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Columnas

Contexto. Los créditos gubernamentales para damnificados: ¿Engaño político o apoyo solidario?

@lusacevedop jue 05 oct 2017 21:19
El monto del préstamo para reconstrucción o compra de vivienda será hasta por 2 millones de pesos
El monto del préstamo para reconstrucción o compra de vivienda será hasta por 2 millones de pesos
Foto propiedad de: Internet

 

Los gobiernos federal y de la Ciudad de México anunciaron un atractivo programa de apoyo financiero para quienes perdieron sus viviendas o los inmuebles de muchos negocios por efecto de los terremotos del 7, 19 y 23 de septiembre, principalmente.

En general, el monto del préstamo para reconstrucción o compra de vivienda será hasta por 2 millones de pesos, aunque para los edificios de condominios derrumbados el monto será por 20 millones de pesos.

Los créditos tendrán vigencia única de 20 años y no se pagará el capital sino solamente el interés correspondiente a una tasa de interés fija de 9 por ciento anual, mucho más baja que la ofrecida nominalmente por la mayoría de las instituciones financieras del país.

Como es tradicional en este tipo de operaciones, el financiamiento estará garantizado por la propiedad del inmueble y la solvencia del acreditado, que seguramente tendrá que adquirir los seguros que se solicitan en estas operaciones.

Seguramente se preguntará ¿de dónde van a salir los recursos?

Bien, el gobierno federal va a aportar un peso y el gobierno de la Ciudad de México otros tres, con lo que se integraron entre 900 millones y mil millones de pesos con los que se completó un fondo que se invertirá en un Bono Cupón Cero, mediante el cual se podrán cubrir las necesidades de la reconstrucción especialmente en la capital del país, en donde el costo de edificación y de la tierra es de los más caros.

Este Bono no es más que una adaptación del Bono del Tesoro Estadounidense y que, como instrumento financiero, el gobierno mexicano lo utiliza ampliamente desde 1981 para apoyar a los estados que se han visto afectados por fenómenos climatológicos.

Con los recursos aportados por la federación y los del gobierno de la CDMX, Banobras como experto en la operación de este instrumento lo invertirá en el mercado financiero, por lo que irá creciendo durante su vigencia, acumulará el beneficio de los intereses fijos y, por tanto, el mismo fondo será la garantía del crédito. Durante vida del préstamo, los damnificados solamente pagarán intereses y al llegar a los 20 años de vigencia, el capital será igual al valor del Bono, por eso se le llama Cupón Cero.

Hasta ahí, el programa resulta teóricamente impecable y capaz de resolver las necesidades urgentes en términos patrimoniales, pero sin duda también hay varias preguntas.

¿Por qué se escogió la figura del Cupón Cero, por qué Banobras y por qué será la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) la intermediaria con los afectados?

En principio, Banobras es el agente financiero del gobierno experto en la operación de este instrumento y aunque en la práctica constituye un endeudamiento de largo plazo (20 años en este caso), teóricamente no debería representar riesgos para las finanzas públicas, además de que al estar “etiquetados” los recursos, éstos no se pueden usar para otra cosa que no sea la reconstrucción o compra de vivienda para los damnificados por los recientes desastres naturales.

Se prefirió la intermediación de la SHF para eliminar costos operativos y fiscales que encarecería el crédito individual, Además para los usuarios esta fórmula de financiamiento no solo propone una tasa de interés concesional y del pago de intereses, sin desembolso a capital, sino que podría ir acompañada de un trato preferencial en materia impositiva.

Al abrirse en apoyo directo con la ciudadanía, el Bono Cupón Cero abre un resquicio a la exigencia social en favor de la transparencia y la rendición de cuentas ya que sus movimientos se tendrán que reflejar en el Informe Trimestral de las Finanzas Públicas.

Sin embargo, su puesta en operación es idéntica a lo que sucede con el Fondo de Participaciones Federales que da prioridad a la entidad federativa más desarrollada del país, lo que refuerza las condiciones inequitativas en el acceso al financiamiento para aquellos estados menos desarrollados como Oaxaca y Chiapas, por ejemplo.

También se corre el riesgo de que los recursos que eventualmente no se utilicen en un plazo determinado, sean reasignados de manera discrecional.

De cara a la crisis política, al proceso electoral que se avecina y a la inminente manipulación del Presupuesto de Gasto Público para 2108, es deseable que prevalezca con el Bono y con todos los recursos transparencia, rendición de cuentas y Solidaridad Institucional.

@lusacevedop