jueves 23 de noviembre de 2017 | 05:14
Columnas

¿Gamboa truquea a Peña Nieto para cerrarle el paso a Meade?

@jlca007 lun 13 nov 2017 21:42
Gamboa es un político ya muy jugado, pero de estar tan jugado en este caso creo que se le fueron las cabras al monte.
Gamboa es un político ya muy jugado, pero de estar tan jugado en este caso creo que se le fueron las cabras al monte.
Foto propiedad de: Internet

La verdad es que todas las apuestas en la carrera dentro del PRI por la nominación presidencial, sin duda, están siendo realizadas en favor del secretario de hacienda José Antonio Meade Kuribeña.

De eso no hay duda.

Por eso es muy pertinente la valiente y claridosa columna de Federico Arreola publicada ayer en la que denuncia que Emilio Gamboa hace una campaña para mandar al Banco de México al titular de las finanzas nacionales José Antonio Meade y con ello sacarlo de la jugada de la sucesión presidencial.

Gamboa es un político ya muy jugado, pero de estar tan jugado en este caso creo que se le fueron las cabras al monte.

Como dice Arreola es muy poco creíble que haya sido Peña Nieto quien instruyera a Gamboa para realizar la promoción de Meade al Banco de México.

Por otra parte hay señales inequívocas de que el dinosaurio se mueve con muy fuertes señales hacia los rumbos de la secretaría de hacienda.

Desde la semana pasada algunos columnistas políticos como Salvador García Soto insistieron que en que el grupo compacto de Luis Videgaray, que tiene muy poderosos e influyentes integrantes, trabaja para que Meade sea el candidato del PRI, torciendo de esa manera la mano, o mejor dicho el dedo, a Peña Nieto para que designe a Meade como el candidato presidencial del PRI.

Elucubraciones como esa, sumada a la truqueda de la que habla Arreola de que Gamboa trata de mandar a Meade al Banco de México, en donde por cierto Federico pone en su lugar a Salinas de Gortari al reconocer que el expresidente enseña la oreja de manera por demás ya sin cuidado de las formas, como en el caso del affaire de Clauido X. González en San Luis Potosí declarándose en favor del secretario de hacienda, vuelve a poner sobre la mesa la experiencia histórica de que en materia de la sucesión un Presidente del corte priista como el que tiene Peña Nieto, finalmente oficiará de manera por demás solitaria la designación de SU candidato presidencial.

En algunas de las columnas que leo aleatoriamente ante el alud de opinadores que hay en México, observo con curiosidad un dato: Dice el columnista en cuestión leído aleatoriamente, que José Antonio Meade es el precandidato presidencial que tiene CERO NEGATIVOS, pero que eso no es un factor relevante que influya en el electorado.

Pero el sesudo analista afirma que AMLO puede tener 50% de negativos y 50% de positivos y sin embargo ser el más popular de la carrera presidencial.

¡Ah chingao! ¿Y de dónde saca que AMLO es el más popular en la carrera presidencial? Una cosa es que pueda, producto de casi 20 años en campaña, el más mencionado, pero eso no le da en automático el estatuto de ser el más popular.

¿AMLO se vio popular apoyando al Pillo de Alberto Anaya recientemente en el caso de los 100 millones que depositaron en la cuenta de la esposa del dirigente del PT?

Es una pregunta que en su momento responderá el electorado cuando decida si la mejor opción electoral para México es alguien con los negativos de AMLO u otro competidor al que no le puedan contabilizar ninguno.

Pero el punto en esta columna es la truqueda de Gamboa tratando de mandar al Banco de México de José Antonio Meade que, tal y como es su estilo, Federico Arreola comenta claridosamente.

Yo creo que si ese es el caso, Gamboa demuestra no conocer bien el estilo presidencial de hacer político en el que fue educado Peña Nieto. O no lo conoce o el yucateco ya esté perdiendo el olfato político que durante tanto tiempo lo ha caracterizado.

Ni De la Madrid, y menos Carlos Salinas, tuvieron oportunidad de oficiar sus respectivas sucesiones presidencial como lo podrá hacer Enrique Peña Nieto.

Con un estilo más apegado a las reglas del presidencialismo puro, como lo hicieron Ruíz Cortines o López Mateos, que del mazacote que tratan de armarle al primer mandatario algunos de los conocidos intereses que van tras la candidatura presidencial.

En este caso, el de Emilio Gamboa, tratando de meterle el dedo en la boca al presidente, de sacar de la carrera presidencial a José Antonio Meade.

Yo esa no me la trago ni en el platillo que más me guste.