miércoles 12 de diciembre de 2018 | 09:02
Columnas

Los versos obscenos de López Obrador

@FedericoArreola lun 19 feb 2018 05:02
Podríamos llenar 20 tomos con los nombres de simpatizantes de López Obrador honorables. ¿Por qué, entonces, regalar cargos en el Senado precisamente a dos tipejos: Martínez  y  Gómez Urrutia?
Podríamos llenar 20 tomos con los nombres de simpatizantes de López Obrador honorables. ¿Por qué, entonces, regalar cargos en el Senado precisamente a dos tipejos: Martínez y Gómez Urrutia?
Foto propiedad de: Internet


El poeta de la revolución

“La poesía es una industria. De las más difíciles, de las más complicadas, pero industria a fin de cuentas”, dijo Vladimir Mayakovski.

Si la poesía es una industria, es decir, algo esencialmente práctico que se realiza para obtener dinero, la política es algo todavía más vulgar.

En tanto industrias, es decir, en la medida en que se deben a sus clientes —lectores y votantes— la poesía y la política tienen reglas de buen gusto que deben respetarse.

El escándalo ruso

En estos días hubo un escándalo en Rusia porque una maestra de secundaria permitió a una alumna declamar dos poemas obscenos atribuidos a Mayakovski, uno de los símbolos literarios de la revolución rusa.

La nota la leí en La Vanguardia, de España —o de Catalunya, para el caso es lo mismo—, un periódico bastante bueno:

√ El escándalo “ocurrió la semana pasada, en el krai de Primorie, una región del lejano oriente ruso, en el mar del Japón, en el momento en el que se empezó a difundir por internet un vídeo grabado por un teléfono móvil en una de las escuelas locales de esa región. En él, una alumna recitaba dos poemas atribuidos a Mayakovski”.

√ “Era una clase de literatura de secundaria que tuvo lugar el primer día de febrero, y cada alumno tenía que leer una poesía de Mayakovski a elegir”.

√ Las poesías leídas en el video utilizaban “un lenguaje obsceno y erótico que ha provocado el enfado de los funcionarios del Ministerio de Educación y que ha llegado incluso a la Duma Estatal de Moscú”.

√ “Los títulos de los poemas han aumentado el horror de los responsables educativos”.

√ Los títulos son El himno de los onanistas y Estoy tumbado sobre mujer ajena.

√ El escándalo ha sido todavía más grande porque, como dijo una funcionaria del sector educativo, “no entendemos del todo la reacción de la profesora: estaba sentada, escuchaba, se reía. Además, no es una profesora joven, tiene 52 años”. 

√ Para Yelena Máltseva, responsable de Educación del distrito de Olga en el krai de Primorie, “el profesor, al preparar la lección, propone un tema: la lírica de Mayakovski, poesías sobre la mujer o la patria, por ejemplo. Ese es el método de enseñanza correcto. Y no que sea el alumno el que elige y que el profesor no controle el proceso”.

√ En opinión de la funcionaria, “la profesora debería haber parado la lectura inmediatamente, pero no lo hizo”. 

√ La alumna irá con el psicólogo y la profesora, Elvira Yúrevna, podría ser despedida, aunque los responsables de Educación “han negado que le vayan a quitar el trabajo”.

√ Para algunos especialistas, los poemas declamados por la alumna no son de Mayakovski, que “no escribió nada más con lenguaje obsceno”.

√ La familia del poeta también está escandalizada: “su sobrina nieta, Svetlana Volódina, ha confirmado que este tipo de composiciones fueron muy raras en Mayakovski. Pero recomienda ‘otros muchos versos’ que la alumna del krai de Primorie podría haber elegido”.

Los versos obscenos de López Obrador

En la industria de la política tampoco se vale la obscenidad. No es correcta porque, recordémoslo, lo obsceno es lo que ofende a los sentidos.

Andrés Manuel López Obrador ha insultado a la ética política y a muchos de sus seguidores al obligar a Morena a incluir entre los candidatos plurinominales al Senado —es decir, los que no hacen campaña, los que no arriesgan nada, pero llegan porque llegan al cargo— a dos tipos impresentables: uno de los grandes operadores del fraude electoral de 2006, Germán Martínez, y a un hombre que epitomiza todo lo malo del sindicalismo mexicano, Napoleón Napito Gómez Urrutia.

Martínez, cuando era íntimo de Felipe Calderón, se esforzó como nadie para hacer posible el fraude que dejó al propio Andrés Manuel sin la Presidencia hace doce años.

Napito, sin ser trabajador minero —toda su vida fue funcionario público del sector financiero— heredó de su papá el control del sindicato de mineros y, para colmo, ha sido acusado de fraudes en perjuicio de los verdaderos trabajadores de la minería.

Si hay 20 tomos… ¿por qué tales poemas?, ¿por qué esos tipejos?

La sobrina nieta de Mayakovski dijo que el poeta revolucionario “tiene versos maravillosos sobre el amor, o sobre la vida. Hay 20 tomos con sus obras”, y la alumna antes mencionada “¿elige precisamente eso?”.

No, no es algo que le guste a Svetlana Volódina: “Eso desacredita al poeta. A toda su otra obra. No es representativo, y de ninguna manera es necesario leer, ni saber, sino olvidarlo”.

Desde luego, podríamos llenar más de 20 tomos con los nombres de simpatizantes de López Obrador honorables, decentes, comprometidos.

¿Por qué, entonces, Andrés Manuel, eliges para regalarles cargos en el Senado precisamente a dos tipejos: Germán Martínez, que operó el fraude de 2006, y  Gómez Urrutia, una burla como sindicalista?

Eso que hiciste, querido Andrés, te desacredita. No era necesario que honraras los compromisos que, solo tú sabes por qué razón, hiciste con Martínez y Napito.

Por decencia, te debiste haber olvidado de los dos personajes que en nada te benefician. No lo hiciste, ni hablar: ojalá con ello no estés regalando la Presidencia de México a José Antonio Meade o a Ricardo Anaya.

Porque una obscenidad de ese tamaño tendrá un costo, claro que sí. De todo corazón deseo que no sea tan grande como para bajarte en las encuestas, Andrés.