domingo 21 de octubre de 2018 | 02:08
Columnas

Cuestión de debate. Mascarada, pacto de civilidad

@JAG jue 11 ene 2018 18:29
Mauricio Toledo, diputado or el PRD
Mauricio Toledo, diputado or el PRD
Foto propiedad de: Internet

 

Cuando creíamos que estaba erradicado el viejo y rancio estilo priista de intimidar, amenazar, golpear y sabotear a los rivales en sus actos políticos, pues resulta que no, y que eso está más vigente que nunca, por los hechos recientemente ocurridos en la Delegación de Coyoacán, nada mas que ahora quienes también cometen ese tipo desaciertos y tropelías, llamémosle mejor burradas, son los perredistas, remedos de caciques y fieles aprendices de mafiosos.

 

Sí, se recordará que tan solo hace unos pocos días, un grupo de violentos militantes del PRD (hombres y mujeres) exacerbados y sin motivo alguno, por segunda vez reventaron de forma agresiva un acto político de Claudia Sheinbaum, la precandidata de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Fueron momentos de mucha tensión, en que esos salvajes electoreros sembraron terror y pánico entre los asistentes al evento político, y como consecuencia de esa hostilidad, como bien se sabe, devino, lamentablemente, la muerte de Martha Patricia Reyes, simpatizante de Morena.

 

Directa o indirectamente fue una muerte causada por esos rijosos que de los identificados se afirma que la mayoría de ellos son servidores públicos, adscritos a la Delegación de Coyoacán, que bien se sabe que, presuntamente, son agitados por un sujeto apodado el tomate, de nombre Mauricio Toledo, quien para desgracia y vergüenza de esta Ciudad de México, actualmente funge como diputado local por su partido, el PRD.

Fueron actos reprobables, que la sociedad en general rechaza y repudia, que la lastiman y la indignan, porque si de algo estamos colmados, es precisamente  de la violencia incontrolable, que por la ineficiencia e ineficacia de los gobiernos se encuentra extendida a todo lo largo y ancho del país. Una violencia que como pesadilla adherente no fácilmente se puede desprender, y que a cada paso de nuestras vidas es causante de incertidumbre, vaya, algo  conmocionante.

 

Pero una vez que ocurrieron los abominables hechos de Coyoacán, y como para acallar la crítica y las múltiples voces  que continúan pronunciándose en contra de los saboteadores y reventadores perredistas de los actos políticos de Claudia Sheinbaum, presuroso salió al paso de los reproches y rechazos hacía sus correligionarios, el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, supuestamente a proponer un  pacto de civilidad entre todos los partidos políticos.

Morena le contestó a bote pronto, señalándole que simplemente aplicara la ley e hiciera justicia. Es decir, qué significaba ello, pues muy sencillo, que antes de proponer pactos de papel, primero castigara a los reventadores y agresores perredistas, incluyendo al contrario a la democracia, que por ese hecho bien  se le podría considerar como porro mayor, Mauricio Toledo, para que así le pudieran creer que no sería tapadera  de los que innegablemente se han convertido auténticos trasgresores de los procesos electorales.

Pero resulta que aplicar la ley en el caso que se analiza, implicaría que Miguel Ángel Mancera, de oficio y a través de la Contraloría que jerárquicamente depende de él,  debió, en primera instancia y en lo inmediato, someter a procedimiento administrativo de responsabilidades a cada uno de los rijosos y agresivos reventadores, suspendiéndolos de su empleo en lo inmediato, ya que se comprobó por las imágenes difundidas a través de medios electrónicos, que eran servidores públicos, y que en horarios de trabajo cometieron sus tropelías. En segunda instancia, a través de la Procuraduría capitalina, también debió inmediatamente ejercer acción penal en contra de los revoltosos agresores, revienta actos políticos, ello por la flagrancia del delito que estaban cometiendo en el momento en que se realizaban los hechos, o bien, sustentado en la denuncia penal en contra de estos malhechores electorales que Morena oportunamente presentó ante el Ministerio Público correspondiente. Sobre todo  promover la destitución de Toledo mediante el desafuero político.

Sin embargo, sería mucho pedir, ya que al omitir Miguel Ángel Mancera emprender la aplicación de los castigos, conforme a la ley, que merecen cada uno de los sujetos que se organizaron con todo dolo para cometer el boicot al acto político de la precandidata, Claudia Sheinbaum, y el alcahuetear al autor intelectual de esa barbarie política, resulta entonces que su convocatoria para el pacto de civilidad entre todos los partidos políticos, deviene muerta al ser evidentemente toda una falsedad. Es una vil mascarada, con la que simplemente pretende distraer la atención y dar atole con el dedo a los ciudadanos de esta Capital. Lo veremos.

 

Pálida tinta: Si el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, en un acto público ocultó su reloj, como para que al mismo no le cuantificaran el precio, lo que entonces si se va a poder cuantificar y no lo va a poder impedir, va a ser los miles de votos que perderá su vástago como candidato a gobernador, por causa de su lujosa joyita……….Otro resbalón de Miguel Ángel Mancera, con la detención de un inocente, Axel Arenas, a quien le imputaban de forma inverosímil  la muerte de la argentina Karen, porque con pruebas contundentes su defensor acreditó los hierros de la Procuraduría de esta Ciudad. Veremos ahora cómo le piden disculpas.