viernes 15 de diciembre de 2017 | 03:57
Columnas

¿Nefasta la Ley de Seguridad Interior?

@dect1608 jue 07 dic 2017 10:02
La ley pretende ponerle reglas a esta facultad discrecional del ejecutivo
La ley pretende ponerle reglas a esta facultad discrecional del ejecutivo
Foto propiedad de: Internet

El enjabonado y resbaladizo piso del Senado de la República tiene bajo análisis y casi inminente aprobación la Ley de Seguridad Interior que, dicen los detractores, dará al presidente la oportunidad de tener un Ejército "particular" y fiel a su servicio.

Desde que Felipe de Jesús Calderón Hinojosa declaró la guerra fallida a los cárteles de la droga, los números de muertos han superado los 200 mil y casi 40 mil desaparecidos, desde entonces las Fuerzas Federales desplegadas por las entidades de México han actuado bajo un vacío legal que se presume llenará esta nueva ley redactada por Mercedes del Carmen Guillén Vicente, legisladora federal priista, presidenta de la Comisión de Gobernación.

¿Entonces, la Ley de Seguridad Interior tan demandada por la Secretaria de Marina Armada de México (SEMAR) y Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA), va a llenar este vacío legal de más de diez años?

Bueno, según los diputados federales que ya la aprobaron, explican que se redactó basada en tres ideas. Hoy en día, el Artículo 89 Fracción VI faculta al Presidente de la República (en la actualidad de nombre Enrique Peña Nieto) disponer de las Fuerzas Armadas para garantizar la seguridad interior y exterior del país. Entonces esta nueva ley regulará esta decisión tomada por el presidente en turno que ayer tenía el nombre de Felipe y que hoy, a más de diez años, su determinación aún los tiene afuera de sus cuarteles.

En concreto, la ley pretende ponerle reglas a esta facultad discrecional del ejecutivo, ¡exacto! poner orden cuando no hay ninguno y quienes vivimos en Tamaulipas lo sabemos perfectamente. ¿Que han violado derechos humanos? Es verdad, de eso no hay duda. Claro que quisiéramos tener un Ejército Nacional y una Marina Armada de México perfectos, pero nadie cabe en la perfección.

Cuando los Senadores están por aprobarla, salen los detractores a decir que la nueva Ley dará facultades a las Fuerzas Federales para reprimir manifestaciones cuando el texto dice claramente que se les prohíbe actuar en contra de manifestaciones sociales o de índole electoral.

Los contras del gobierno, aseveran que la ley suspende y transgrede derechos humanos, pero no sólo no suspende derechos humanos sino que los protege. Es una ley para los ciudadanos porque transparentará la actuación de las fuerzas federales y les dará el marco legal que requiere.

Entonces, según desde San Lázaro la minuta que salió, sin duda, recibirá el apoyo de la co-legisladora por encontrarse apegada a derecho tan pronto será puesta a discusión para que salga de comisiones y se vote a favor de los mexicanos y sí, políticamente en suma a Enrique Peña Nieto.

En defensa de la nueva Ley, es un documento que tiene al menos un año trabajándose, que escuchó a muchos actores sociales y se recogieron las inquietudes de las organizaciones no gubernamentales; y no me gustaría leerme grosero, pero  solamente entenderán esta nueva ley quienes hemos tenido la necesidad de ver acciones contundentes en contra de la violencia y quienes hemos vivido esta guerra absurda de Felipe Calderón, misma que continuó Peña y que ha reventado a Tamaulipas.

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