lunes 25 de septiembre de 2017 | 10:10
Columnas

En dos mexiquenses reina la impunidad

@jlca007 mié 13 sep 2017 09:06
La Monarquía de la barbarie de  Humberto Padgett
La Monarquía de la barbarie de Humberto Padgett
Foto propiedad de: Internet

 

 

Luis Miranda y Gerardo Ruiz Esparza en la mira de Humberto Padgett, el escritor acaba de publicar el libro: La monarquía de la barbarie que es una síntesis de la pasada elección en el Estado de México, de la cual quedó plasmada una imagen: decenas de cabezas de cerdo afuera de las casas de campaña del rival.

Así se ejerce la política en una de las zonas más violentas del país, donde el Grupo Atlacomulco hizo alarde de recursos económicos y prácticas clientelares para perpetuarse en el poder.

Y es aquí, en territorio mexiquense, donde los habitantes se han resignado a vivir en la inseguridad, a jugársela en traslados diarios de tres horas a sus centros de trabajo mientras sus funcionarios despachan desde las alturas en imponentes helicópteros. Quien diga que la frontera interior en México es la que divide a la riqueza de la pobreza, no ha reparado en este lugar, donde la verdadera zanja separa a gobernantes y gobernados.

En este contexto, el periodista Humberto Padgett presenta una investigación que retrata las condiciones de desigualdad social, inseguridad, corrupción, narcotráfico y secuestro en la entidad. Su trabajo permite entender cómo los nexos con el crimen organizado han permitido a una clase política insensible y a sus huestes burocráticas, amasar fortunas y feudos de impunidad en un modelo que se extiende, lamentablemente, a todos los rincones del país.

Una muestra de la terrible impunidad de los personajes protagonistas de la estela de corrupción son Luis Miranda, secretario de Desarrollo Social y Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en las últimas semanas los dos personajes se han visto inmiscuidos en actos cuestionables, pero continúan campantes en sus puestos.

Después del desastre que significó la pérdida de dos vidas por el socavón que se abrió en el Paso Exprés de Cuernavaca, la sociedad se pudo dar cuenta que las anomalías vienen de raíz, fue la corrupción la culpable de la muerte de estas dos personas, ya que resultó evidente que no se realizó un trabajo de calidad.

Apenas ayer la Secretaría de la Función Pública, nos demostró que no estábamos tan equivocados, pues después de concluir la auditoría a las obras del Paso Exprés detectó 22 observaciones a los cuatro contratos auditados, que suman un monto de mil 034.4 millones de pesos.

 

Es decir, las tropelías ya no se cuentan por cientos, sino por miles.

Los principales hallazgos se refieren a irregularidades en los procedimientos de licitación, trabajos ejecutados sin comprobación documental, pagos en exceso e inadecuada supervisión de la obra y del servicio de coordinación del proyecto, por mencionar algunos.

Otro mexiquense  que se encuentra en la mira de Padgett es Luis Miranda, compadre del Presidente Enrique Peña Nieto, quien rapidito se deslindó de su familia.

Al ser cuestionado sobre la nota que publicó el lunes pasado el diario Reforma, en la que se da a conocer que su hermana y su cuñado compran combustible extraído ilegalmente de los ductos de PEMEX,

 

Miranda Nava asegura que él no se mete en los asuntos de sus familiares, como diría Vicente Fox: ¿Y yo por qué?

“Es mi hermana, pero cómo voy a saber lo que tiene mi hermana y mi cuñado, no sé de sus negocios ni me interesa. No les ando revisando su patrimonio ni cómo lo hicieron”, aseguró uno de los más cercanos colaboradores de Peña Nieto.

Pero Miranda se enojó un poco y dio el manotazo al tiempo que lanzaba un: yo ¿qué chingaos? Cada uno tiene una historia diferente, ellos viven en Toluca yo vivo en México.

Bonita manera de deslindarse, uno por corrupto y el otro por omiso.