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Columnas

En Contexto. Ahora, ¿en qué vamos a ceder?

@lusacevedop mar 06 mar 2018 23:39
Su interés es jugar con los negociadores del TLCAN al gato y el ratón.
Su interés es jugar con los negociadores del TLCAN al gato y el ratón.
Foto propiedad de: Internet

Donald Trump está jugando con el mundo y se divierte con México.

Sin rubor, el mandatario estadounidense lanzó el fin de semana la amenaza de imponer aranceles al acero y al aluminio, dos de los insumos esenciales para la elaboración de la mayoría de los bienes exportables en el mundo.

El anuncio, que provocó conmoción mundial, especialmente por las repercusiones que tendría una medida de esa magnitud en Europa, Asia y China, tenía una clara dedicatoria para México, aunque también para Canadá, países con los que decidió renegociar los términos del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), desde antes de iniciar su gobierno.

Todavía no firma los documentos con los que formalizaría una guerra comercial de magnitudes insospechadas y, por eso, no es previsible que lo haga de manera inmediata, pero mantendrá vigente su amenaza.

Su interés es jugar con los negociadores del TLCAN al gato y el ratón. Su interés claramente es México, a quien no imagina como al Speedy González ingenioso, audaz, enamoradizo e inteligente; por el contrario, lo considera como el ratoncito gordo sombrerudo y pasivo de la caricatura, que siempre está a merced del gato y es que así se ha planteado la relación entre las autoridades mexicanas y su gobierno.

El golpe de los aranceles, primero, y su propuesta de excluir a México y Canadá de esa medida si ambos países suscriben un TLCAN acorde a sus exigencias, define su perversidad y odio, pero también el menosprecio a todos y cada uno de los interlocutores que se le envíen desde Los Pinos, incluido el aprendiz de canciller y amigo de su yerno disminuido legalmente de influencia política por sus deslices con los rusos.

Lo que Trump pretende es controlar a sus vecinos, sobre todo a México a quien ve con un gobierno débil, corrupto y manipulable.

En Twitter definió que “el TLCAN, que está siendo renegociado ahora, ha sido un mal acuerdo para Estados Unidos. Masiva reubicación de compañías y empleos. Aranceles al acero y el aluminio sólo podrían evitarse si se firma un TLCAN nuevo y justo ".

En otro de sus mensajes escribió parte de sus nuevas condiciones al afirmar que “…México debe hacer mucho más para detener el ingreso de drogas a Estados Unidos. Ellos no han hecho lo que se necesita hacer. Millones de personas son adictas y están muriendo".

Los resultados de las 7 rondas de negociaciones del Tratado han sido marginales. Los grandes temas relativos a reglas de origen, telecomunicaciones, agricultura, textil, automotor, propiedad industrial, solución de controversias, revisión quinquenal del TLCAN y la cláusula anticorrupción, por mencionar algunos, siguen pendientes y en manos del equipo de Washington.

No es claro que en abril se avance en favor de la firma como esperaría el gobierno mexicano, lo que coloca al TLCAN y a Estados Unidos en medio del proceso electoral.

El riesgo de este escenario es que las autoridades mexicanas busquen aprovecharse de los meses que quedan para respaldarse de su mayoría en el Senado y hagan las concesiones impuestas por Trump y dejen al gobierno de la coalición opositora que gane las elecciones un paquete de difícil solución.

Ojalá y no.

@lusacevedop