miércoles 22 de noviembre de 2017 | 11:35
Columnas

Municipios metropolitanos

@horacio_urbano mar 12 sep 2017 09:38
Por supuesto que es algo de enorme fondo lo propuesto por Robles Berlanga...
Por supuesto que es algo de enorme fondo lo propuesto por Robles Berlanga...
Foto propiedad de: Internet

México es un gran país, cuya complejidad, más allá de sus 120 millones de habitantes o sus más de 2 millones de kilómetros cuadrados de extensión territorial, radica en que toda esta grandeza está dividida, territorial y poblacionalmente en 2,446 municipios y 16 delegaciones.

Y sí... El municipio (incluyendo a las delegaciones chilangas) es la célula básica de la estructura de gobierno... Célula básica que por la vía del ya muy obsoleto artículo 115 Constitucional, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para un país que dejó atrás las nostalgias del mundo rural, para convertirse en una Nación eminentemente urbana.

Y es en este carácter urbano que dejan de ser prácticas las atribuciones de una entidad que en muchos casos termina siendo parte de un formidable Lego que sirve para modelar zonas metropolitanas y, en muchos casos, regiones enteras.

Esto es más que evidente en todas las ciudades que en cuya conformación participan dos o más municipios... Municipios que en ocasiones pertenecen a diferentes entidades federativas y, como en el caso de la zona metropolitana de la Ciudad de México, incluye municipios de varios estados en difícil y caótica convivencia con las 16 delegaciones chilangas... Que ahora, en virtud de la transformación del modelo político de la capital del país, tomarán nuevas facultades a partir del próximo año.

Es en este contexto que durante su participación en las reuniones de seguimiento de Habitat III, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles Berlanga, habló de hacer una profunda reingeniería al modelo político del país, reconociendo la nueva e irreversible realidad urbana.

México, dijo la funcionaria, debe avanzar en la conformación de una Política Nacional de Desarrollo Urbano y Metropolitano, que considere un cuarto nivel de gobierno y que sea la hoja de ruta para superar los desafíos que enfrentan las ciudades del país.

Por supuesto que es algo de enorme fondo lo propuesto por Robles Berlanga... Es tema que implica una Reforma Constitucional, para actualizar el concepto municipio a partir de su marco legislativo.

¿Necesario? Sin duda... El punto está en que aunque muchos pudieran coincidir con el diagnóstico, ya no será tan fácil que la clase política siga coincidiendo a la hora de llegar a recetar la medicina.

¿Tocar el sagrado artículo 115 y su bendita autonomía municipal?

¿Y por qué no? Si a fin de cuentas los marcos normativos se deben ir transformando conforme cambia su razón de ser.

Y es que a todos resultará absurdo comparar cualquiera de los municipios más pobres del país, con aquellos que ubicados en las grandes ciudades, concentran buena parte del Producto Interno Bruto (PIB) regional, e incluso nacional.

Nada tiene que ver, señalaba la Secretaria, el municipio más rico del país, San Pedro Garza García, con otros que padecen altos índices de pobreza, y con los que se apelmaza para formar Monterrey, Nuevo León, sin duda, una de las ciudades más pujantes del país.

Nada tienen que ver los municipios que hoy sufren los efectos de los recientes fenómenos naturales, con el poderío económico de la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México.

Durante una presentación hecha en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como parte del grupo de expertos que da seguimiento a los acuerdos de Habitat III; Robles dijo que para profundizar en la política de Estado en materia de ordenamiento territorial y urbano que puso en marcha la actual administración, lo ideal sería llevar a cabo una Reforma Constitucional que considerara un cuarto nivel de gobierno; “No solamente un gobierno local, sino uno metropolitano con facultades diferenciadas, pero complementarias para hacerle frente a estos procesos”.

... Un cuarto poder...

 Para entender una evidente nueva realidad, dijo, es necesaria una Política Nacional de Desarrollo Urbano y Metropolitano porque “debe haber directrices que aterricen en el territorio y que sean una hoja de ruta para alcaldes y alcaldesas”, pues, de lo contrario, se sigue fomentando un desarrollo desordenado.

El tema no es fácil y a estas alturas del sexenio menos... Pero es evidente que el ámbito municipal merece una reingeniería que permita que esta célula básica de la estructura de gobierno aprenda a sumar y a multiplicar.

¿Orden de gobierno? ¿Instancia de coordinación? No sé, pero es evidente que algo debe hacerse para poner en sintonía las cosas que separan a entidades que geográfica, económica y socialmente conviven día con día.

El hecho es que el futuro del país no puede estar secuestrado por un municipalismo obsoleto... Que justo es también decir, merece una refrescadita que le permita evolucionar para enfrentar, de entrada, el reto metropolitano.