jueves 16 de agosto de 2018 | 03:31
Columnas

Las precampañas

@raullox lun 12 feb 2018 08:03
¿Era necesario tanto gasto en las precampañas?
¿Era necesario tanto gasto en las precampañas?
Foto propiedad de: Internet

 

Un poco más de cuatrocientos millones de pesos fue el gasto en sesenta días de los tres “precandidatos” -sí, entre comillas porque en realidad ya eran candidatos- con cargo al presupuesto. Algo que sin duda resulta bochornoso y nos muestra lo cara que resulta nuestra democracia. Y aquí cabría la pregunta: ¿Eran necesarias? Cuando era ya un hecho que los tres personajes serían quienes representarían a esos partidos en sus respectivas alianzas.

Por fin terminaron este domingo y se abre un espacio de intercampañas que aún no queda muy claro por parte del INE qué se puede y qué no se puede hacer o decir; pero que servirá para replantear estrategias y también asegurar amarres políticos, que sin duda nos seguirán dando más de una sorpresa. Pues, como anunciando la primavera el oportunismo político florece en estas fechas. Todos tratando de colarse, sin ningún pudor.

Para el tabasqueño su precampaña fue más bien la continuación de largos años de campaña -desapercibida por el INE- por obtener su mayor anhelo, la presidencia de la República. Nadó de muertito -la ventaja lo permitía- y como diciendo “acérquense a mí, que aquí habrá para todos” , su pesca fue buena en el mar de las ambiciones políticas . Veremos si no le sale el tiro por la culata.

Para el joven maravilla la división de su partido fue la piedra en el zapato durante este período, provocando la salida de algunos distinguidos militantes lo cual hizo mucho ruido y lo peor, brincando al lado de quien puntea las preferencias. Esto, aunado a los escándalos de enriquecimiento que no ha podido dejar bien aclarado, fueron su dolor de cabeza, pero a pesar de ello subió en las preferencias si revisamos como arrancó.

Para el candidato ciudadano y oficial a la vez, la precampaña le permitió darse a conocer y dar a conocer sus propuestas, sin embargo el peso de los negativos del actual gobierno le nublan cualquier buena propuesta -porque las trae- y mientras no arroje ese lastre y marque distancia -con el debido cuidado- su despegue se irá retrasando.

Tiempos de aterrizar estrategias y amarrar acuerdos serán los que vienen. El oportunismo está a todo lo que da y las ambiciones también. Las fichas se moverán en el tablero, el presidente no se ha cortado el dedo y cada quien buscará acomodarse donde mejor le convenga, nosotros seremos meros espectadores. Al tiempo.