martes 23 de octubre de 2018 | 03:38
Columnas

Mikel Arriola está haciendo buena campaña

@HECavazosA mar 13 feb 2018 01:34
Oponiéndose al derecho que tienen los homosexuales para adoptar, le guiña coquetamente el ojo a los más conservadores que no encuentran cómo identificarse con la candidata del PAN-PRD
Oponiéndose al derecho que tienen los homosexuales para adoptar, le guiña coquetamente el ojo a los más conservadores que no encuentran cómo identificarse con la candidata del PAN-PRD
Foto propiedad de: Internet

 

A diferencia de lo que está sucediendo en Chiapas, en la Ciudad de México el Partido Revolucionario Institucional sí está viendo la manera de beneficiar electoralmente a su candidato a la presidencia, José Antonio Meade.

Si bien pareciera ser que el candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Mikel Arriola, cometió un error garrafal al oponerse a las familias homoparentales y al uso recreativo de la mariguana; no obstante, a mi parecer se trató de una buena estrategia política, pues apela a ganar adeptos del sector más conservador de la capital, con la finalidad de arrebatarle a los electores derechistas a la candidata de la alianza PAN-PRD, Alejandra Barrales. 

En el partido tricolor saben que la única manera de poder contender por el Ejecutivo federal es polarizando la elección, para que así Meade pueda aglutinar y capitalizar todo el voto útil de la gente que no desea ver a Andrés Manuel con la banda presidencial. No obstante, si en las elecciones presidenciales necesitan que se polarice la contienda, en la elección a jefe de gobierno lo que necesitan es que se vaya a tercios. 

Para poder tener posibilidades de triunfo el primero de julio, los priistas necesitan borrar de la elección a Anaya, quitándole a la coalición PAN-PRD-MC la mayor cantidad de votos posibles.

Mikel Arriola está haciendo las cosas bien en la Ciudad de México. Oponiéndose al derecho que tienen los homosexuales para adoptar, le guiña coquetamente el ojo a los más conservadores que no encuentran cómo identificarse con la candidata perredista, que aunque cuenta con el apoyo de Acción Nacional, aún no ha recibido el respaldo de los grupos más derechistas de la sociedad.

Así que las manifestaciones vertidas por el otrora director del Instituto Mexicano del Seguro Social no se expresaron para ganar la elección, sino para conseguirle votos a Meade y para tratar de conseguir un espacio en los próximos comicios.