martes 23 de enero de 2018 | 10:04
Columnas

Coordinadores de campaña: los relojeros y sus tiempos, destiempos y contratiempos

@maloguzmanvero sáb 13 ene 2018 13:45
Pensando en los coordinadores de las campañas presidenciales, tenemos diferentes tipos de relojes y relojeros
Pensando en los coordinadores de las campañas presidenciales, tenemos diferentes tipos de relojes y relojeros
Foto propiedad de: Internet

 

“Aquel hombre tenía un tic, pero le faltaba un tac: por eso no era un reloj.”  Ramón Gómez de la Serna
“Los días pueden ser iguales para un reloj, pero no deben serlo para un hombre.”  En busca del tiempo perdido, Marcel Proust

 

El reloj

El tiempo que nos obsesiona, cuantificable en días, años, campañas, precampañas, calendarios electorales, jornadas electivas, tomas de protesta, etc. lo seguimos midiendo mediante relojes: máquinas de precisión; todas ellas buscando la perfección. 

Las piezas de la maquinaria de un reloj (manecillas, engranajes, carátula, resortes, caja, dial, etc.) trabajan –algunas de ellas de manera perfecta– para dar la hora exacta. Algunos relojes llegan a tener más de mil piezas, mientras otros, los más básicos, no alcanzan las cien. Es cierto, la función es la misma, pero entre más preciso y exacto el engranaje, más tiende el reloj a la perfección. 

 

Los coordinadores de campaña

Haciendo un símil, como relojeros expertos es precisamente cómo deberían funcionar los coordinadores de campaña. Las campañas pueden ser tan grandes o pequeñas como se requiera y el que un coordinador de la misma logre que todos los elementos (factor humano, tiempo, políticas, estrategia, mensaje, propuestas, ideología, etc.) funcionen de manera impecable y al unísono para que el candidato pueda brillar por el trabajo de todo un equipo, es una labor titánica. O más sencillo, un engranaje perfecto es igual a un reloj fino.

Pensando en los coordinadores de las campañas presidenciales, tenemos diferentes tipos de relojes y relojeros.

El coordinador de López Obrador

En el caso de AMLO, podría decirse que su campaña cuenta en este momento con el mejor coordinador. Es él mismo. Claro está, existe un coordinador substituto –Alfonso Romo-, pero éste es más gestionador que estratega, y entra al quite de manera emergente únicamente. Usualmente nos fijamos en AMLO como candidato, no como el AMLO coordinador de campaña.  Aunque empieza a tener problemas, por las nuevas adquisiciones que se incorporan a esta maquinaria perfecta, AMLO coordinador logra acomodarlas para que el reloj funcione mejor. 

Lo logró presentando a Esteban Moctezuma o anunciando a todo su gabinete. Hasta ahora, no importando quienes entren a MORENA, el aparato sigue funcionando. Quedan dudas con ciertos elementos que no embonan o que se sabe son piezas defectuosas (corruptas) y que podrían llegar a fastidiar la maquinaria.

El ser su propio coordinador también derivará en un problema para el candidato; y es que tiene que arreglar muchos problemas internos que le quitarán tiempo a AMLO contendiente. ¿Aguantará con esta doble encomienda? La misma campaña y contienda lo dirán.

Pero lo cierto es que sus mensajes y recorridos funcionan a la perfección. Vaya, hasta los mismos medios de comunicación hoy en día agradecen la buena relación que ha entablado y el que entregue su agenda de actividades de campaña con exactitud y con mucha antelación. Su eje rector es claro, contundente y lo ha sostenido durante el tiempo: mantenerse como el puntero –y en esos niveles de preferencia–, así como golpear al que le podría darle la batalla: José Antonio Meade.

Coordinadores de Margarita

“A favor” de Margarita Zavala operan dos coordinadores de campaña. Más que la maquinaria completa, pareciera que sólo son las manecillas descompuestas del reloj. Su esposo marcha en una dirección y, de manera inversa la otra manecilla, Ignacio Zavala. El primero, su marido y ex Presidente de México, trabaja medio tiempo y en ocasiones a contrarreloj, pues pareciera estar más actuando exclusivamente contra Ricardo Anaya y a Javier Corral, que apoyando a su mujer.

Ello ha dejado a Ignacio Zavala, hombre inteligente y preparado, a coordinar la campaña de su hermana. Bien hará ésta en contratarlo de tiempo completo y distanciarse de su marido por lo que reste de la contienda. ¿Su eje rector? Lograr las firmas y posicionarse satisfactoriamente, lo que cada vez se ve más posible. De lo contrario, ella, hermano, marido y equipo se sumarán a JAMK.

