lunes 22 de octubre de 2018 | 12:44
Columnas

Ojalá y les entre la razón a la cabeza

@zenteno_sylvia sáb 13 ene 2018 08:51
Mi lindo Mérida parece no querer escaparse de esta realidad lacerante
Mi lindo Mérida parece no querer escaparse de esta realidad lacerante
Foto propiedad de: Internet

 

…No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma,

Aún hay vida en tus sueños… 

                                   Mario Benedetti

 

Sylvia Zenteno Ruano

@zenteno_sylvia

 

Pocas ocasiones son tan importantes, como esos espacios que el Tiempo y el Destino nos dan para tratar de hacer un Alto…. simplemente mental,... para observar… y reflexionar… Y de la reflexión, concluir que algunas de nuestras actitudes y de nuestras acciones deben ser ratificadas, pues nos han traído paz y bienestar, y nos podemos sentir a gusto, siendo dueños de nuestros actos, y viendo que son del agrado propio y de los demás.

Sin embargo existen otras ocasiones en las que, -si somos capaces de ser auto analíticos y exigentes con nuestro comportamiento-, podemos deducir sin temor a equivocarnos, que deben ser rectificadas, pues no han producido los resultados esperados, ni para nosotros mismos, ni para las personas a nuestro alrededor. 

Pues bien, considerando que en estos feriados días de “Año Nuevo”, todos nos deseamos parabienes y nos bendecimos unos a otros, comparto con ustedes esta reflexión sintiendo que estamos –como nunca-, en este año, ante una oportunidad personal de modificar ese statu quo nacional, estatal y municipal, donde hay mil y un razones para rectificar el rumbo que han tomado las cosas.

Así que optimizando y aprovechando el escalón temporal… suspiro… Exhalo… tomo aire y… bueeee… me refugio en Mario Benedetti y me digo, “no te rindas” como la mejor manera para nuevamente empezar a andar, siempre hacia adelante, nunca volver atrás -ni para tomar impulso-, sin temor, consciente de mi  poder y del respaldo del Ser Superior que me llena de energía positiva, para alcanzar la fortaleza suficiente para no caer.

Y es que el año no pinta nada bien, y tengo que hacer todo este protocolo para enfrentar millones y millones de spots que me tratarán de “vender” la idea de que este año mi México dejara de ser Lindo “Qué herido”, para volver a ser mi hermoso País, donde su PUEBLO, o sea nosotros, podremos gozar de Paz y Bienestar.

¿Deseo de año nuevo? ¿Propósito como el de hacer dieta y bajar de peso, que se olvida en la tamalada de febrero? ¿O regalo de Reyes Magos, en los que ya no creen ni los niños de 7 años? En la teoría cíclica del tiempo, la vida misma nos permite hacer un alto, nuevo cumpleaños, nuevo año, nuevo sexenio… y ciertamente nuevo espacio para poder decir “!basta¡”, “¡no más!”, nuevo momento de cambio para resolver en forma positiva tal o cual hecho. 

Sin embargo, tanto furor por las fiestas y por los buenos deseos, se diluye cuando los que proponen, nos vuelven a recetar las viejas costumbres de imponer “¡Porque lo digo yo!” a gente “reciclada”, que traerán las mismas viejas mañas de los sexenios anteriores, y las transas muy bien aprendidas.

Mi lindo Mérida parece no querer escaparse de esta realidad lacerante, y confiando en la desmemoria de los meridanos, nos la aplican los azulitos con mi buen amigo Renán, -al que no le bastó dejarnos atrapados con 600 millones de deuda, por su capricho luminario y de desarrollador de plazas comerciales-, y lo lanzan alegremente para respaldar al Mau azul, en una dupla que consideran que conquistará a muchos corazones de la Blanca Ciudad. No se me quita esa sensación de ¿What?

Por el lado colorado, las cosas siguen de color de hormiga, y sin resolverse la pugna de “unidad”, este forcejeo está dejando a muchos muy adoloridos y con fisuras que serán difíciles de sanar. Sin que se sepa a voces, pero existe un pugilato entre los diputados federales excluidos del espacio para la gubernatura, y la rotunda oposición a los deseos de Rolando Zapata, los unos impulsando a Panchito Torres su compañero de bancada, y el otro respaldando a su Secretario de Educación Víctor Caballero. Y es una lástima, que se esté dando con Panchito en medio de la refriega, pues es una de las mejores cartas que el PRI puede tener para disputar la joya de la corona tan anhelada y tan huidiza para el partido, la verdad es que con Renán por el lado azul, Panchito sería el candidato idóneo para una disputa agónica para retenerla.

Diría mi Chichí… ojalá y les entre la razón, y mi Mamaita casi no se equivocaba nunca. Ojalá y los protagonismos y las pugnas internas no destruyan una buena opción,….dicen los agoreros morenos que si se les escapa la razón, ahí están ellos para atrapar al desbandado.  Ya les contaré. El reto, está sobre la mesa.