lunes 15 de octubre de 2018 | 11:14
Columnas

Valor Agregado. Pésima la confianza en el gobierno, y esto todavía no empieza

@oscar_ahp lun 12 feb 2018 15:42
 En los hogares de los trabajadores,   se libra la verdadera batalla para salir adelante.
En los hogares de los trabajadores, se libra la verdadera batalla para salir adelante.
Foto propiedad de: Internet

 

El INEGI recién dio a conocer los resultados de los Indicadores de Confianza Empresarial (ICE) del primer mes de 2018. Se trata de una medición mensual en donde se pregunta a directivos de los sectores manufacturero, de la construcción y del comercio, sobre la situación económica que perciben en su entorno, y sobre las expectativas que visualizan para la economía nacional y la de sus negocios.

Sin duda es un buen termómetro de nuestra realidad, pues más allá de las cifras macroeconómicas rimbombantes y de los discursos del gobierno federal, es en el día a día de los negocios, y en los hogares de sus trabajadores, en donde se libra la verdadera batalla para salir adelante.

Las gráficas de este estudio no dejan lugar a dudas: durante todo el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, el progreso, la confianza y las expectativas del sector empresarial, han venido a la baja de forma generalizada. Los números son claros, nadie considera estar mejor que hace seis años. Al presidente, no le ha ido nada bien en eso de generar certidumbre y un buen ambiente de negocios. Y bueno, entre otras cosas, por eso está tan desprestigiada su marca, la personal y la de su partido.

 

De inicio, la confianza en el sector manufacturero ha caído de 57 % a 50 % en lo que va del sexenio, es decir, de enero de 2013 a enero de 2018. Destaca que en este mismo sector, solo el 39.6 % de los directivos entrevistados, considera que estamos en un buen momento para invertir. Son números bajísimos, y preocupantes, si tomamos en cuenta que la industria manufacturera es, o debería de ser, una de las fortalezas económicas de nuestro país.

El escenario es aún peor en la industria de la construcción, pues en dicho sector, la confianza ha caído de 55 % a 44 % en estos cinco años, y lo que es más grave todavía, es que solo el 25.1 % de los directivos encuestados, considera que estamos en un buen momento para invertir, y solo el 34.8% de ellos tiene confianza en la situación económica actual del país. Se trata de números que están muy, muy mal, pues el sector de la construcción es un detonador importantísimo para que se generen actividad económica y empleos en nuestro país. Vaya, es lo equivalente a tener mojada la pólvora.

En lo referente al sector comercio, la cosas no son nada distintas, pues aquí la caída en la confianza es desde 59 % en enero de 2013, hasta 47 % en enero de 2018. E igual, solo el 23.3 % de quienes fueron encuestados, opina que estamos en un buen momento para invertir, y solo el 40.4 % dice tener confianza en la situación económica presente de nuestro país.

Vaya, le decía que nomás no hay por dónde pueda presumir algo el actual gobierno en materia de ambiente para hacer negocios, y por ende de progreso de la clase trabajadora y de bienestar familiar y social, son muy, muy pocos, quienes manifiestan estar mejor que en 2012.

 

Massive Caller de esta semana

Lo escrito sobre la confianza y la percepción existentes en el país, es algo que se nota y que le resta fuertemente al gobierno federal y a su partido, sobre todo ahora que estamos en épocas de encuestas y mediciones preelectorales.

Massive Caller es una empresa encuestadora a la que le ha ido razonablemente bien con sus mediciones en los últimos procesos electorales. Es una más de las empresas que nos muestran fotos del momento y que en su última publicación, arroja los números siguientes: AMLO 30 %, Ricardo Anaya 23 %, José Meade 17 %, Margarita Zavala 6.5 %, y un 17 % de aún indecisos, principalmente.

Desde luego que no es la única casa encuestadora, pero creo que en general se tiene la noción de que más o menos así andan las cosas. Y por ello lo que le decía: el desprestigio de la marca del presidente y de su partido, totalmente en la lona.

Hay varios puntos interesantes a destacar: primero, que parece que AMLO no tiene techo, pues hay otras mediciones en donde ya llega al 38 %, lo que es altísimo en nuestro contexto actual; segundo, que si sumamos a Anaya y a Margarita, que para fines prácticos son del mismo partido y electorado, tendríamos a un José Antonio Meade totalmente fuera de competencia y a punto de desfondarse; tercero, que los indecisos, si en su mayoría votaran de igual manera son decisivos y tiene todo el poder para hacer presidente a quien se les pegue la gana; y cuarto, que si vemos los porcentajes anti AMLO, debemos reconocer que el presidente y el sistema, aún tienen varias opciones viables para competir cuerpo a cuerpo con el abanderado de Morena.

No deja de sorprender, al menos a su escribidor, que a pesar de nuestra realidad y de los múltiples yerros y el gran desprestigio que acumula, el sistema político actual aún esté en la pelea y con opciones razonables de triunfo.

La conclusión es innegable: esto de la elección, todavía ni empieza, y aún tienen chanza varios. Por ahí de Mayo iremos viendo cómo se decantan.

 

Amable lector, recuerde que aquí le proporcionamos una alternativa de análisis, pero extraer el valor agregado, le corresponde a usted. 

 

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