sábado 16 de diciembre de 2017 | 03:10
Columnas

Mikel Arriola: un amigo leal de Meade cambiará la correlación de fuerzas políticas en la CDMX

@jlca007 jue 07 dic 2017 08:25
Varios factores favorecen a Mikel Arriola en su empresa de cambiar la correlación de fuerzas políticas en la CDMX
Varios factores favorecen a Mikel Arriola en su empresa de cambiar la correlación de fuerzas políticas en la CDMX
Foto propiedad de: Internet

Ya es muy repetitivo hablar de la eficacia de Mikel Arriola como funcionario público. Casi innecesario puesto que de todos los frentes se han externado comentarios de reconocimiento.

La hazaña que logró al sanear el IMSS, tanto en sus finanzas como cambiar las formas de atención a los derechohabientes del trato despótico que caracterizaba al personal que atiende a los usuarios por uno completamente humano y sensible, lo califica como un funcionario que respondió por completo a la confianza que el presidente Peña Nieto depósito en él.

También resulta ocioso repensar en las razones que tuvieron tanto Enrique de la Madrid como José Narro Robles, para declinar la propuesta que su partido les hizo para que fueran candidatos al gobierno de la CDMX.

Eso ya es asunto juzgado.

El presupuesto del que parte Mikel Arriola para entrar en la disputa por el gobierno de la capital del país es que al PRI en la CDMX lo han descuidado las mafias que vienen controlándolo desde hace más de 25 años.

Yo en plena campaña del ahora presidente Enrique Peña Nieto me pregunté varias veces en este espacio lo siguiente: ¿Quién le vendería a Peña la idea de que Beatriz Paredes era la política del PRI que más arraigo y conocimiento tenía de las estructuras territoriales de la compleja CDMX, electoralmente hablando?

Lo cierto es que alguien engaño a Peña con el cuento de que Beatriz daría la pelea y el resultado fue que un novato, como era en ese momento Miguel Ángel Mancera, le pegó una paliza de 3 a 1 a la ex gobernadora tlaxcalteca considerada como uno de los cuadros más experimentados del PRI en eso de ganar elecciones.

La propuesta del PRI de convertir al todavía director del IMSS, Mikel Arriola, en candidato a la jefatura de gobierno de la capital, sin duda que fue una respuesta del precandidato presidencial José Antonio Meade a la negativa de otros militantes del tricolor de asumir el reto, que es un reto formidable, pero que lleva como destino cambiar para el PRI la correlación de fuerzas que lo ha mantenido en segundo, y hasta en tercer plano, desde hace 21 años cuando Cuauhtémoc Cárdenas, derrotó a Alfredo del Mazo González en gran medida por el antipriísmo de Luis Téllez que regateó al mexiquense los apoyos que, por instrucciones de Ernesto Zedillo, debería procurarle.

Fernando Lerdo de Tejada, salió de la dirección de Comunicación Social de Los Pinos para coordinar la campaña de Del Mazo y se topó con la antipatía hacia el PRI del mencionado Luis Téllez.

Varios factores favorecen a Mikel Arriola en su empresa de cambiar la correlación de fuerzas políticas en la CDMX:

1.- La izquierda está pulverizada. López Obrador y sus antecesores lograron sus triunfos en gran medida a que las izquierdas encabezadas por el PRD, constituían un sólido bloque de competencia.

Hoy el PRD ha perdido más de la mitad de sus electores toda vez que éstos han migrado a MORENA.

Hoy Movimiento Ciudadano, del tránsfuga de Dante Delgado ha metido al PRD en una dinámica de sometimiento que las tribus de esa organización, y quien es su apuesta para ganar la candidatura presidencial, Miguel Ángel Mancera, han descalificado totalmente.

Dante reparte posiciones como si fuera el dueño del Frente.

Anaya candidato a la presidencia de la república; Barrales a la candidatura por el gobierno capitalino; Mancera, que además está constitucionalmente impedido para ser candidato a senador, Dante lo manda a coordinar la bancada senatorial del Frente.

¡Vaya despropósito de ese polizonte del Frente PAN-PRD que es el mercenario de Dante Delgado!

2.- La competidora más bien posicionada que tendrá Mikel Arriola, sin duda, será la ahora ex delegada de Tlalpan, Claudia Sheinbaum.

La segura candidata de Morena para buscar ganar las elecciones en la CDMX el próximo año, fue tocada por daños colaterales tanto por los sismos y las inundaciones sufridas en su delegación, así como por sus presuntas ligas con el delegado de Tláhuac, quien fue un abierto protector de las actividades delictivas de El Ojos, jefe del crimen organizado en el perímetro Tláhuac, Tlalpan, Xochimilco.

Sheinbaum llega con mucho menor fuerza de la que tuvo cuando venció (¿) a Ricardo Monreal en la encuesta elaborada por la mano de Dios, ya que nadie supo la manera en que se realizó, y menos la forma en que fue contabilizada.

3.- Alejandra Barrales pudiera pelear algunas delegaciones de gran raigambre perredista.

Pero si no Mancera no es el candidato presidencial del Frente, tal vez la actual dirigente nacional del PRD decida no competir.

Entonces, salvo Salomón Chertorivski, el PRD no contaría con un cuadro de alto calado en esta que será una cerrada disputa.

4.- El PAN está fracturado en la CDMX. Deserciones como la José Luis Luegue lo colocan en la tesitura de aspirar a obtener un cuarto lugar ya que, dentro de sus filas, no se vislumbra a un verdadero competidor en los comicios venideros.

Con el respaldo de Peña Nieto y la confianza de su amigo histórico, José Antonio Meade, la tarea de Mikel Arriola será sacar al PRI en la CDMX del penoso lugar en el que lo han sumido personajes como la mencionada Beatriz Paredes.

Arriola es un político de pelea. Con sensibilidad, pero con una tenacidad que ya es un peligro real para Claudia Sheinbaum.

Poco falta para saber con qué tipo de candidatos a las delegaciones y a la Asamblea, lo respaldan sus amigos Enrique Peña y José Antonio Meade.

Pero de algo podemos estar seguros, con Mikel Arriola como candidato del PRI a la jefatura de gobierno de la CDMX, las fuerzas políticas se reacomodarán y en ese ajuste el PRI puede recuperar mucho, incluyendo el gobierno de la gran ciudad.