martes 19 de septiembre de 2017 | 05:18
Columnas

Reuniones claves: Barrales y Anaya; Dante y Mancera; el Frente avanza

@jlca007 mié 13 sep 2017 23:09
En los días iniciales de la semana se reunieron los dirigentes del PRD, Alejandra Barrales y el líder panista Ricardo Anaya.
En los días iniciales de la semana se reunieron los dirigentes del PRD, Alejandra Barrales y el líder panista Ricardo Anaya.
Foto propiedad de: Internet

Al terminar el presente año las coaliciones que podrían conformarse entre los diferentes partidos políticos con registro deberán formalizarse ante el Instituto Nacional Electoral para participar como tales en los comicios presidenciales del inminente 2018.

Jesús Zambrano, vicecoordinador del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados dejó en claro al redactor de estas notas que la fuerza que está cobrando el Frente Ciudadano por México y las encuestas recientes que lo ubican como una propuesta competitiva, demuestran que la contienda electoral del 2018 será a tercios; pero rechazó que esta iniciativa tenga por objetivo “hacer el juego sucio” al Revolucionario Institucional para retener la presidencia de la República. Por el contrario, dijo que la apuesta es dar lugar a un cambio de régimen que, por cierto, no tienen ni Morena ni el PRI en sus propuestas.

Lo anterior lo dijo el vicecoordinador del PRD en la Cámara de Diputados después de que algunos medios de comunicación como es el caso de SDPnoticias, rescatamos un hecho que puede ser clave para la conformación del Frente Ciudadano por México.

Ese hecho lo representaron dos reuniones claves para el futuro del Frente.

En los días iniciales de la semana se reunieron los dirigentes del PRD, Alejandra Barrales y el líder panista Ricardo Anaya.

Después de dicho encuentro Barrales declaró ya abiertamente que para ella sería un honor personal y la culminación de una carrera política caracterizada por la constancia, llegar a ser la candidata a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.

Otro encuentro clave fue el que sostuvieron el mandatario capitalino Miguel Ángel Mancera con el experimentado político y virtual cabeza del partido Movimiento Ciudadano, Dante Delgado.

Ya tropicalizada su relación con Mancera, el hábil Dante Delgado fue entrevistado largamente por Ciro Gómez Leyva, cuyos noticieros siguen siendo los foros de preferencia de los principales actores de la sucesión presidencial 2018, y el ex gobernador veracruzano defendió con todo el trabajo de Miguel Ángel Mancera como responsable de la conducción del más complejo gobierno de la república que es el de la Ciudad de México.

Los principales actores, y factores, que intervienen en la construcción del proyecto llamado Frente Ciudadano Por México, están trabajando para destrabar los nudos que pudiera enfrentar el aterrizaje del proyecto mucho antes de que se llegue el plazo para registrar coaliciones, que como decíamos al principio de estas notas, se agota el último día del mes de diciembre del presente año.

Las reacciones de Andrés Manuel López Obrador ante el fenómeno de coalición que se está dando justo enfrente de MORENA, han sido campechanas y desafortunadas.

Pero en el fondo la descalificación del dueño de MORENA al proyecto del Frente Ciudadano por México, esconde un muy bien fundado temor por el crecimiento que pudiera tener y el lugar de alta competencia que sería para la candidatura presidencial del tabasqueño.

La semana inició con un López Obrador caminando solo rumbo al primero de julio del 2018.

Y ocurrió un imponderable que suponemos no estaba en el cálculo del político de Macuspana, cuando menos para este mes, y la construcción del Frente avanzó con tal velocidad que ya es, aún sin registrarse, la principal amenaza electoral para sus aspiraciones presidenciales.

El Peje ahora tendrá que tejer algo más atractivo para los electores que lanzar mensaje tontorrones en la vos del enmohecido Güicho Domínguez.

Y le va a representar un gran esfuerzo hacerlo, ya que como le dijo Dante Delgado a Ciro Gómez Leyva en referencia a López Obrador, después de los cincuenta años es difícil que alguien cambie sus formas de hacer política.

O como diría el viejo sabio Don Pancho Galindo Ochoa: Chango viejo no hace maroma nueva.

¡Bendito Dios!