martes 16 de octubre de 2018 | 04:13
Columnas

Por “decreto”, los salarios bajos en México

@econoscopio dom 11 feb 2018 21:49
En 1987 se requería laborar cuatro horas con 53 minutos para obtener esta canasta, mientras que para el 26 de octubre de 2017 eran necesarias 24 horas con 31 minutos.
En 1987 se requería laborar cuatro horas con 53 minutos para obtener esta canasta, mientras que para el 26 de octubre de 2017 eran necesarias 24 horas con 31 minutos.
Foto propiedad de: Internet

México tiene uno de los salarios mínimos más bajos en América Latina. Lo más preocupante, es que el poder adquisitivo cada día se deteriora más. Existen varias propuestas para aumentar el salario y han sido duramente criticadas por políticos y economistas de la ortodoxia liberal, que alegan que podría afectar la economía del país, repercutir en una mayor inflación, además de ser “una medida populista”.

Según la Comisión Económica para América Latina, México es el único país en Latinoamérica en donde el salario real mantiene a los trabajadores en un estado permanente de pobreza y no alcanza para cubrir las necesidades básicas de la persona.

Según un estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM, la pérdida acumulada del poder adquisitivo del mínimo salarial de los trabajadores mexicanos en los últimos 30 años, medida por la canasta básica, es de 80.08%. En los análisis hechos a lo largo de los años, se ha detectado que hace tres décadas el salario mínimo alcanzaba para comer y un poco más, pero ya no ha podido recuperar su poder adquisitivo.

En el estudio también se destaca que los aumentos salariales que se han dado en los últimos años  nacieron muertos”, debido a que en 1987 se requería laborar cuatro horas con 53 minutos para obtener esta canasta, mientras que para el 26 de octubre de 2017 eran necesarias 24 horas con 31 minutos.

El pasado 28 de enero el ex-presidente Felipe Calderón publicó en su cuenta un twitter:  "Los aumentos al salario por decreto, sin cambios en productividad, demanda u oferta laboral, solo repercuten en mayor inflación. Como ocurre precisamente en Venezuela. Si como propone aquí @lopezobrador_ el salario más que eso. Economía 1."      

El tweet aparentemente burlón del panista, que fue ampliamente festejado, por el profesor del ITAM  Issac Katz y por el caricaturista del Reforma Paco Calderón, nos habla de un aparentemente desconocimiento de la realidad actual, ya que datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) nos muestran que del 2005 al 2016 el producto medio por trabajador  ocupado en el país, creció poco más del doble que sus remuneraciones.

En ese lapso la productividad por hora de todo el sector manufacturero en México creció 10.5%, mientras que las remuneraciones medias reales -que incluyen salarios, prestaciones sociales y utilidades repartidas- lo hicieron en 5.1%.

No solo en el sector manufacturero ha subido la productividad. Las actividades del sector terciario, también mostraron en el 2014 un avance de 3.7% anual en productividad por hora. 

El año pasado, el sistema bancario mexicano tuvo utilidades por 135 mil 735 millones de pesos, cantidad que superó un  28.8% a las generadas en 2016. Pese a tener un entorno en que disminuyó la colocación de créditos en todos los segmentos y ocurrieron variaciones marginales en la morosidad de los usuarios, esto, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), pero dicha ganancia no se vio reflejada en un incremento real de los salarios de los empleados bancarios. 

Según cifras de la CNBV, en el sector bancario en México, actualmente trabajan más de 220 mil trabajadores, de estos el 70% está contratado por la vía de outsourcing. Con el avance de la contratación vía un tercero, se han perdido muchos derechos que tenían los trabajadores de este sector, como lo eran una jubilación digna y a  temprana edad con una pensión al 100% del último ingreso, más de dos semanas de vacaciones pagadas, reparto de utilidades o servicio médico particular, además, que sus salarios no están acorde con la productividad de los bancos.

