jueves 19 de octubre de 2017 | 09:43
Columnas

Cuestión de debate. PAN, cuarteado; frente, sin una pata

@JAG jue 12 oct 2017 17:59
el Frente disminuirá su fuerza por los votos que se dividirán en el PAN, unos para Anaya y otros para Zavala
el Frente disminuirá su fuerza por los votos que se dividirán en el PAN, unos para Anaya y otros para Zavala
Foto propiedad de: Internet

 

Con el movimiento las cosas suelen acomodarse en su lugar, o como dice el clásico, al empezar a rodar la carreta, las calabazas solitas se van acomodando. Esto es, también cuando el proceso electoral rumbo a las elecciones presidenciales del año entrante se ha puesto en marcha, y en el Partido Acción Nacional se ha dado una enorme sacudida en su interior, al estarse poniendo las cosas en su lugar por la reciente salida de ese instituto político de la emblemática panista, Margarita Zavala, y atrás de ella, haciendo lo mismo,  muchas figuras relevantes de gran influencia en su interior partidista, que innegablemente ello le causarán un desmedido socavón al panismo tradicional.

Todo inició por los oídos sordos que ha mostrado tener el dirigente del PAN, Ricardo Anaya, quien no accedió a los insistentes reclamos que le hacían para  que soltara las riendas de ese partido y así contender en igualdad de circunstancias o en  un piso parejo por la candidatura blanquiazul a la presidencia de la República con los otros aspirantes, Rafael Moreno Valle y la propia Margarita Zavala. Pero además, se ha visto que tiene la piel muy gruesa y curtida, porque la avalancha de críticas mordaces que ha venido recibiendo de sus oponentes no le hace ni mella, ya que no se preocupa que lo consideren ventajoso o hacer el papel de juez y parte dentro del PAN. 

El caso es que con la renuncia de Margarita Zavala al PAN, varían sustancialmente para el  2018 las expectativas iniciales de crecimiento electoral del PRI,  de Morena y del Frente Ciudadano por México. Sí, había voces que a priori sostenían que los tres contendientes partidistas podrían llegar en tercios para el día de la elección presidencial, lo cual de entrada podría haber sonado lógico. Sin embargo,  una vez que se da la dimisión, el efecto electoral seguro que cambia, y con ello se proyectaría una polarización de fuerzas únicamente entre el PRI y Morena.

Es así que, el Frente, de inicio corre el riesgo de que le suceda lo que ocurrió recientemente en el Edomex,  que se desplome a un tercer lugar en la elección presidencial por la sangría de votos del PAN que seguirán a Zavala, como la virtual  candidata independiente, y más aún cuando al panismo le quedará el sentimiento de que ella fue víctima de las ambiciones desmedidas  y de la intolerancia mostrada de Ricardo Anaya. Pero además, esa sangría de sufragios azules será empujada desde adentro de ese partido por su esposo, el ex presidente Felipe Calderón, ya que por algo él no va a renunciar a su militancia partidista, y no lo hará, ello para desempeñar esa tarea troyana de beneficio hacia su esposa, y claro, totalmente vengativa contra el motejado, joven maravilla.

Entonces, si decimos que el Frente disminuirá su fuerza por los votos que se dividirán en el PAN, unos para Anaya y otros para Zavala,  obvio resulta que también eso repercutirá en las preferencias electorales del PRD y  de MC, porque estos dos partidos se cubren con el paraguas del blanquiazul,  que viene siendo  como el motor  que impulsa al propio frente, pero si el paraguas de éste se reduce o su motor se des revoluciona, aquellos quedarán en gran parte desprotegidos, y necesariamente se reflejará en una disminución en su votación que los podría situar  en una  crisis que quizá sea de una profundidad  hasta por salvar el registro.. Vaya, eso es por ir  coaligados sin principios ideológicos y solo por simples intereses convenencieros. Éstos pueden ser los efectos de un PAN cuarteado, y consecuentemente de un Frente inestable, tambaleante, como si fuera una mesa a la que le falta una pata. Lo veremos. 

 

Pálida tinta: Resiliencia. Sí, después del sismo la estamos logrando, porque el susto ya pasó, empezamos a sobreponernos de la ansiedad y la histeria, así como a recobrar la estabilidad emocional, a superar la fobia de entrar a los edificios altos, y los servicios públicos paulatinamente se van normalizando, como lo es el suministro de agua, entre otros. Empieza a generarse la calma y la serenidad colectiva. Bueno, qué mejor prueba de ello, que la semana pasada se le vio al Jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera, en un restaurante muy relajado, festejando muy alegre en compañía de uno de sus amigos, y seguro que al calor de algunos alcoholitos, que se anima a bailar muy cadencioso, que si lo ha visto Humberto Moreira, quien fue gobernador de Coahuila, créalo que lo habrá envidiado por la forma en que movía las caderas, porque a Moreira le gustaba dejar embelesado a su público norteño con sus pasitos de baile. Lo malo fue que cuando los coahuilenses despertaron de ese hechizo, se dieron cuenta que al que dejó bailando fue a su Estado, con finanzas totalmente en banca rota. Que esto no vaya a pasar en la CDMX, porque nomás eso nos faltaría, que después del temblor las finanzas públicas también se quedaran temblando………………….Si ven a los asesores políticos del Doctor Ricardo Monreal, díganles que nada más les queda un día para registrarlo ante el INE como candidato independiente al gobierno de la Ciudad de México, si es que lo quieren ver en la boleta electoral de  2018, ya que por Morena ni soñando se le va a hacer; por el Frente menos, porque Alejandra Barrales no lo va a dejar pasar, y por el PRI, aún no le perdonan su poca lealtad de hace veinte años.