martes 22 de mayo de 2018 | 02:11
Columnas

Carnaval y cuaresma electoral

@fer10Torres lun 12 feb 2018 02:15
La inter campaña termina el 29 de marzo, nos dejarán el sábado de gloria para descansar (eso espero), sólo para retomar a tambor batiente y con más de 10 millones de spots la campaña que cerrará el 27 de junio
La inter campaña termina el 29 de marzo, nos dejarán el sábado de gloria para descansar (eso espero), sólo para retomar a tambor batiente y con más de 10 millones de spots la campaña que cerrará el 27 de junio
Foto propiedad de: Internet

 

“Todo aquel que piense que está solo y que está mal/ Tiene que saber que no es así/ Que en la vida no hay nadie solo, siempre hay alguien/ Ay, no hay que llorar/ Que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando.” Celia Cruz

 

Cuando hay pa carne, es cuaresma. Dicho popular

 

Este próximo martes se acaba la algarabía del carnaval, para día seguido, dé inició la silenciosa cuaresma. El INE en un acto de ”religiosidad republicana” se adelantó y ha exigido a todos los candidatos que a partir del lunes y hasta el 29 marzo, guarden silencio. Esta fase la llaman electoralmente inter campaña.

¡Candidatos en silencio! ¡Qué maravilla! Podríamos pensar que es algo necesario después de que nos hemos chutado más de 7,1 millones de impactos en radio y televisión. Pero aunque es necesario, no será obligatorio, pues en este lapsus de inter campañas, tendremos 5,4 millones de anuncios en los mismos medios, sumado todo lo que veremos en redes sociales y prensa escrita (no electrónica), hablando maravillas (y no tan maravillas…) de los candidatos y sus partidos. 

¿La diferencia? Pues igual de ridícula que en la “precampaña” recién terminada, si en la primera los anuncios decían “solo dirigidos a la militancia de tal o cual partido”, en esta 2ª parte, no pueden pedir el voto de forma expresa o atacar al contrario, también de forma expresa. A saber qué significa “de forma expresa” según la ley y la interpretación del INE.

Durante estas 7 semanas —coincidentes con cuaresma— los candidatos no pueden aparecer en spots de radio y tv, pero sí sus partidarios, miembros de partidos y quien se preste a ello. Tampoco podrán realizar actos de proselitismo como reuniones públicas, asambleas, marchas, eventos de otra naturaleza donde se promuevan con el electorado. Pero, si pueden asistir a reuniones privadas pero sin llamar al voto. Así que si vemos a los candidatos en asambleas, marchas o reuniones gigantes, si dicen que son reuniones privadas y que no llaman al voto, pues eso, no violan la ley…

La ley les permite la libertad de expresión para dar entrevistas, asistir a foros, mesas de análisis políticos, programas de TV, siempre y cuando no pidan el voto o realicen acciones para conseguir seguidores. Por ende, las impugnaciones y denuncias estarán a la orden del día, porque cualquier cosa que diga cualquier candidato, se puede considerar, una forma de pedir el voto… de forma expresa. Será la interpretación que se le preste el escuchar propuestas, análisis y cualquier cosa que digan estos días.

Es tan ambigua la ley y su interpretación, que a los ciudadanos, quienes deberíamos tener este tiempo para conocer mejor a los candidatos (o ponerlos en verdadero mute —silencio—) sólo nos seguirán atolondrando, motivándonos a escuchar propuestas vestidas de no propuestas, pidiendo el voto subliminalmente y escuchando, además de los 5 millones de spots, un millón de impugnaciones, dimes y diretes.

La inter campaña termina el 29 de marzo, nos dejarán el sábado de gloria para descansar (eso espero), sólo para retomar a tambor batiente y con más de 10 millones de spots la campaña que cerrará el 27 de junio.

La diferencia entre la cuaresma y esta inter campaña, es que la primera sólo la sigue una fracción de la población por cuestiones de fe, mientras que la segunda la tendremos que soportar todos, por un dogma electorero que nadie entiende. Ni siquiera los candidatos. Así que querido lector, disfrutemos intensamente lo que queda de carnaval, que nos espera una inter campaña igual de larga que la cuaresma, donde los ciudadanos sufriremos el vía crucis tormentoso electoral de chanzas, discriminaciones, amenazas, Judas y vendidos, y –desafortunadamente— muy pocas propuestas de calidad.   (mesiánicas y no mesiánicas….)