miércoles 13 de diciembre de 2017 | 06:58
Columnas

Por las que ya están muertas

@dect1608 lun 18 sep 2017 10:30
El Grupo de Coordinación Tamaulipas (GCT) localizó restos humanos
El Grupo de Coordinación Tamaulipas (GCT) localizó restos humanos "ensabanados" en un predio del municipio de Padilla
Foto propiedad de: David Castellanos

"Si yo no vuelvo, Mamá , por favor no me busques, si no te contesto el celular, si tardo más de lo normal… Si pasan 1,2,3,4  días. Ya está ma, búscame en alguna estrella. No llores, no luches, no intentes buscarme, no quiero que me encuentren, esa no soy yo. Yo no soy restos irreconocibles, no soy un cuerpo descuartizado, un cuerpo desfigurado o golpeado, no soy un culo roto o un útero hecho trizas, déjame ir Má. Déjame donde me dejaron. No quiero que me sigan escarbando, no quiero que me sigan tocando para identificarme, no quiero que sepan mi nombre por el tatuaje que llevo. No quiero salir en las noticias, no quiero que digan que fue por mi ropa, que fue por algún noviecito, por alguna foto, por andar sola en la madrugada, por todas esas justificaciones que buscan donde no hay. No quiero eso má, déjame ir. Búscame cuando el viento sople fuerte, cuando sientas escalofríos y se te ponga la piel de gallina, quizá ese sea un abrazo mío. Búscame en el pájaro más insoportable, porque así soy yo, y así me fui. Solo que me enjaularon. Recuérdame como una piba más, porque eso era, una piba más, solo que hay gente enferma, gente que piensa que podés adueñarte de esa piba que va caminando y hacer de ella lo que quiera. Yo no quiero ser una menos, no quiero que mi amiga, la vecina, mi enemiga, mi prima, la piba esa que ni conozco sea una menos, NO QUIERO NI UNA MENOS. Pero si no aparezco, si no contesto el "avísame cuando llegues" de todos los días, no me busquen, ahí es donde dejó de ser..." #Anónimo

Me encontré el texto anterior ayer que se seguía vía Twitter la marcha contra los feminicidios en México y me conmovió, me parece difícil encontrarle una definición al escrito, como complicado me pareció entender esa postura de algunas que impedían durante la manifestación de ayer en la Ciudad de México la inclusión de algunos hombres.

Conductas humanas, en fin.

Pero es mucho menos comprensible como es que alrededor de diez feminicidios mensuales se han reportado en el estado mexicano de Puebla tan solo en este 2017. Otras miles han muerto en todo México, un país independiente y revolucionario donde se encuentra Tenancingo de Degollado, cuna de la explotación sexual de mujeres y Ciudad que procrea a los proxenetas más famosos del mundo.

La capital de la esclavitud  sexual y Puebla, están a unas tres horas de distancia con más de 230 kilómetros entre una ciudad y otra. Tenancingo, es uno de los municipios de Tlaxcala, donde familias enteras se dedican al rapto y trata de mujeres, algo por demás humillante para un país tan bello como lo es mi patria.

El asesinato de Mara Castilla en un motel, parece haber reventado a los mexicanos que algunos de ellos asquerosamente juzgan incluso a la chica, pareciendo haber olvidado que cualquiera de las mujeres que integran su familia están bajo el mismo riesgo en un país en el que la impunidad se reclama cada día con mayor frecuencia.

Tamaulipas, otra entidad mexicana situada al norte haciendo frontera con Estados Unidos, es otra región donde la desaparición de personas es recurrente.

Casualmente mientras se organizaban para la marcha #TodosSomosMara el Grupo de Coordinación Tamaulipas (GCT) localizó restos humanos "ensabanados" en un predio del municipio de Padilla y más de 5 mil 900 personas han desaparecido en los últimos tres años en todo el estado, esto según información del  Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) y más de 600 personas fueron reportadas como no localizadas en tan solo los últimos 10 meses, confirmó la Procuraduría General de Justicia en el Estado.

Así como Puebla, Tamaulipas y Tlaxcala con sus padrotes, duele por igual todo México ensangrentado.

Por las que ya están muertas hagamos un alto y seamos más humanamente humanos porque mañana no sabemos quién pueda ser la siguiente víctima.