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Columnas

Los “prietos” de AMLO

@erosuamero mar 13 feb 2018 11:55
No conforme con el desafortunado comentario, Reza decidió compartirlo en su cuenta oficial de Twitter
No conforme con el desafortunado comentario, Reza decidió compartirlo en su cuenta oficial de Twitter
Foto propiedad de: Internet

“Aquí está reunido el priismo real y profesional de siempre en Tabasco. En cambio hay algunos que se van huyendo a Morena, son los prietos y a esos prietos les vamos a demostrar que son prietos pero ya no aprietan”, fueron las palabras que el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Ochoa Reza, pronunció durante su discurso que tuvo lugar en la Convención Estatal de Delegados de Tabasco. Así, mediante el calificativo de “prietos”, Reza hizo referencia a los ex militantes del partido que actualmente promueve que han optado por irse a las filas de MORENA.

No conforme con el desafortunado comentario, Reza decidió compartirlo en su cuenta oficial de Twitter, sin saber que horas más tarde sería blanco de fuertes críticas por su publicación. De esta manera, distintos usuarios de la red social criticaron al también abogado, argumentando que su comentario resultaba peyorativo y discriminatorio, a tal grado que inclusive algunos de ellos solicitaron la intervención de la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) ante la pifia del político.  

Cuando la noticia de la publicación que el propio Reza había compartido en su cuenta comenzó a circular de una manera más constante en otros medios de comunicación (llegando incluso a ser “Trending topic” en Twitter), el presidente del PRI decidió borrarla. Tiempo después, en otro evento político en el cual participó, aclaró que su comentario no iba dirigido de manera ofensiva a la gente de tez morena, sino a los ex priistas que han dejado de apoyar al partido tricolor para sumarse al partido liderado por el tabasqueño: El día de hoy en Tabasco me referí a los PRIistas que se han pasado a Morena como PRIetos. Mi comentario jamás fue referido a las personas que tienen mí mismo color de piel, del cual me siento muy orgulloso. Ofrezco una sincera disculpa. Esta campaña será de propuestas y unidad”.

Tengo que aceptar que el astuto de Ochoa Reza supo, como se dice coloquialmente, -salirse por la tangente- de una manera fenomenal ante el mar de comentarios en contra de la expresión que, como se alcanza a percibir en varios videos del momento que pueden verse en YouTube, utilizó tan a la ligera sin percatarse de la carga racista que ésta conlleva actualmente. De “PRIistas” a “PRIetos” es una gran jugada, no cabe duda, porque aunque en la disculpa pública omitió qué es lo que quería dar a entender con el “ya no aprietan”, al menos especificó que el juego de palabras que usó no tuvo nada que ver con el color de piel de las personas, del que, según él, siente orgullo de poseer.

Y es que aunque Ochoa Reza haya asegurado que su comentario no tuvo nada de tintes racistas, muchos creemos (incluyendo a un servidor), que conscientemente fue emitido con la intención de menospreciar a aquel sector de la población que, además de tener un tono de piel morena, ha preferido votar por el candidato de la oposición: Andrés Manuel López Obrador.  

Pero adentrándonos de manera breve a este polémico tema, no es descabellado suponer que el exdirector general de la Comisión Federal de Electricidad sabe bien que el tono de piel todavía influye en las oportunidades laborales que se tienen en nuestro país. ¿O si no por qué otra razón haría alusión a los prietos de manera sospechosamente despectiva? En pocas palabras; mientras más morena sea la tez de la persona, menores probabilidades tendrá de abrirse paso en el mercado laboral. Esto se constata en los resultados de un estudio que fueron publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en el mes de junio del año 2017: “No sólo este estudio del INEGI concluyó que el color de la piel puede ser determinante en el futuro de los mexicanos, estudios previos demostraron el nivel de discriminación que existe hacia las personas por el color de piel o cultura” (AnimalPolítico, 20/VI/17).

Asimismo, de acuerdo a la CONAPRED, en su última encuesta titulada “Encuesta Nacional sobre Discriminación en México”, los resultados mostraron que alrededor del 20% de las personas en México no se sienten a gusto con su tono de piel, de la misma forma: “Uno de cuatro mexicanos dijo sentirse discriminado por su apariencia física, y un 5.5% consideró negativo que la sociedad está formada por gente de fenotipos distintos […] En esa línea, el 55% reconoció que en el país se insulta a los demás por su color de piel” (AnimalPolítico, 20/VI/17). Y como dato adicional, más del 20% de los encuestados dijo no estar de acuerdo con la idea de tener que convivir con una persona de raza distinta a la nuestra.

O sea que, los estudios anteriormente mencionados no sólo exponen los limitantes laborales que trae consigo el tono de tez que tiene un mexicano, sino también, y de manera lamentable, expone el nivel de discriminación e intolerancia que persiste hacia aquellas personas que deben su color de piel a un mestizaje concebido desde la época de la conquista española. Poniendo como referencia esta afirmación de índole histórica, resulta irónico cómo la discriminación de mexicanos hacia otros mexicanos se ha normalizado desde hace varios años en este país, aun sabiendo (o al menos eso quiero suponer) que todas y cada una de las personas que resultan descendientes de un mexicano, llevarán sangre mestiza en sus venas por el resto de sus días.

Desde memes que circulan en Facebook que recalcan la clase social a la que supuestamente se pertenece por el tono de piel que se tiene, hasta frases peyorativas como “hay que mejorar la raza”, la discriminación por la cual Ochoa Reza ha sido tachado en estos últimos días es sólo un reflejo de la decadencia cultural que la sociedad mexicana en la que actualmente se vive está experimentando. Por eso, que no nos sorprenda que un dirigente priista exprese deliberadamente que “los prietos ya no aprietan”, porque formamos parte de una sociedad en la que no únicamente se ridiculiza y discrimina al moreno, sino que también se le desvaloriza, relegándole a la exclusión social que tanto daño hace y ha hecho a esta sociedad mestiza. Como si ser “güero”, en una sociedad hace siglos colonizada, borrara el hecho de que nuestro color de piel es el resultado de una mezcla de razas que se desarrolló por conquistadores no necesariamente de tez clara.