domingo 09 de diciembre de 2018 | 07:09
Columnas

Grillas de última hora contra @RicardoAnayaC y @EnriqueOchoaR

@FedericoArreola dom 18 feb 2018 02:37
“Si no está roto, no lo arregles”. Frase de Thomas Bertram Lance, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto en la administración de Jimmy Carter en 1977
“Si no está roto, no lo arregles”. Frase de Thomas Bertram Lance, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto en la administración de Jimmy Carter en 1977
Foto propiedad de: Internet


Anaya

La candidatura de Ricardo Anaya vivió ayer sábado una especie de crisis absolutamente artificial que, eso espero, ya ha sido superada.

En un debate al interior del PAN, el siempre acelerado gobernador de Chihuahua, Javier Corral, expresó su desacuerdo con las formas utilizadas para integrar las listas de candidatos al Senado.

Es decir, Corral hizo algo perfectamente normal en una democracia: disentir. Pero esto fue rápidamente interpretado como un rompimiento con el candidato presidencial de Por México al Frente, esto es, de la coalición de tres partidos políticos: PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

La verdad de las cosas es que no hubo ni siquiera la menor posibilidad de un cisma, pero los enemigos de Anaya lograron sembrar la idea de que algo muy malo pasaba entre los panistas.

Las palabras de Corral fueron usadas para la guerra sucia en contra del panista. Ivonne Melgar lo describió con toda claridad en Twitter:


Ochoa

En otro frente, el del PRI, se ha intensificado la grilla, durísima, contra el dirigente que mejores resultados ha entregado a su partido en mucho tiempo, Enrique Ochoa Reza.

Ayer sábado se dio la “coincidencia” —las comillas obedecen al hecho de que en política, lo sabemos, no hay coincidencias—  de dos materiales periodísticos para golpear a Ochoa:

1.- La columna de Salvador García Soto en El Universal, en la que este periodista —relevante no por la calidad de lo que escribe, sino por la potencia del medio que lo publica— pronosticaba la renuncia en cuestión de días de Enrique Ochoa al PRI para ser sustituido ¡por Rubén Moreira!

2.- Las acusaciones contra Ochoa, difundidas por la revista Proceso, del expresidente municipal de Tepalcatepec, Guillermo Valencia, de que el dirigente del PRI tiene en Morelia una casa de lujo con acabados traídos desde la India.

Lo de la casa ostentosa resultó fake news, vulgar calumnia, pues. La columna de García Soto, por su parte, parece más el deseo de enemigos de Ochoa que una predicción creíble.

No dudo que el columnista de El Universal tenga fuentes bien informados y que, por lo tanto, Enrique Ochoa vaya a dejar la presidencia nacional del PRI en los próximos días.

Honestamente hablando, no sé nada acerca de cómo se procesan estas cosas en la cúpula priista.

Lo que sí sé es que no tendría sentido quitar a un político ganador para experimentar con alguien que ni siquiera tendría tiempo, antes de las elecciones presidenciales, de tomar los controles de un partido tan complicado como el PRI.

Ochoa, el priista que más importantes victorias ha dado a su partido

En el año con casi ocho meses que Enrique Ochoa ha dirigido al PRI, ha logrado lo que no consiguieron sus antecesores: ganar las elecciones más importantes.

Manlio Fabio Beltrones, sin duda el polìtico más completo de México, perdió como líder priista importantes gubernaturas, como la de Veracruz.

Y César Camacho, que casi duró tres años al frente del PRI, sufrió una paliza en Nuevo León que dejó la moral priista en el subsuelo.

Ochoa, en cambio, en sus ya casi 600 días de gestión:

√ Ganó, en diciembre de 2016, las elecciones extraordinarias de Omitlán de Juárez, Hidalgo, y de la ciudad de Zacatecas.

√ Ganó en Coahuila, inclusive dos veces: en las urnas y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, donde Ochoa personalmente participó en la defensa jurídica.

