viernes 20 de julio de 2018 | 05:39
Columnas

El poeta Sicilia traiciona a Cristo y daña a Andrés Manuel

@FedericoArreola mar 02 ene 2018 12:40
Sicilia se equivocó, de plano. Y ha generado una campaña de ataques que Andrés Manuel no merece. El poeta tiene que pedir perdón
Sicilia se equivocó, de plano. Y ha generado una campaña de ataques que Andrés Manuel no merece. El poeta tiene que pedir perdón
Foto propiedad de: Internet


En la revista Proceso el poeta Javier Sicilia difundió una carta a Andrés Manuel López Obrador que comienza así:

“Tú y yo a lo largo del tiempo hemos tenido serias y profundas diferencias. Me simpatizas más que cualquier otro de los candidatos a la Presidencia de la República, pero me repugnan tu mesianismo o y tus aires de redentor que, al igual que lo han hecho otros, he criticado a riesgo de tener que soportar el linchamiento en redes de muchos de tus correligionarios”.

El otro riesgo de las duras críticas de Sicilia a López Obrador, que el poeta no midió —¿o sí calculó tal posibilidad el colaborador de Proceso—, es que su artículo fuera usado, como ya está ocurriendo, para ataques de guerra sucia contra López Obrador.

Sicilia no podía ignorar que sus palabras contra el candidato presidencial que más le simpatiza iban a terminar favoreciendo a cualquiera de los aspirantes presidenciales con los que de plano no se identifica.

¿Qué hizo Andrés Manuel que molestó a Sicilia? Simplemente, abrir el debate a soluciones no ortodoxas, como la amnistía a los criminales, para tratar de resolver el problema de la inseguridad.

Andrés no ha hecho nada malo: ni ha perdonado ni ha olvidado ningún asesinato, secuestro, violación, extorsión.

Lo único que hizo el candidato de Morena fue expresar que está dispuesto a analizar todas las propuestas de solución a un problema gravísimo.

El poeta Sicilia no entendió la tesis de AMLO y se lanzó, a tontas y a locas, contra el candidato que “más le simpatiza”, con lo que, reitero, benefició a los candidatos que menos le simpatizan o que, de plano, le resultan antipáticos.

Sicilia tendrá que pedirle perdón a Andrés Manuel. Un perdón cristiano, es decir, en la lógica de la fe religiosa de ellos dos y de la que hablaron con enorme profundidad, como ha recordado el poeta, en una cena de 2011 en el departamento del tabasqueño.

Estuve presente en esa cena y les creí cuando ambos, en su diálogo religioso, manifestaron estar a favor del perdón. 

Sicilia se equivocó y hasta ha traicionado al Dios, Cristo, en el que cree. Así, de plano. Y ha generado una campaña de ataques que Andrés Manuel no merece. 

¿Puede el poeta ser suficientemente humilde como para disculparse por el daño que le está haciendo con sus injustas palabras a un candidato honesto, que solo ha dicho estar a favor de discutir todas las propuestas?