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Columnas

¡Es el chantaje, estúpido!

@cassmig vie 09 feb 2018 16:47
El tema que nos ocupa es el chantaje que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral,  aplicó al gobierno federal
El tema que nos ocupa es el chantaje que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, aplicó al gobierno federal
Foto propiedad de: Internet

 

Como es de todos conocidos, James Carville, estratega de la campaña de Bill Clinton, acuñó una frase célebre: ¡It´s the economy, stupid!, que traducida al lenguaje nacional, equivale a: “Es la economía, estúpido”.

A raíz de esa expresión, la frase se ha vuelto emblemática en todo el mundo para destacar algún tema que es imprescindible y digno de tomar en cuenta.

El tema que nos ocupa es el chantaje que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral,  aplicó al gobierno federal para exigir se le dieran 900 millones de pesos, valiéndose del momento electoral que vive el país.

Bueno, también fue triste ver al señor Gustavo Madero, nada más y nada menos que ex presidente nacional del PAN, seguirlo.

De todo hay en la viña del señor…

Según la biografía de Javier Corral en Wikipedia, nació en El Paso, Texas, hace 51 años. Ahí también se puede leer que sus papás lo registraron en Ciudad Juárez, aduciendo que había nacido en esa ciudad fronteriza, por lo que inició un juicio de rectificación de acta.

Pero de que nació in the United States of America, ni dudarlo.

El tema de donde es originario es irrelevante, toda vez que ya es gobernador por la gracia del voto de los chihuahuenses y por la laxitud de la ley, aunque se entiende que la gente sufragó por Corral, por el hartazgo hacia el gobierno del ex gobernador, César Duarte y para castigar al PRI.

Lo que nada tiene que ver con las virtudes de Corral.

Vaya, pues, hay que reconocer que eso está de moda en la actualidad…después, la gente se arrepiente.

Hace poco hablé con algunos de los compañeros de legislatura de Corral y me aseguraron que en la Cámara de Diputados se decía que era “bipolar” y que por eso, muchos diputados le sacaban la vuelta.

Me pregunto si en la jerga de la psicología existe el terminó “polipolar”… habría que investigar.

No cabe duda que la democracia permite ciertas aberraciones…este es un caso digno de llamar la atención, porque para Corral, el ser político equivale a confrontar para ganar. Su meta es ganar antes que cualquier cosa.

Ganar le hace sentir el poder… y por ende poderoso. Por eso se puso tenis para aguantar su caminata donde iniciaría una nueva revolución que se combatiría, no con las armas, sino con las ideas.

¡Habrase visto tamaña aberración!

Ahora, le piden cuentas para saber cuánto gastó y quién pagó la menguada caravana que organizó a la Ciudad de México. Porque bien se sabe que “en arca abierta, hasta el más justo peca”.

Ese es el problema de la corrupción de todos los gobernadores.

Añado que al señor Corral, le fascinan los reflectores, lo ponen eufórico…lo hacen sentir trascendental.

De la cortesía política, moral y de México ni se acuerda cuando se trata de que le cumplan lo que exige en épocas electorales. Tan es así, que esperó el momento preciso para iniciar su caravana y así, lograr arrollar y arrodillar al gobierno federal ante su petición para la extradición del ex gobernador Duarte y ya crecido, con el señor Madero a un lado, exigir más dinero.

Quizá se requiere nacer en este país para anteponer los intereses del país a las  ambiciones personales.

A partir del triunfo pírrico de Corral, el “caminito” se marcó…ahora el chantaje puede ser la vía para conseguir los recursos. Lo malo es qué hacer cuando se tenga que lidiar con los gobernadores de los diferentes partidos que deseen utilizar la misma vía.

 

Creo que en eso no pensaron la dupla Corral-Madero.

Como sea, esperemos que el chantaje no se vuelva la alternativa para conseguir las cosas y que la frase: “¡es el chantaje, estúpido!, no cunda en el ambiente político nacional.

¡Ah!, y ojalá pronto exijan estudios psicométricos para aquellos que aspiren a algún  cargo de elección popular o en la administración pública.

No estarían de más.