√ Ganó en el Estado de México, un triunfo que parecía imposible y que devolvió la confianza a los priistas de todo el país; no era poca cosa imponerse en la entidad que tiene el padrón electoral más grande del país.

Más allá de lo electoral

En un PRI dividido y en crisis, Ochoa puso orden e hizo mucho más:

√ Renovó sin conflictos 16 comités directivos estatales del PRI.

√ Previo a la XXII Asamblea organizó más de 3 mil asambleas estatales y reuniones de sectores y organizaciones en las que participaron más de 300 mil priistas de todo el país.

√ Celebró con éxito la La XXII Asamblea el 12 de agosto de 2017 con la participación de más 10 mil delegados.

√ La Asamblea abrió la candidatura a ciudadanos simpatizantes, como José Antonio Meade, con lo que el PRI es el único partido que ha nominado a alguien que jamás ha militado en ningún instituto político: ni los aspirantes independientes pueden presumir una trayectoria tan ciudadana.

 Sucesión presidencial

Enrique Ochoa fue un eficaz colaborador del presidente Enrique Peña Nieto en el proceso de la nominación del candidato presidencial del PRI.

Sin ser militante José Antonio Meade pudo, de esa manera, convertirse en candidato del PRI con el apoyo de todos los sectores del priismo, de las organizaciones que integran ese partido y de los 32 comités directivos estatales.

Otras candidaturas

Aunque hubo momentos complicados en el proceso de selección de candidatos a gobernador en algunos estados, a jefe de gobierno de la Ciudad de México y a diputados y senadores, Ochoa se las arregló para que los priistas resolvieran sin mayores conflictos sus diferencias.

Los sismos

Hay algo que ocurrió y de lo que ya no se habla, pero que es sin lugar a dudas un hecho muy positivo de la gestión de Ochoa en el PRI: este partido renunció a 258 millones de pesos para destinarlos a la reconstrucción después de los sismos del pasado mes de septiembre.

Las promesas de los otros partidos que iban a apoyar la reconstrucción quedaron en eso: promesas.

El PRI de Ochoa, en cambio, presentó ante el Instituto Nacional Electoral una solicitud de renuncia por 258 millones de pesos en las prerrogativas de 2017.

Así las cosas, el PRI dejó de percibir dinero público todo el cuarto trimestre del año pasado a fin de canalizarlo a apoyar a las personas que sufrieron pérdidas por los sismos.

“Si no está roto, no lo arregles”

Leí que esa frase es de “T. Bert (Thomas Bertram) Lance, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto en la administración de Jimmy Carter en 1977”.

La expresión fue citada en el boletín de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, Nation's Business, en mayo de 1977: “Bert Lance cree que puede salvar miles de millones al Tío Sam si logra que el gobierno adopte un simple lema: ‘Si no está roto, no lo arregles’. Él explica: ‘Ese es el problema con el gobierno: arreglar cosas que no están rotas y no arreglar cosas que están rotas’...”.

La gestión de Ochoa en el PRI funciona y ha funcionado, ¿para qué carajos quieren arreglarla?

El problema de la campaña de Meade está en otra parte: seguramente en la estrategia

Sin duda, José Antonio Meade está muy lejos de Andrés Manuel López Obrador: a 12 puntos de distancia.

En las encuestas de México Elige que publica SDP Noticias el señor Meade supera a Ricardo Anaya, pero ello no lo acerca para nada al candidato de Morena.

En otras encuestas, que me parecen mal hechas o quizá bien realizadas para propósitos propagandísticos, Meade está lejos de AMLO y Anaya.

¿Eso se va a arreglar con un nuevo dirigente en el PRI? Pienso que un cambio de última hora en el partido, solo complicaría las cosas para el priismo.

Seguramente en la campaña de Meade sobran estrategas pensando qué es lo que el candidato debe hacer.

Cualquier cosa que el equipo de asesores de Meade decida no pasa por meterse en la conducción de un partido complicado que Ochoa controla con mano dura —la única capaz de poner orden en el priismo— ya desde hace casi dos años.