sábado 16 de diciembre de 2017 | 04:37
Columnas

Los sismos y la corrupción. ¿Y la rendición de cuentas?

@jlca007 mié 11 oct 2017 23:34
 ¿El edificio de oficinas de seis pisos donde se recuperó el cuerpo de una víctima en el último sismo se cayó porque supuestamente sólo debía tener dos plantas?
¿El edificio de oficinas de seis pisos donde se recuperó el cuerpo de una víctima en el último sismo se cayó porque supuestamente sólo debía tener dos plantas?
Foto propiedad de: Internet

 

 

De acuerdo con un informe de Transparencia Internacional, México tiene el índice de percepción de corrupción más alto de los países de Latinoamérica y el Caribe.

Según el documento "Las personas y la corrupción: América Latina y el Caribe", 51 por ciento de los mexicanos entrevistados afirmaron haber pagado algún soborno, o entregado dádivas a funcionarios para acceder a servicios u obtener documentos.

El terremoto que mató a 228 personas en la Ciudad de México el mes pasado, ha provocado un doloroso debate público sobre el papel que desempeñó la corrupción endémica en la destrucción.

¿La escuela Enrique Rébsamen, donde murieron 19 chicos y siete adultos, se derrumbó debido a una obra de ampliación aparentemente no autorizada y que los funcionarios de la ciudad no detuvieron? ¿El edificio de oficinas de seis pisos donde se recuperó el cuerpo de una víctima en el último sismo se cayó porque supuestamente sólo debía tener dos plantas?

Los investigadores oficiales están trabajando en ésas y otras supuestas irregularidades que quedaron al descubierto en el terremoto del 19 de septiembre, y el sismo intensificó la mirada sobre lo que el presidente Enrique Peña Nieto una vez llamó la corrupción "cultural" de México.

Y es que aunque se presentaron avances importantes en la ley del Sistema Nacional Anticorrupción, la realidad es que la llamada Ley3de3 quedó trunca, nuevamente nuestros representantes privilegiaron sus intereses por encima del bien común. A todos ellos es necesario recordarles que todas las decisiones tienen una consecuencia, a eso se le llama desdeñar a la ciudadanía.

 

La corrupción en México cuesta entre 2% y 10% del PIB y representa alrededor del 5% de las ventas anuales de las empresas, de acuerdo con el Índice de Competitividad Internacional 2015 del IMCO.

Evidentemente este costo lo pagamos todos los mexicanos, pero para algunos el precio es más oneroso, según cálculos del organismo, los ciudadanos pobres destinan hasta el 25% de sus ingresos en sobornos para tener acceso a trámites básicos y gratuitos como inscribir a los hijos a la escuela.

Todo acto de corrupción tiene un precio, cuesta. Tarde o temprano los daños de este mal repercuten en todos los ciudadanos, la corrupción prevaleciente en México cada vez será más cara y difícil de soportar, es importante reconocer el sentir y el deseo de un importante sector de la sociedad mexicana que busca erradicarla y es que la corrupción significa traicionar a la democracia.

Ha llegado el momento de México para demostrar un compromiso con la rendición de cuentas. Si esto no ocurre, seguramente en las elecciones de 2018, los mexicanos se harán escuchar por la vía del voto de castigo.