Coordinar al desbocado Bronco

En el caso del Bronco, su coordinador está desbocado. Coordina (¿o descoordina?) sus redes sociales y, como buen genio lunático, en ocasiones olvida que tiene un candidato a quien cuidar y demostrar cierta congruencia en sus temporalidades. Pero no por eso deja de ser efectivo. Muy. El objetivo de su campaña es el mismo que el de MZ, por ahora…

El relojero de Meade

Al relojero Aurelio Nuño le tocó bailar con la más fea; la tiene difícil. Le dieron una maquinaria con muchos segmentos y engranajes dañados. Haría bien en deshacerse de algunas piezas y evitar que oxiden otras partes del reloj. También tiene que lograr que muchos otros fragmentos “dormidos” (sectores del ex partidazo) apoyen y trabajen por el candidato.

A la par, tiene que incluir otras piezas que “rechinan” mucho y pareciera que sólo harán que el reloj “grite”. Piezas que dañan a la maquinaria y que pugnan por ir a otros partidos o lastimarse entre ellas mismas. Como si fueran un pequeño reloj dentro de otro reloj. Es el caso de Manlio, la aprehensión de Alejandro Gutiérrez; y, quien dio el golpe de manera interna, si bien era para dañar a un segmento de la estructura, terminó por lastimar a todo el partido, la maquinaria con la que tiene que trabajar Aurelio.

AN sabe que JAMK necesita de los votos de panistas inconformes para ganar. No en balde la sumatoria de Alejandra Sota y de Javier Lozano –entre otros– al primer círculo del equipo de campaña. El problema es que ese equipo cada vez suma a más individuos de naturaleza diversa. Coordinarlos, sin que haya voces encontradas, se complica. Tal vez, sea el coordinador quien lleva más claro todo el trabajo a realizar, pero también quien la tiene más complicada, pues se deben hacer todos los arreglos sin que el reloj deje de caminar hacia adelante. 

Tiene que seguir marcando el tiempo y no atrasarse un solo segundo. A la vez, todos los otros contendientes golpean al PRI; la maquinaria se encuentra bombardeada por todos lados. Por eso Nuño juega esquizofrénicamente. No existe eje rector en esa campaña. Le pega a AMLO, le pega a Anaya, suma a una nueva cúpula del partido, pero no puede darse el lujo de restarle a las bases. Creo que pronto tendrá que decantarse y privilegiar uno de estos engranajes. No vaya a ser que, por no hacerlo, termine sumándole tiempo a AMLO y restándoselo al propio Meade.

Anaya y su reloj

Anaya tenía uno de los mejores relojes. Ingeniería confiable. Las piezas funcionaban casi a la perfección, pero por razones obscuras, ha ido tirando segmentos, deshaciéndose de engranajes históricos, desvalijando el reloj azul. La maquinaria de centro-derecha, en lugar de funcionar, se troca en saldos y piezas de repuesto en los relojes de Margarita, Meade y uno que otro despistado que se queda con Anaya.

La maquinaria del PAN está parándose; es un reloj descompuesto tanta pieza removida. Pero, ojo, el adagio popular señala con razón que: “Un reloj descompuesto, dos veces al día estará en lo correcto”. Así sucede, cuando aparecen aciertos. No es que Anaya sea un buen coordinador de su propia campaña; es que aún con todo el daño infligido al PAN, aún hay piezas que funcionan.

En la (des) coordinación de campaña de Anaya, dirigida por él y, si acaso, a ratos por Dante Delgado, la apuesta y eje rector está siendo golpear y evidenciar el priismo corrupto. Anaya no se preocupará por combatir a AMLO. La apuesta es rebasar al PRI; luego, entonces, se abocaría a pelearle a Morena.

No sé si Anaya tendrá la capacidad de llevar a buen puerto la alianza PAN-PRD, y desplazar al PRI de su segundo lugar en la contienda. Lo que sí es que, para aquellos que operan y ejercen el voto útil, y cuya última opción es Morena, sobra decir que un voto por el Frente será un voto desperdiciado, pues Anaya nunca rebasará a AMLO. Meade, con ayuda de Nuño, quizá todavía podría hacer el milagro.

El poeta del tiempo

Difícil le resultó a Renato Leduc lograr rimar tiempo. Al final hizo una obra maestra:

“Sabía virtud de conocer el tiempo; 

A tiempo amar y desatarse a tiempo;

Como dice el refrán: dar tiempo al tiempo…

Que de amor y dolor alivia el tiempo”.

Así, los coordinadores tienen la espinosa tarea de tener sus relojes marcando el tiempo de manera correcta. Porque el tiempo, que es uno solo, terminará a tiempo en el tiempo electoral, pero solo un coordinador logrará llegar a tiempo y en tiempo.