viernes 20 de julio de 2018 | 07:14
Columnas

Los que se fueron y los que llegan

@jlca007 jue 11 ene 2018 21:10
Entre los que se fueron, hay dos que dejan cuentas pendientes:
Entre los que se fueron, hay dos que dejan cuentas pendientes:
Foto propiedad de: Internet

   

 

Fiel a la tradición de inicio de año, el presidente Enrique Peña Nieto realizó cambios en su gabinete. Entre los que se fueron, hay dos que dejan cuentas pendientes:

Hablemos primero de Miguel Ángel Osorio Chong, quien dejó el cargo con una nota de lado rosa de la política y se despidió con el lanzamiento del sistema de las actas de nacimiento por internet.

Pero en su principal encargo, que era el de la seguridad pública, y que él mismo se adjudicó al convertir a Gobernación en una Súper Secretaría, se hizo cargo de la dependencia encargada de la Seguridad Pública, pero al parecer la tarea le quedó grande y los resultados están a la vista.

De enero a diciembre se registraron más de 23 mil 500 homicidios, de acuerdo con cifras oficiales. El aumento de la violencia podría tener una explicación en la fragmentación de los cárteles de la droga.

Pero no sólo fueron homicidios, México es también violento y peligroso por el incremento de las cifras de robos, secuestros y extorsiones en todo el territorio. No hay sector social ni entidad que esté libre de esta auténtica epidemia que demuestra el fracaso evidente del Estado de derecho.

Además está la fuga de ‘El Chapo’, la mayor vergüenza para la administración de Peña Nieto, y para Osorio Chong representa la gran derrota de su gestión, gracias al escape increíble, el funcionario es ya una de las anécdotas de la serie: “increíble, pero cierto”.

En el caso de los sismos, fue la sociedad la que respondió y se organizó para enfrentar la tragedia, aunque actuó mejor que en el sismo del 85, el trabajo del gobierno tampoco fue el mejor.

El otro que abandona el barco es Luis Miranda, quien como titular de la Sedesol,  y antes como subsecretario de Gobernación, lo único que hizo fue dedicarse a seguir siendo uno de los amigos más cercanos mandatario Peña Nieto,  de quien es doble compadre.

Los que llegan

En el  caso del nuevo titular de la Secretaría de Gobernación,  Alfonso Navarrete Prida,  su principal debate al frente de la dependencia que dejó, fue el que sostuvo con Miguel Ángel Mancera y Salomón Chertorivski, por el incremento a los salarios mínimos, en los cuales respondió siempre con evasivas.  Y cuando le correspondió volver a fijar el incremento al miserable salario de los mexicanos, su gran beneficio fue incrementarles  4 pesos.

Sí en Gobernación continúa siendo un secretario reacio a los medios de comunicación, y  ahora con subsecretario cetemista como Manuel  Cadena, los puentes de diálogo entre esa dependencia y sus interlocutores sociales serán muy   muy frágiles.

Otro que llega es Eviel Pérez, un político que conoce bien la problemática social del país, era el candidato natural a gobernador de Oaxaca, pero las malas artes del exgobernador José Murat - cuya última gracia fue haber sido cercano consejero de Javier Duarte -, le cerraron el paso y se tuvo que conformar con un premio de consolación en la burocracia federal.

Eviel Pérez tiene la sensibilidad suficiente como para que los programas sociales vayan directamente a la gente, y no sean interferidos con propósitos electorales.  

Finalmente el traslado de Roberto Campa, es un funcionario que cuya eficiencia ha quedado demostrada en cada uno de los encargos que le ha tocado cumplir, en la  Secretaría del Trabajo, tendrá dos grandes retos que enfrentar: el primero, será la probable llegada masiva de migrantes que en un futuro expulse el inestable de Donald Trump, por ello se tienen que generar fuentes de trabajo para recibir a más de 3 millones de personas, en caso de que el mandatario estadounidense cumpla sus promesas.

El segundo, es negociar con los empresarios una relación laboral más justa con los trabajadores, Campa tiene el suficiente juicio para negociar exitosamente con la iniciativa privada, el principal objetivo es reducir la brecha de la desigualdad económica.

Recordemos que en México, el 1% de la población recibe 21% de ingresos de todo el país.