domingo 20 de mayo de 2018 | 08:56
Columnas

AMLO gana techo… y pierde piso

@ruizjosejaime vie 09 feb 2018 15:39
¿Está capacitado López Obrador para gobernar?
¿Está capacitado López Obrador para gobernar?
Foto propiedad de: Internet

Bravucón, Andrés Manuel López Obrador enseña su cobre, lo suyo es la inclusión oportunista y la exclusión democrática. No hay más ruta que la suya, aunque los compañeros de su ruta sean ahora extrema derecha, panistas acomodaticios, celebrantes de dictaduras, corruptos e impunes. En todas las encuestas Andrés Manuel mantiene y gana techo, pero ya perdió el piso.

¿Está capacitado López Obrador para gobernar? Ya no digamos bien, ¿simplemente gobernar? La historia no miente: los aparentes revolucionarios se convierten en comisarios. Hace mucho que Andrés Manuel dejó de representar a la izquierda, su deseo presidencial lo obnubila.

Hay que leer la Encuesta Facebook de otra manera (y la de El Universal, y la de El Financiero). Los segundones seguirán siendo segundones, el crecimiento de Ricardo Anaya y José Antonio Meade no marca tendencia, al menos una tendencia competitiva. Ricardo puede ofrecer “cambio”, pero no ofrece alternancia. Meade poco ofrece porque carece de narrativa: lo suyo son bandazos cotidianos que sólo indican desesperación encubierta en “optimismo”.

No hay opciones y la única opción ya se contaminó de soberbia en contra de las llamadas Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y hasta el “huachicolero” Enrique Peña Nieto. Lo de Andrés Manuel es la desmesura. Ha convertido su movimiento no en un partido, en una feligresía donde bajo su manto todos los corruptos que no dejarán de ser corruptos son ahora benditos. Sus hijos, ese orgullo de su nepotismo, no son señalados por los militantes; las nuevas adhesiones, desde la posverdad, son bienvenidas, a pesar de su culero pasado.

Anaya y Meade se equivocan, disputarse el segundo lugar es disputarse la nada. Los independientes se equivocan, juntos ni difuntos. Marychuy se equivocó al insertarse en un sistema ajeno, insuperable. No hay opción ante el modelo representado, quiéranlo o no, por priistas, panistas, perredistas, morenistas. Lo único que les queda a los mexicanos es esa mala opción llamada Andrés Manuel López Obrador.

Por eso hay que someter democráticamente a Andrés Manuel. Entendámoslo, López Obrador no es de izquierda. El mínimo techo que gana es el mayor piso que pierde. Desviado, López Obrador olvidó la ética política y se refugió en la política pragmática. Reinventar la república, suscribir un cambio de régimen, no un cambio en el régimen. Agotar el presidencialismo, finiquitar la partidocracia. Sí, que Andrés Manuel se deje de mamadas, de persecuciones, de intolerancia y que diga hacia dónde va el cambio de régimen. ¿Podrá hacerlo nuestro nuevo oportunista? Descreo.