martes 16 de octubre de 2018 | 04:11
Columnas

¿Quién te engañó Mikel?

@diaz_manuel mar 13 feb 2018 21:55
¿A qué genio del equipo de campaña del PRI se le ocurrió que Mikel abordara los temas de la agenda que defiende Morena y su candidata Claudia Sheinbaum?
¿A qué genio del equipo de campaña del PRI se le ocurrió que Mikel abordara los temas de la agenda que defiende Morena y su candidata Claudia Sheinbaum?
Foto propiedad de: Internet

 

De la nada y sin que el tema estuviese dentro de la agenda de campañas o del debate político de la ciudad, Mikel Arriola se tira al vacío y destroza su gran imagen, al entrarle innecesariamente, a temas sumamente debatidos y que han puesto a la Ciudad de México a la vanguardia como lo son la movilidad, la marihuana o los derechos de las personas. 

Los asuntos relacionados con la vialidad, el transporte público, el derecho del peatón sobre del automóvil, las parejas del mismo sexo o la marihuana, ya son temas incorporados en la constitución de la ciudad que pretende gobernar y que ya han generado una gran civilidad y avance, ahora Mikel los cuestiona. ¿Por qué? 

Se insiste, a Mikel lo engañaron desde las entrañas de su propio partido y lo hicieron resbalar innecesariamente afectando no solo su campaña, sino la de su amigo, el candidato del PRI a la Presidencia de la República, José Antonio Meade. 

En contraste con su trayectoria y su hoja de servicio intachable y altamente profesional, misma que le ha permitido el desarrollo de políticas públicas muy importantes, tanto en lo económico como en los derechos de los ciudadanos, en la campaña se ha disciplinado a ciertos grupos al interior del PRI que se supone son los expertos en el manejo de campañas, pero al parecer, o son demasiado inexpertos o de plano son traidores. 

¿A qué genio del equipo de campaña del PRI se le ocurrió que Mikel abordara los temas de la agenda que defiende Morena y su candidata Claudia Sheinbaum?

La propia ex delegada de Tlalpan dejó de insistir en el tema de las fotomultas y lo relacionado con la movilidad y desde luego, ha venido ocultando la agenda conservadora que tienen en unión con el PES y los cristianos que se oponen a los matrimonios de personas del mismo sexo, o el tema de la legalización de la marihuana en cualquiera de sus modalidades (medicinal, recreativo), justamente para evitar la pérdida de votos. 

Durante el periodo de las precampañas, mucho se ha escrito sobre los conflictos al interior del PRI y la negativa de que nuevas generaciones, aparezcan en la escena, como son los casos del candidato a la presidencia José Antonio Meade o el propio Mikel Arreola. Lo mismo que fue en épocas de Zedillo, todo contra los llamados “tecnócratas” de quienes se decía que no sabían hacer política. 

Esta patraña con la que resbaló Mikel, pareciera se parte de una estrategia diseñada por el dúo dinámico compuesto por el ex gobernador del estado de México, Eruviel Ávila y su principal asesora en comunicación, Alejandra Sota Mirafuentes.

¿Un dúo de éxito? 

Después de dejar la gubernatura del Estado de México y de perder la candidatura presidencial, Eruviel Ávila fue nombrado, primero como presidente del PRI en la ciudad de México y de forma inmediata atrajo a Alejandra Sota Mirafuentes.  

A las pocas semanas, después de la nominación de Mikel como candidato a la jefatura de Gobierno, Eruviel fue removido y lo mandaron como apoyo en la campaña presidencial de José Antonio Meade, y unos cuantos días después, recuperó de nueva cuenta a Alejandra Sota, quien por cierto fue vocera del presidente Felipe Calderón. 

La mano de Alejandra para tratar de posicionar a Eruviel se ha visto siempre, de hecho, cuando se incorporó al equipo de campaña, difundió la idea de que era algo así como el salvador de la campaña de Meade: “exgobernador mexiquense y constantemente medido en encuestas nacionales como potencial candidato presidencial, fue acomodado en el PRI de la CDMX en relevo de Mariana Moguel Robles. El 18 de diciembre fue llamado al PRI nacional para reforzar la precampaña de Meade. Por fin un priista, operador, político, llegó” (La Razón 20 de enero 2018). Otros medios llegaron a comentar: “Alejandra y Eruviel un dúo de éxito”.

