domingo 18 de febrero de 2018 | 04:42
Columnas

Debería ser seducción y no imposición

@fuaper vie 09 feb 2018 16:10
Creo que lo que sí podríamos estar seguros, es de que su único anhelo para este 2018 es ganar la silla presidencial
Creo que lo que sí podríamos estar seguros, es de que su único anhelo para este 2018 es ganar la silla presidencial
Foto propiedad de: Internet

 

Los precandidatos a la presidencia tienen personalidades peculiares y cada uno ofrece una imagen presuntamente de trabajo y progreso, además de prometer seguridad, y solucionar una enorme lista de pendientes que hasta la fecha, hemos visto como se han quedado en el tintero en las últimas administraciones que han sido lideradas por el PRI, PAN y PRIAN.

Los discursos demagógicos que expresan a sus militancias, las cuales son heterogéneas, nada más no encienden, cada uno está en su rollo, dicho en otras palabras, parecen adolescentes con déficit de atención, porque se les olvida que todos tienen historia, aunque algunos hayan recorrido diversos partidos hasta encontrar poder y espacios que representar, y otros como ciudadanos tampoco levantan, pero ni un suspiro.

Creo que lo que sí podríamos estar seguros, es de que su único anhelo para este 2018 es ganar la silla presidencial y, claro, sentarse en ella, aunque sea prematuro afirmar que realmente trabajará el que logre el premio mayor.

 Qué fea imagen, hablar de la figura que debería ser la directriz de la gran nación que es México.

Porque es un país enorme con muchos recursos naturales y humanos, que quizá estén desperdiciados, si se prefiere gastar millones de pesos en pagar las campañas a impulsar programas de salud, o generar empleos fijos y no temporales, de qué servirá elegir políticos reciclados, que, aunque cambien de partido, si fueron buenos trabajando lo seguirán siendo, pero si sólo fueron rémoras del erario, es casi 100% seguro que seguirán vaciando el dinero de las arcas públicas, aunque lleven otro color.

Quizá también les falte seducir, endulzar el oído de los militantes, hacerlos vibrar con palabras melosas y no con discursos simples, llanos e insípidos como los de José Antonio Meade, que se presenta con su bandera desgastada en pocas semanas, de “ser un candidato ciudadano”, o sea que es un hombre que no ha militado en ningún partido, pero eso sí según él y sus terribles asesores que en lugar de comunicar, generan pena ajena, es la mejor opción de la coalición Todos por México integrada por el PRI-PVEM-PANAL.

O Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social) con Andrés Manuel López Obrador, mismo que también traía un discurso desgastado y redundante, pero hay que reconocer cómo sus asesores sí utilizaron las críticas y su presunta alianza al país soviético, y gracias a eso volvieron una fortaleza para la campaña la presunta flexibilidad con la que el precandidato AMLO bromea sobre su nuevo nombre Andrés Manuelovich, bastante seductor el nombre.

El tema de Por México Al Frente es bastante claro, la izquierda y  la derecha unidas sin importar el costo que implica, Ricardo Anaya es un joven caprichoso e impositivo aparentemente, pero detrás de él está un bloque arcaico en la política que siempre ha tenido el poder, y claro de esta “pócima mágica” el partido Movimiento Ciudadano será el que realmente obtenga una victoria, porque con su “na-na-na-na-na”, será una potencia política fuerte, dejando atrás a sus compañeritos de cunero el PAN y el PRD, lo que comunica MC está muy bien dirigido a jóvenes que ven con buenos ojos su publicidad, misma que te seduce al compás de un jingle que en otros países hispanos ocupa los primeros lugares de popularidad.

Por último, considero que Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, sí es un personaje seductor, ayer con Loret de Mola se autodenominó chapulín, y también defendió su posición de candidato independiente de una forma inteligente, está muy bien adiestrado su cerebro para responder y manejar un discurso “libre”, pero muy en el fondo “old fashion PRI”.

Se trata de crear un canal de comunicación entre los militantes y el candidato, no de recordarles que las imposiciones laceran todos los niveles desde las bases hasta los integrantes del círculo rojo.

Creo que la seducción humana es muy amplia y no sólo tiene cabida en el ámbito sexual, hay que seducir a la ciudadanía, pero hay que aprender de que la imagen de un guapo tampoco es la solución, ya ven cómo EPN sedujo bien, pero no sirvió de mucho, ojalá que los más de 80 millones de ciudadanos que podrían darle el triunfo legal al candidato en las urnas sí elijan la mejor opción.

@fuaper