viernes 15 de diciembre de 2017 | 04:19
Columnas

Los ciudadanos solo somos cifras

@Ruben_Salazar vie 17 nov 2017 18:28
Ahora los ciudadanos enfrentamos no solo a la mezquindad de los partidos políticos, sino también, a la de sus disidencias.
Ahora los ciudadanos enfrentamos no solo a la mezquindad de los partidos políticos, sino también, a la de sus disidencias.
Foto propiedad de: Internet

 

Los aspirantes a convertirse en candidatos independientes, están viviendo su viacrucis en el ejercicio de recabar firmas ciudadanas. Y es que más allá de las quejas hacia la App que les dispuso el INE, y de cuyo funcionamiento argumentan es deficiente, la realidad es que el apoyo de sociedad no ha sido el que dichos aspirantes soñaban.

Para quienes están en la búsqueda de aparecer en las boletas electorales, todo se resume a cifras; alcanzar la meta de firmas a costa de lo que sea, es lo verdaderamente importante. Las propuestas para combatir los problemas en el país son inexistentes. Hoy, el México que importa a “los independientes” es el de una App, teléfonos inteligentes y credenciales de elector al por mayor.

Al igual que para los partidos políticos, para los aspirantes independientes los ciudadanos solo somos escalones que les ayudarán a trepar a la cima del poder. Es así como la esencia de la clase política está perfectamente representada por los que, renunciando a sus respectivos colores por no haber sido beneficiados con candidaturas, hoy se promocionan como enemigos del sistema.

Los apoyos ciudadanos para conseguir la preciada candidatura, son equivalentes a lo que, para los gobernantes, representan los muertos y desaparecidos a causa de la imbécil guerra contra el crimen organizado, las victimas de feminicidios y los mexicanos en extrema pobreza; números, solo eso, números.

¿Cuál es la plataforma política de Margarita Zavala, de “El Bronco”, de Ríos Piter y demás aspirantes? Ninguna en concreto, los discursos son vacíos, todo el contenido de las peroratas son quejas en contra del INE y de lo difícil que será recolectar la cantidad de firmas que tienen que alcanzar (situación que por cierto, fue diseñada por los partidos políticos cuando algunos de los personajes en cuestión militaban en ellos).

Mientras que los pocos auténticos independientes (ej.: Pedro Kumamoto) son relegados a pequeños espacios en los medios de comunicación, la esperanza de tener lideres alejados de la putrefacción del sistema que tanto daño ha hecho a México, se ha desvanecido en un dos por tres gracias a la ambición desmedida que profesan los lobos ex panistas, ex priistas y ex perredistas que se intentan disfrazar de mansas ovejas.

Ahora los ciudadanos enfrentamos no solo a la mezquindad de los partidos políticos, sino también, a la de sus disidencias. Al final, para todos ellos, seguiremos siendo simples cifras; cifras para presumir o esconder; cifras para empoderarse; cifras para golpear al contrincante.

Cifras, solo pinches e insignificantes cifras.