domingo 19 de noviembre de 2017 | 06:23
Columnas

Reconstrucción: ¿Raja o costo político?

@horacio_urbano mar 14 nov 2017 17:44
El hecho es que esta emergencia cambia el ajedrez político y abre nuevas oportunidades para   Miguel Ángel Mancera
El hecho es que esta emergencia cambia el ajedrez político y abre nuevas oportunidades para Miguel Ángel Mancera
Foto propiedad de: Internet

 

Más allá de las obligadas consideraciones morales, humanas, sociales, económicas y urbanas, los daños que dejaron los sismos de septiembre representan también un bomboncito para el político que sea capaz de atender debidamente los retos y dejar contentas –o al menos no tan enojadas- a todas las partes involucradas.

Puede sonar cínico... Pero el hecho es que para muchos políticos, la emergencia implica oportunidades... Es más, para decirlo más claro, para muchos políticos la emergencia solo representa oportunidades... O problemas...

Oportunidades valiolísimas en estos tiempos electorales que estamos viviendo, pero que mal manejadas rápidamente se pueden convertir en problemas enormes.

Puede sonar cínico... Pero el hecho es que muchos políticos quieren salir fortalecidos políticamente de esta emergencia, al mismo tiempo que hay otros, que no dudarán en usarla como un mero instrumento para defender o alabar a un compañero de partido o atacar a  alguno que vista otros colores.

La reconstrucción está en el ojo del huracán... Está bajo el ojo crítico de una sociedad polarizada, que bien haría en repasar el modelo político de nuestro país, para entender que esta emergencia también obedece a tres órdenes de gobierno; federal, estatal y municipal, y que cada una de ellas obedece a tres poderes; ejecutivo, legislativo y judicial.

Esto todos lo sabemos, pero en momentos difíciles, como el que marca la actual emergencia, resulta muy fácil perder la objetividad para entender, por ejemplo, el proceso que implica proponer, aprobar y ejercer una partida para reconstrucción en el Presupuesto de Egresos de la Federación, o realizar los ajustes regulatorios en el ámbito municipal, que permitan que planes de desarrollo urbano y reglamentos de construcción permitan atender las necesidades de la reconstrucción.

Se pierde de vista, por ejemplo, que en la Ciudad de México la reconstrucción se ha politizado y es utilizada para golpear rivales o para pretender construir clientelas.

Se pierde de vista que las grillas en el seno de la Asamblea Legislativa, que desde hace meses tenían en la congeladora la iniciativa de un urgente Plan de Desarrollo Urbano, hoy están haciendo lo mismo con la aún más urgente Ley de Reconstrucción.

Y así, grillando, los asambleístas chilangos en lugar de ser parte de la solución se están convirtiendo en parte del problema, obstaculizando la actualización de la regulación urbana y centrando sus esfuerzos en atacar a sus rivales, sin importar que ello implique atacar también a la ciudadanía.

Pero el hecho es que esta emergencia cambia el ajedrez político y abre nuevas oportunidades para   Miguel Ángel Mancera que en unas semanas con seguridad dejará la jefatura de gobierno de la Ciudad de México para irse a buscar la Presidencia del país, haciendo esto desde la fortaleza o debilidad que le otorgue la percepción que le quede a la gente de la forma en que atendió el #19S.

Otro tanto habrá que decir del presidente Enrique Peña Nieto, que aportará al proceso electoral las fortalezas o debilidades que obtenga por su atención a la emergencia.

Todo político aspira a que su respuesta ante la crisis se traduzca en simpatía... Aspira a poder maximizar sus logros y minimizar sus tropezones.

Pero lo que como ciudadanía habría que evitar es terminar siendo solo los peones en este tablero de ajedrez...

Los ciudadanos tendrán que juzgar la forma en que la clase política respondió a la emergencia... Y esto representa un poder enorme que, diría el Hombre Araña, implica también una gran responsabilidad.

El reto para la ciudadanía está en analizar logros y responsabilidades... Asignando puntos negativos o positivos según corresponda lo mismo en los órdenes de gobierno, que en sus poderes correspondientes.

Hay que juzgar a Mancera por lo que hizo... Pero hay que hacer lo mismo con los inquilinos de la Asamblea Legislativa... Y habrá que hacer lo mismo con el resto de gobernadores y alcaldes de los estados afectados, así como por el Presidente Peña Nieto y las cámaras de Diputados y Senadores.

Y bueno, para hacer completo el ejercicio, no estaría de más analizar lo que se hizo desde la sociedad... Y tampoco estaría de más que como ciudadanía se asumiera el compromiso de profundizar en la información necesaria para poder emitir opiniones debidamente soportadas, lo que implica tomar opiniones expertas y evitar tomar posiciones sobre la base de esa misma politización que tanto nos choca cuando asumimos que viene de la clase política.

Análisis justo... Objetividad que no escatime ni regale reconocimiento y que permita establecer los alcances que cada quien tenía y tiene como parte de su obligación.

Inevitablemente habrá rajas y costos políticos... Lo responsable es otorgarlos bien.