martes 17 de octubre de 2017 | 12:55
Columnas

Parálisis política. Chilangos incomprendidos

@ismjcpa mié 20 sep 2017 15:17
Para la naturaleza que pasen 32 años son pocos
Para la naturaleza que pasen 32 años son pocos
Foto propiedad de: Internet

 

Eran LAS 13:20 del día y veo un mensaje de Whatsapp, mi hermana preguntaba en el grupo familiar ¿todos bien? Rápidamente conteste yo sí, volteo al Facebook y empieza a salir la noticia del terremoto de 7.1 en la escala famosa, mis parientes empiezan a responder, vamos ese grupo es para todo menos para cosas serias, le hablo a mi hermano me dice, estamos bien pero sí estuvo muy fuerte, desde aquí estoy viendo cómo se cayeron varios edificios.

Los chilangos (yo soy chilango) nunca se pueden quedar atrás, no termina de temblar en Oaxaca y levantan la mano, no aquí tiembla mejor pero ahora le hicieron segunda Puebla Estado de México y Morelos o tal vez la CDMX, el Estado de México y Puebla le hicieron segunda a Morelos, ahí estuvo más fuerte. El asunto es que al parecer la naturaleza va con todo contra los chilangos una y otra vez, ya sea por terremotos o por inundaciones. Una amiga que es cristiana publicó sobre la ¿justicia de Dios? Qué horror echarle la culpa a Dios, “el final de los tiempos se acerca”, yo no sé si el final de los tiempos se acerca pero estoy seguro que Dios en su divina justicia no mandó a derrumbar el colegio Rébsamen para tomar como víctimas a niños de Kinder.

Terribles las redes sociales, terribles, la gente qué importa que estuviera próxima la “aplastación”, no soltaba su celular, quería dejar registro del momento preciso en que eran aplastadas, otros tantos se dedicaron a difundir un escrito de Sistema Sismológico Internacional de la vela perpetua, anunciando que vendría otro temblor mucho más grande, bueno ¿y? si viene ese otro terremoto más grande ¿qué se puede hacer? Nada, nada se puede hacer. En un huracán, el evento es lento dura de dos a tres días y te va despedazando, pero sabes a qué hora va a llegar, con qué intensidad y te da tiempo de prepararte, un terremoto no.

Hace unos días, cuando se dieron las inundaciones en la CDMX, publicaban un meme que decía sobre la CDMX, “si ya saben que soy solo lago ¿para qué me pavimentan? Y es que la naturaleza no es que no comprenda al chilango, el chilango no comprende a la naturaleza, bueno no precisamente el chilango, los dueños del país desde 1521, año de la conquista, desde entonces  se dedicaron a construir y construir sobre las edificaciones chilangas, hasta casi desaparecerlas y es que las edificaciones que se construyen desde la época de la conquista hasta el día de hoy tal vez cuenten con una estructura tan fuerte como las de las pirámides, pero definitivamente no cuentan con los cimientos de las pirámides, en “chilangolopolís” viven con tecnología prestada no apta para la CDMX.

Actuar contra la naturaleza, no es que Dios se quiera vengar, la naturaleza reclama lo suyo y lo bien reclama, yo no sé cuántas edificaciones se derrumbaron en época de las chinampas, lo que  sí sé es que la ciudad estaba diseñada milimétricamente de acuerdo a la naturaleza y no contra la naturaleza. En mi tierra está súper protegidísimo el manglar, es un árbol que nace en las orillas de la laguna o del mar, cuando los invasores, llamados paracaidistas quieren destruir el lugar para apropiarse del terreno la población sale a defender esos terrenos y en especial el llamado mangle.

El manglar es un árbol que entre otras cosas, amortiza los embates de la naturaleza, de los ciclones, de los huracanes, cuando éstos quieren arremeter contra la isla, el manglar nulifica la fuerza con la que llega el agua hasta dejarla apaciguada, hay en You tube videos de cómo actúa el mangle, no es difícil de entender.

Dios tenga en su corazón a todos los chilangos, pero no es Dios quien los castiga, es la naturaleza que reclama lo suyo. ¿Qué político va  a hacer una propuesta que le regrese a la naturaleza lo que es suyo para poder vivir mejor? Porque de que hay que regresarle lo suyo a la naturaleza, de eso no hay duda. Para la naturaleza que pasen 32 años son pocos, han estado en el mundo desde hace millones de años.

Don Julio, hablemos de política