jueves 14 de diciembre de 2017 | 04:39
Columnas

Código Alfa. ¡Hagamos una tanda!

@edwardsol mié 11 oct 2017 16:14
La maestra le pide a Pepito que organice una tanda…
La maestra le pide a Pepito que organice una tanda…
Foto propiedad de: Internet

La lógica de administración, inversión y financiera del presidente Enrique Peña al parecer no es lo más recomendable posible lo que demuestra que sus profesores en el Tecnológico de Monterrey cuando cursó la maestría de Administración, fueron muy malos y se ha evidenciado después de proponerle a los pobladores del municipio de Villaflores en Chiapas, la organización de estos mismos para realizar la reconstrucción de sus viviendas por medio de “tandas” y así tener la casa de sus sueños de nuevo.

Tandas por aquí tandas por acá y por allá.

La matemática financiera utilizada por Peña tiene mucho de buena voluntad pero absolutamente nada de realidad y dudo mucho que el mismo presidente haya participado alguna vez en este tipo de “financiamiento” que casi todos los mexicanos que conozco han estado, ya que es una tradición financiera familiar, de barrio y muy Godín entre oficinistas y burócratas.

La maestra le pide a Pepito que organice una tanda…

Si el señor Peña reúne a sus 36 mejores amigos para organizar una tanda en donde cada uno aportara 50 mil pesos mensuales, quien tenga el primer número será el mayor beneficiado ya que recibirá $1,800,000.00 (Un millón ochocientos mil pesos), para comprarse un departamento en la colonia Roma. Enrique tiene el primer número y se compra su departamento, José tiene el segundo y adquiere su departamento, Miguel es el tercero y compra su departamento, pero al llegar al número 15, el departamento incrementó su valor y el dueño pide ahora $2,100,000.00 (Dos millones cien mil pesos) lo que hace que la tanda se vuelva una cagada y para cuando Rosario, que tiene el número 36 reciba su dinero, el departamento que en un inicio costaba un millón ochocientos, tendrá un precio de dos millones y medio, por lo que Rosario entrará en shock ya que los primeros números estarán disfrutando su departamento y ella no podrá comprar lo mismo con ese dinero 3 años después.

Ahora imagine el mismo problema pero si usted es un afectado por las catástrofes naturales y en su comunidad le toca el número 300 de la tanda… Más o menos estaría recibiendo su dinero unos 25 años después.

Claro que en lo anterior no estamos tomando en cuenta las alertas que se generarían en hacienda cuando la gente deposite su pago de la tanda en una cuenta bancaria porque echarse el paquete de tenerlo en efectivo sería muy peligroso para quien lo guarde, ni los inconvenientes como el clásico que ya se atrasó con el pago porque se encuentra muy enfermo o muere en el proceso, pierde su trabajo o simplemente deja de aportar su contribución.