jueves 19 de abril de 2018 | 02:38
Columnas

¿Videgaray contra Manlio? ¿Beltrones con el Frente?

@ruizjosejaime sáb 13 ene 2018 09:25
¿Qué quiere Beltrones?
¿Qué quiere Beltrones?
Foto propiedad de: Internet

 

Quiero destacar algunos puntos del sugestivo artículo de Pancho Garfias (“¿Fuego amigo contra Manlio?”) publicado este sábado en Excélsior:

1.- “Hay un 80 por ciento de posibilidades de que en el caso que llevó a Alejandro Gutiérrez a la cárcel bajo acusaciones de 'peculado agravado' y a Manlio Fabio Beltrones a ampararse para, dice él, tener acceso al expediente sobre el desvío de 250 millones de pesos a campañas del PRI, haya sido 'fuego amigo'.”

2.- “Es lo que dicen en el entorno del expresidente nacional del PRI. Sustentan el alto porcentaje de posibilidades del que hablan en el hecho de que policías federales, por órdenes superiores, acompañaran a agentes de la policía de Chihuahua a Coahuila para detener a Gutiérrez.”

3.- “Preguntamos si la responsabilidad se la atribuyen a Manelich Castilla, comisionado de la Policía Federal. 'Tiene jefes…', reviraron. ¿Motivo? Insistimos. 'Querían sacar a Manlio del proceso de selección del candidato presidencial del PRI', respondieron.”

4.- “Citamos textual lo que nos dijeron: 'Lo que está en el ambiente es algo muy cabrón. Gente dentro del gobierno puso a disposición (de Corral) a un grupo de apoyo de la Policía Federal para la detención de Alejandro Gutiérrez. Fueron ellos los que, con engaños, se llevaron de Coahuila al exsecretario general adjunto de PRI para trasladarlo a Monterrey'.”

5.- “El relato añade que en la capital regia terminó la chamba de los federales. Hasta allí acompañaron a los policías de Chihuahua. Y fue precisamente en la escala en Monterrey donde el otrora secretario general del PRI cayó en la cuenta de que algo andaba muy mal y que no lo llevaban precisamente a declarar.”

¿Querían sacar a Manlio del proceso de selección del candidato presidencial del PRI?

Muy ojón para ser pichón... muy ojona para ser paloma.

La detención de Alejandro Gutiérrez se llevó a cabo semanas después del ungimiento de José Antonio Meade como precandidato único del PRI a la Presidencia de la República. ¿Cómo sacar, a posteriori, a Manlio Fabio del proceso? Aventuro una especulación que no se puede comprobar: Beltrones se habría reunido con Ricardo Anaya para atisbar una posible alianza y un gobierno de coalición si el Frente gana los comicios.

El 23 de diciembre publiqué en SDPnoticias:

“El comunicado dado a conocer por Manlio Fabio Beltrones en su página oficial es un deslinde doble porque delimita y esclarece. Existen dos mensajes políticos a sendos destinatarios: Javier Corral, gobernador de Chihuahua, y Luis Videgaray, exsecretario de Hacienda y hoy secretario de Relaciones Exteriores. En su comunicado, Manlio Fabio finaliza con el principio:

“'En el supuesto de que se hubieran transferido recursos de la Secretaría de Hacienda al Gobierno del Estado de Chihuahua, en todo caso, eso es materia de ambas instancias, pero no de quien ocupó la Presidencia del PRI en esa época'.

“Manlio Fabio recuerda la declaración de Javier Corral donde exonera a los dirigentes del PRI: 'Lo que puedo afirmar, categóricamente, es que, hasta la fecha, no tenemos elementos que nos permitan confirmar la participación de funcionarios o exfuncionarios del PRI nacional. Eso no existe'.”

Si Videgaray quiso amagar a Beltrones con el escándalo de los desvíos al PRI en Chihuahua, Veracruz y Tamaulipas, la situación salió de control. El gobernador Javier Corral fue convencido de que era más importante ir contra Videgaray y José Antonio Meade que ir contra Manlio Fabio, un posible aliado en el futuro.

