lunes 18 de diciembre de 2017 | 12:22
Columnas

Parálisis política. El Frankenstein canaYa

@ismjcpa jue 12 oct 2017 17:23
Nunca ningún presidente del partido había logrado atraer tanta antipatía
Nunca ningún presidente del partido había logrado atraer tanta antipatía
Foto propiedad de: Internet

 

Todo mundo sabemos qué es un Frankenstein. La figura de Frankenstein ha sido usada como símbolo de violencia política y para satirizar a los políticos que han contribuido a crear monstruos. En el caso de Ricky Ricón lo podemos ubicar entre otras cosas como la forma de un monstruo formado por Roberto Madrazo, López Obrador, con un lado cómico como el del chavo del ocho o Cantinflas.

El liderazgo de Ricardo Anaya nace de los amplios conocimientos que tiene de economía y finanzas y de la labia que tiene, del discursos y la oratoria que maneja, sin embargo lo inmaduro que es y que se le hayan brindado las cosas tan rápido y sin complicaciones, no le han permitido ver todo lo que está aventando al drenaje,  como terminar con su carrera política en ascenso vertical, para caerse en un precipicio sin fondo. Su discurso le permite ser buen negociador, el problema es que cuando no es él, no hay negociación, aunque él fácilmente puede ocupar los próximos 24 años de su carrera política en ser un brillante Secretario de  Economía, de Hacienda, de Gobernación, puede ser Gobernador del Banco de México y jubilarse como presidente, no le interesa,  para ese entonces el tendrá 64 años, pero él prefiere ser un Frankenstein del 2018.

En el caso de Roberto Madrazo sabemos que su última actividad pública fue en un maratón en Berlín en el que hizo trampa en el año 2007, tal cual la hizo para haberse postulado candidato del PRI a presidente de la república en el 2006, se hizo presidente del PRI y fue eliminando a cada uno de sus oponentes, hasta terminar con Monreal el pariente de Peña Nieto, bueno el resultado es que el PRI se fue a un tercer lugar, tal cual lo está haciendo Ricardo Anaya.

En el caso de López Obrador es porque utiliza las mismas tácticas de manipulación de información y medios, utiliza también la táctica del complot, las mismas tácticas de hacerse la víctima de todo, todos están contra él, ahora también los del partido, tranquilamente se deshace de unos utiliza a otros y tiene a su grupo de fieles Ricky Chairos, que trabajan como trolls en redes sociales.

La similitud que tiene con el Chavo del Ocho y con Cantinflas, con todo respeto para los finados que representaban estos personajes, es su discurso, que quiere decir muchas cosas y no es que no las diga, es que habla tan rápido que cree que todos estamos al pendiente de todo lo que dice y constantemente nos confunde, con alguien que le interesa su vida.    “Pero es que los viajes a Atlanta, son con un dinero que me dieron mis papás de domingos y por eso lo pagué todo en efectivo, porque la escuela donde estudian mis hijos en el extranjero es para un programa de preparación y ahí no podían pasar mi tarjeta, por eso teníamos que pagar en efectivo y en los “súpers” de allá pues teníamos que pagar en efectivo porque no queríamos que nos clonaran las tarjetas y, y, y, si no, no nos alcanzaría para comprar la bodega, que un gran amigo que es muy, muy rico en Querétaro nos la vendió de oportunidad,  igual que los terrenos porque como fui funcionario de gobierno en Querétaro tenía cuentas por cobrar por favores que le había hecho a mucha gente y me dieron los terrenos en pagos pequeñitos para ganar “muchito” y como les dije que yo sería presidente de la república pues me creyeron, pero los de mi partido empezaron a demostrar preferencias por Margarita, por eso es que inventé el partido del Frente unido con Anaya, pero Barrales me dijo no le puedes poner así y entonces le cambiamos del nombre y yo seré su candidato, zas, zas, zas……….ahí está el detalle”.

Nunca ningún presidente del partido había logrado atraer tanta antipatía, nunca ningún miembro de Acción Nacional había sido centro de tantas críticas, nunca ningún presidente había sido tan terco, nunca ningún presidente de Acción Nacional había violado sus principios como salir a practicar ejercicio todas las mañanas, nunca ningún presidente del partido había eliminado a la militancia en asuntos de decisiones, nunca un presidente del partido sometió a los consejeros del partido, solo uno, un Frankenstein

Don Julio, hablemos de política