sábado 18 de noviembre de 2017 | 05:15
Columnas

Otro “draft”

@ruizjosejaime mié 13 sep 2017 12:31
El PRI de Peña Nieto y de Luis Videgaray sigue estando en un lejanísimo tercer lugar.
El PRI de Peña Nieto y de Luis Videgaray sigue estando en un lejanísimo tercer lugar.
Foto propiedad de: Internet

Para perpetuarse, el sistema político mexicano requiere coaliciones. Los extremos aquí sí se tocan. Los autoritarismos van a la baja, así sea el presidencialismo rediseñado por Enrique Peña Nieto o la autoridad desautorizada de Andrés Manuel López Obrador. El periódico Reforma introduce la variable de una tercera vía, un frente, un gobierno de coalición, un gobierno pensado por Manlio Fabio Beltrones.

Originalmente, la coalición que incluía al PRI, atajaba la posibilidad de que Andrés Manuel fuera presidente. Cuando todos tenían las respuestas, las preguntas cambiaron. Hay optimismo ciudadano en el cambio, pero los protagonistas y los partidos no quieren cambiar. Sin noción de un proyecto de nación, hay muy poco.

El PRI de Peña Nieto y de Luis Videgaray sigue estando en un lejanísimo tercer lugar. Los negativos del presidente no se pueden remontar, sea José Antonio Meade el candidato o lo sea Aurelio Nuño. La variable del frente ha cambiado la realidad política, pero el frente de Ricardo Anaya y de Alejandra Barrales no es el verdadero frente ciudadano. Más de lo mismo, prolongan la corrupción y la impunidad.

¿Qué arroja el estudio de Reforma? La necesidad ciudadana del cambio, no la tercera, la otra vía. Condicionar la elección del 2018 a los mismos, es perder. Un gobierno de coalición es perder. No harán diferencia. Andrés Manuel encabeza porque no hay otra cabeza. Tiene que surgir un nuevo personaje que deshabilite a los personajes de la clase política mexicana.

La muestra de Reforma enseña lo esencial: la voluntad de un cambio. Hartos del PRI y del PAN, en Nuevo León se buscó un cambio votando por el “independiente” Jaime Rodríguez Calderón, esa solución ha sido un fiasco: ni caldo ni albóndigas. El país puede cometer el mismo error porque el frente de Anaya, Dante Delgado y Barrales no ofrece nada, es lo mismo que Morena, es lo mismo que el PRI.

En el 2018 la ciudadanía votará por el “cambio”, condenará a Enrique Peña Nieto y optará por la alternancia. Y, sin embargo, en este país futbolero asediado por el “draft”, la alternancia no existe. Todo es continuidad, nada es ruptura.