En el 2017, la inflación en México cerró en 6.77%, su mayor nivel en casi 17 años. Esto debido a aumentos de precios en frutas, verduras, energéticos, tarifas autorizadas por el gobierno y la depreciación del peso frente al dólar que encarecen los productos.  Los precios al consumidor se ubicaron en el último mes del año, en 6.77%, por encima del 6.63% del mes de noviembre.

El Gobierno mexicano elevó en enero del año pasado los precios de la gasolina Magna en un promedio de 14.2%, la gasolina Premium un 20.1%  y el diésel un 16.5%. Es una de las mayores alzas mensuales en dos décadas, lo cual,  provocó un incremento de la inflación. Para este año, se liberó el precio de los energéticos y esta medida no ha sido efectiva para frenar el alza de los precios de estos productos, lo que afecta el poder adquisitivo de los salarios.

La administración de Felipe Calderón, tuvo una política desastrosa respecto a la refinación de gasolinas y diésel; las 6 refinerías de Pemex bajaron su producción considerablemente en ese sexenio y la reconfiguración que se hizo de estas fue un fracaso, plagada de corrupción y gente muy cercana fue mencionada en un fraude, como fue el caso de César Nava. Todo esto  provocó que se tuviera que aumentar la importación de estos combustibles.

Los ingresos petroleros del país durante el sexenio del gobierno de Calderón, aumentaron   69.8 % con respecto al sexenio de Vicente Fox, solamente en lo que respecta a excedentes petroleros el segundo gobierno panista recibió aproximadamente 737 millones de pesos extras a lo presupuestado, lo que representa el 20% del presupuesto público federal del 2012.

El aumento de los ingresos petroleros en el sexenio de Calderón,  estuvo lejos de usarse como palanca del desarrollo económico del país o  incrementar la productividad, debido a que este ingreso extraordinario sólo sirvió para aumentar subsecretarios, jefes de unidad, directores generales adjuntos, directores y subdirectores de área, jefes de departamento y personal de enlace- que sumaron 1 mil 531 plazas- y que ayudaron a  engrosar la burocracia del Poder Ejecutivo Federal. Esto, únicamente en los dos primeros años de su gobierno, según datos revelados en el informe del resultado de la fiscalización superior de la Cuenta Pública 2008, dado a conocer por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Los productores nacionales, también resintieron el impacto de la depreciación del tipo de cambio debido a que el encarecimiento en el precio de los insumos importados,  eleva los costos de producción, lo que les obligó a subir sus precios en el mercado interno. Hay que recordar que más del 50% de los productos que se consumen en el país son importados. 

Entre las causas para una mayor inflación en México el año pasado, nadie alega que los pequeños aumentos a los salarios mínimos sean los detonantes del incremento de los  precios de los productos.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) presentó en octubre del 2017, su propuesta para incrementar el salario mínimo de 80.04 a 95.24 pesos diarios, pero el ofrecimiento patronal, fue desechado “por decreto” por el Gobierno Federal, quedando el mínimo salarial para 2018 en 88.36 pesos por día.      

Sindicatos canadienses se quejaron en plena negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de que México es el país de la región de América del Norte con los salarios más bajos, pero subrayaron que dicha  condición es  uno de los imanes que más atrae la inversión extranjera, pero que también mina a los trabajadores de Estados Unidos y Canadá.

Según el primer canadiense, Justin Trudeau, los salarios pagados en el sector manufacturero mexicano –el de mayor dinamismo  por su enfoque al comercio exterior con Estados Unidos y Canadá– son una sexta parte de los que reciben los trabajadores canadienses.

Los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, al parecer, han tenido como prioridad tener por decreto salarios bajos para el trabajador mexicano, con tal que esto atraiga  la inversión extrajera.

El ex – presidente Felipe Calderón Hinojosa, así como sus agoreros el profesor Katz y el cartonista, Paco Calderón, que copia el estilo de su colega Abel Quezada pero, con mucho menos gracia y talento , deben de ser menos viscerales y analíticos para atacar en redes sociales al odiado candidato de Morena.