domingo 17 de diciembre de 2017 | 07:24
Columnas

La amnistía es el reconocimiento de la derrota del Estado

@Ruben_Salazar jue 07 dic 2017 16:36
Lo que en realidad hizo López Obrador, fue oficializar la derrota del Estado mexicano.
Lo que en realidad hizo López Obrador, fue oficializar la derrota del Estado mexicano.
Foto propiedad de: Internet

 

La declaración de Andrés Manuel López Obrador en relación a explorar la posibilidad de brindar amnistía a delincuentes para pacificar el país, ha desatado una enorme cantidad de opiniones.

Sin embargo, más allá de lo irracional que pareciera la propuesta del Peje, la realidad es que, dicho ofrecimiento de absolución, representa la declaración de capitulación del Estado mexicano.

En 2006, Felipe Calderón decidió que para combatir a los grupos criminales, era necesario que las fuerzas armadas salieran a la calle y realizaran labores policiacas. Hoy, a 11 años de distancia, y con la continuidad que Peña Nieto le dio a lo iniciado por su antecesor, nadie puede decir que se logró ganar la batalla. Por el contrario, la sangre ha corrido a raudales; tenemos miles de personas desaparecidas; el secuestro y la extorsión se han incrementado; mientras que las instituciones de justicia, están debilitadas y atascadas de corrupción.

El Estado mexicano, entendiéndolo desde el concepto de ser un territorio constituido por la organización del gobierno y sociedad que se rigen bajo un esquema de leyes, se ha malogrado.

Las derrotas de quienes tendrían que procurar la estabilidad y el cuidado de los derechos sociales, han sido constantes y evidentes.

Con la masacre de jóvenes en Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez; con la desaparición de los 43 chavos en Iguala; con los cientos, tal vez miles de sicarios menores de edad; con todos ellos, la esperanza de una generación fue derrotada.

Con el comercio sexual de niñas y jóvenes; con los incontables feminicidios; con las miles de mujeres vejadas y acosadas; con todas ellas, la equidad de género fue derrotada.

Con los miles de desaparecidos; con las madres desesperadas buscando a sus esposos e hijos; con el miedo que provoca el desamparo; con todo ello, la familia fue derrotada.

Con los medios de comunicación mercando con las historias de violencia; con las canciones de “música de banda” convertidas en glorificaciones a delincuentes; con la expansión de la “subcultura narca”; con todo ello, los valores de identidad fueron derrotados.

Con una propuesta de ley que intenta “normalizar” la tarea del ejército en las calles (con todo lo que ello implica); con corporaciones policiacas manejadas por hampones; con la casi nula preparación con la que cuentan los policías que enfrentan a la delincuencia; con todo ello, la autoridad civil fue derrotada.

Con los millones de mexicanos en situación de pobreza; con la falta de oportunidades; con la corrupción; con la impunidad; con todo ello, la justicia social fue derrotada.

Ante todo lo anterior, lo que en realidad hizo López Obrador, fue oficializar la derrota del Estado mexicano. La tan criticada propuesta de amnistía, es la aceptación de que la clase política, a la cual pertenece el mandamás de MORENA, ha aceptado su estruendoso fracaso.