norte, el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y hasta las negociaciones del TLCAN, dan mucho material para realizar una biografía a modo que puede dejar bien o muy mal parado a Trump para la posteridad y eso es algo que no le gustaría a nadie pero mucho menos a Donald con el tamaño de ego que se carga.

Así que hoy, la Academia le ha lanzado un reto a Trump poniendo en la vitrina principal de una de sus industrias más proliferas globales una trampa en la que puede ser tentado para bien o para mal según le convenga a los poderosos interesados.