Lo cierto es que a Mikel le comentaron que, de acuerdo con encuestas, el sentir de la población de la ciudad de México es altamente conservador y que por tanto, debería retomar temas como los matrimonios del mismo sexo y, por otro lado, abordar los temas de movilidad, como un dejar hacer y regresar a la ciudad a una jungla al quitar los instrumentos que han dado resultado como las fotomultas, cámaras de vigilancia, etcétera.   

Estos temas recuerdan los debates absurdos que libró Eruviel Ávila siendo gobernador del estado de México en contra del gobierno capitalino, seguramente sugeridos por su estratega, fueron situaciones tales como la basura, no instalar la comisión metropolitana junto con el gobierno de la Ciudad de México, generar un debate en torno a la autorización para la operación de Uber y propiciar un conflicto, nuevamente con el gobierno de la Ciudad de México, por defender a grupos clientelares de taxistas.  

Los Antecedentes de ¨La Sota¨

 

El historial de Alejandra Sota no es nada bueno y deja mucho qué desear, más que coadyuvar a la campaña de Meade y Arriola, genera pifias muy graves como en la que recientemente cayó el candidato del PRI a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. 

En 2013, Alejandra Sota fue investigada por la Secretaría de la Función Pública por presunto peculado y tráfico de influencia al entregar desde los Pinos contratos por 45 millones de pesos entre 2009 y 2012, a amigos y excompañeros del ITAM, a través de una sociedad llamada Defoe Expert son Social Reporting y la empresa Milenio Consultores. 

Mucho se dijo que esta denuncia no prosperó, ya que su marido Benjamín Hill Mayoral fue el titular de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés de la Secretaría de la Función Pública.

Su mala fama fue muy comentada por actos que evidencian su perfil. De entre los muy tristes recuerdos del actuar de “la Sota”, como se le conoce, está cuando la candidata del PAN a la presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota la acusó de espionaje telefónico e incluso se recuerdan aún los saludos que le mandó: “saludo muy amoroso a Alejandra Sota, que filtra todas (mis) llamadas telefónicas. Pinche Sota”. 

Otro que cuestionó duramente el proceder de Alejandra fue el ex líder del PAN, Gustavo Madero quien, en agosto de 2014, aún como presidente del PAN emitió un severo juicio: Sota era “una de las corruptas más famosas en México”.

Qué decir de los errores “imperdonables” que se dieron en la campaña de Alfredo del Mazo, por ejemplo, el día del registro del priista como candidato ante la autoridad electoral, no mandó a nadie a cubrir el evento y mejor se generó la información por parte de la oficina del exgobernador Eruviel Ávila. A estos errores le sucedieron algunos más que pusieron, de alguna manera, en riesgo la campaña del candidato del PRI para el cual trabajaba. 

Simplemente, en 2011 el PRI y Eruviel obtuvieron el 62.96 por ciento de los votos en el Estado de México, pero en las últimas elecciones el partido gobernante perdió la mitad de los votantes respecto a la anterior elección. Alfredo del Mazo Maza arribó al poder con el 33.56 por ciento de los votos, en una elección cerrada, frente a su principal contrincante, Delfina Gómez Álvarez de Morena que obtuvo 30.78 por ciento, una diferencia de apenas tres puntos porcentuales.

Al parecer lo que sigue haciendo sombra en la campaña presidencial del PRI, como lo dice Don Federico Arreola, es “la forma en que se manejó el proceso que llevó a la candidatura presidencial de José Antonio Meade, dejó golpeados en términos emocionales a todos los participantes que pensaron tenían al derecho de aspirar a la Presidencia de México. 

Aunque se han medianamente disciplinado, no ocultan su frustración personajes fundamentales del PRI como José Narro Robles, Miguel Ángel Osorio Chong y Manlio Fabio Beltrones y yo sumaría al ex gobernador del estado de México, quien al parecer él y sus allegados, no se disciplinan ni se disciplinarán. 

Como dice la sabiduría popular “quien traiciona una vez, traiciona siempre”.