¿Qué quiere Beltrones?

“El gobierno de coalición abre la posibilidad de que varios partidos políticos y sus respectivos grupos parlamentarios sean corresponsables en la operación y decisiones cotidianas del gobierno, no solo a través de su respaldo legislativo, sino también con la participación de sus militantes como titulares de secretarías de despacho que forman parte del gabinete presidencial”.

Hasta ahora las decisiones de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray han sido excluyentes con el PRI. Lo ha escrito bien René Delgado hoy en Reforma:

1.- “El priismo ya puede ir pensando qué hacer tras haber sido despojado de su partido. Hoy, el Revolucionario Institucional no ampara, cobija ni impulsa al conjunto de su militancia, sólo a la nueva cúpula nativa o adoptiva del grupo Atlacomulco, los cuadros sometidos por interés propio o compartido, los técnicos disfrazados de ciudadanía sin ambición ni propuesta, así como a los residuos del calderonismo. La cúpula no suma: resta o transa. Y, sin importar el modo, exige asegurar el voto duro y tentar al blando.”

2.- “Los ajustes en el equipo de la administración, el partido y la campaña envían un muy claro mensaje a la militancia tricolor: sólo quienes se dobleguen y disciplinen ante el grupo dominante del partido contarán con cierta posibilidad de participar en la lucha por el poder que, en la coyuntura, algo de sobrevivencia tiene.”

3.- “Pese a la soberbia en la conducta, el titubeo en la expresión de la élite tricolor revela temor. Pavor a verse desplazada del poder o, quizá, a conocer por dentro la residencia del Altiplano o a vivir en fuga permanente y, claro, está resuelta a todo. Así y leal a su dogma neoliberal, decidió privatizar el partido y poner en práctica la política del miedo por el miedo a la política. Otro cantar, si todo fuera transar o canjear.”

4.- “En la contienda electoral, el priismo en su conjunto ya no se juega la principal posición política de mando. La decisión de a quién postular les fue arrebatada y, ahora, está por verse si el beneficiario de ella la hace suya. El priismo sólo se juega su porvenir.”

5.- “...la Asamblea Nacional salió a pedir de boca. Se botaron los candados que imposibilitaban al simpatizante José Antonio Meade y, curiosamente, al militante que hoy coordina la campaña, Aurelio Nuño. No deja de asombrar que el precandidato se declare –spot del Partido Verde– un ciudadano sin militancia ¡política! y un buen funcionario y postule como gran propuesta –spot del PRI– cumplir los buenos deseos a lo largo del año y no sólo al final. Un ciudadano sin ambición, militancia ni convicción política o un burócrata cumplido no garantizan un buen candidato, tampoco un buen mandatario y mucho menos a un estadista.”

6.- “El grupo dueño del PRI practica la política del miedo hacia adentro y hacia afuera del partido, por el miedo a la política. A ver si el priismo se somete o se rebela ante la institucionalidad y la disciplina que hoy lo condenan.”

En efecto, el sometimiento o la rebeldía es el dilema de los priistas. El sometimiento público de Miguel Ángel Osorio Chong en su renuncia (quien partió con discreción y hasta elegancia, Porfirio Muñoz Ledo dixit) prefigura una rebeldía íntima y una posible operatividad de brazos caídos. La rebeldía pública de Manlio Fabio Beltrones podrá alcanzar nuevos matices si es leal a su teoría de un gobierno de coalición. Así los priistas podrán encontrar una militancia útil en el voto útil contra José Antonio Meade y lo que representa sin representarlos.

Una pregunta se impone: ¿Aceptaría Por México al Frente a Manlio Fabio Beltrones como jefe de campaña? ¿Cuántos priistas desplazados o por desplazar por el grupo de Videgaray encontrarían cobijo? ¿El PRD y el PAN cederían cuotas electorales? ¿Qué arrojarían inmediatamente las encuestas después de esta posible alianza?