viernes 24 de noviembre de 2017 | 08:08
Columnas

El mensaje de Peña Nieto, vía Eruviel, a los presidenciables

@ginesacapulco jue 19 oct 2017 01:39
Es claro lo que dice EPN a Meade, Narro, Osorio, Nuño y De la Madrid: el que tenga
Es claro lo que dice EPN a Meade, Narro, Osorio, Nuño y De la Madrid: el que tenga
Foto propiedad de: Internet


El hasta hace no muchos días —considerado por algunos, presidenciable— gobernador del Estado de Mexico, dio la nota hoy al ser nombrado delegado especial de su partido, el PRI, en la Ciudad de Mexico.

El partido tricolor es una fuerza débil en la capital, eso no es novedad, lo que sí lo es, es la designación de Eruviel Avila como dirigente partidista en esa entidad. Pareciera un retroceso en su carrera, no falta quien hable ya incluso de humillación. Pero no, no es lo anterior, ni siquiera su labor primordial será la de conducir al partido en la Ciudad de México durante el próximo ya proceso electoral de 2018, sino simplemente el portador de un importante mensaje presidencial a los cinco aspirantes a la nominación del partido a la candidatura a la primera magistratura: todo aquel que no resulte ungido por la gran decisión del Tlatoani, debe apechugar y no solo eso: incluso aceptar con una amplia sonrisa y un mayor entusiasmo su nuevo encargo o su suerte política.

El PRI tiene una ventaja, admirable, por qué no decirlo, que es su cohesión y disciplina, el que sus diferencias se procesan hacia adentro, que la ropa sucia se lava en casa, y al final todos salen unidos y acatando su nuevo panorama, alineándose con quien es preciso hacerlo; en el PRI no vemos casi berrinches y fracturas, no cuando menos como las de los demás partidos y sus deprimentes espectáculos.

Así pues, por ejemplo, ya sea que Jose Antonio Meade pudiera ir al Banco de Mexico, en lugar de Agustin Carstens, y aceptar sonriente su nueva encomienda al estilo de Eruviel Avila, tendrá que manifestar abiertamente su apoyo a quien resultara el elegido; lo mismo para el doctor Narro, Aurelio Nuño, Enrique De la Madrid y Miguel Angel Osorio Chong.

El mensaje es claro, el que tenga que tragar sapos y sonreír, lo hará, garantizando así la tradicional unidad partidista que durante tantas décadas les funcionó y acaso aún les sigue siendo tan útil a los priistas.

Al exgobernador del Estado de Mexico, en un futuro el partido le sabrá pagar y con creces, lo que hoy supone un sacrificio y hasta una aparente caída de su estrella política.