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Columnas

Lo que López Obrador ha dicho sobre Venezuela, Chávez y Maduro

@NietzscheAristo lun 21 ago 2017 19:28
Lo que ha dicho López Obrador sobre Venezuela, Hugo Chávez y Nicolás Maduro lo ha establecido ante varios comunicadores.
Lo que ha dicho López Obrador sobre Venezuela, Hugo Chávez y Nicolás Maduro lo ha establecido ante varios comunicadores.
Foto propiedad de: Internet

 

En la conclusión a su artículo del 13 de agosto pasado publicado en Reforma, “¿Dictadura o democracia?”, Enrique Krauze hace un emplazamiento fatal a López Obrador:

“Si AMLO no condena al régimen de Maduro, los mexicanos sabremos a qué atenernos en el caso de su triunfo en las elecciones de 2018. La definición es imprescindible si López Obrador aspira a gobernar a México, no a una fracción de México, sino a todo México. Y es imprescindible porque la gran mayoría de los mexicanos no queremos que nuestro país se convierta en una nueva Venezuela.”

Ultimátum que había partido de una información parcial: “Andrés Manuel López Obrador ha sostenido que la democracia venezolana es mejor que la mexicana. (Univisión, 7 de febrero de 2017)”. Krauze no menciona que su cita proviene de una entrevista televisiva que León Krauze, su hijo, hace al líder opositor. Entrevista cálida, humana, que trata de obtener no sólo información, también un acercamiento para la comprensión del entrevistado. No lo menciona y lo cita mal.

Aunque ya he demostrado con claridad en “La ‘generación de la discordia’ y el voto de Enrique Krauze” (SDPnoticias; 11-05-16), cuál ha sido la identidad y la perspectiva política y económica del ensayista -el del régimen y sistema vigente al menos desde el sexenio de Salinas de Gortari, es decir, en voz popular, el PRIAN-, uno esperaría un poco más de una inteligencia dedicada a la investigación histórica, el sesudo ensayo y la reflexión informada. Algo más que la obtusa e incisiva reiteración del PRI, el PAN, el gobierno de Peña Nieto y los medios y periodistas caracterizados por su afán por la calumnia: Si gana López Obrador, México se convertirá en Venezuela.

Y lo dicen, primero, haciendo una comparación extra lógica entre el político opositor y la condición de un país con el que, como se ha confirmado, nada tiene que ver. Segundo, lo hacen estableciendo el repruebo palmario de un país acosado y en crisis, pero cuya política exterior a la defensiva ha dejado en evidencia que la situación de México en términos de derechos humanos, corrupción y crisis económica podría estar peor que la de ellos en estos momentos; incluso si se habla de muertos.

Lo que ha dicho López Obrador sobre Venezuela, Hugo Chávez y Nicolás Maduro lo ha establecido ante varios comunicadores, no sólo ante Krauze hijo; Ciro Gómez Leyva, Jorge Ramos y René Delgado, entre otros.

Para empezar, Enrique Krauze cita de manera incorrecta o incompleta a su hijo; no pensemos que tendenciosamente (en una entrevista que aborda varios temas de los cuales el asunto Venezuela es el menos relevante): “Hugo Chávez fue electo con una democracia mucho más vigilada o con elecciones más vigiladas que las nuestras”. “¿Mejor aquella democracia que la nuestra?”, pregunta León Krauze. “Sí, en lo electoral, sin duda; aquí nos han robado la presidencia”, responde contundente López Obrador. Citemos de nuevo la premisa de Krauze padre tras ver/escuchar la entrevista de su hijo: “Andrés Manuel López Obrador ha sostenido que la democracia venezolana es mejor que la mexicana”. Muy distinta ésta que la versión original, ¿cierto? Mientras el ensayista generaliza, el político habla del terreno electoral. ¿Se desconoce acaso que personajes como Jimmy Carter y Noam Chomsky han elogiado el sistema de votación venezolano que es de lo que habla López Obrador? “Venezuela has a very wonderful voting system… of the 92 elections we have monitored, I would say that the election process in Venezuela is the best in the world”, estableció el ex presidente estadounidense en 2013.

Aclarado el asunto de la incorrecta premisa krauziana para emplazar a López Obrador a cambio de conocer con base en ella el futuro de México en sus manos, ¿qué ha dicho el político en las diversas entrevistas? Un resumen:

1. No intervención y autodeterminación de los pueblos. Aunque algunos ven criticable esta postura por considerarla pasiva, en realidad se trata sobre todo de una  protección ante intervencionismos pasados y futuros de Estados Unidos, el imperio que se ha solazado ante la debilidad y corrupción de los gobiernos mexicanos. No hace falta aclarar más este punto. 2. Nicolás Maduro no logró tener la comunicación que Chávez tenía con la gente; es responsabilidad de la dirección política el fallo en Venezuela. 3. Se cometieron errores, como en cualquier gobierno, y no dieron resultado los programas de desarrollo en un contexto de presión externa. 4. No está de acuerdo con la violación de derechos humanos. No debe de haber presos políticos ni de conciencia; se refiere en particular a Leopoldo López, quien debiera de estar libre. 5. Aconseja la oposición pacífica, como la que él ha encabezado. Le duele que se sacrifiquen vidas. Un dirigente puede poner en riesgo su vida, pero no tiene el derecho de poner en riesgo la vida de los demás; sugiere diálogo. 6. No conoció a Hugo Chávez ni conoce Nicolás Maduro. No sigue el ejemplo de ningún gobierno extranjero. No se inspira ni en Chávez ni en Bush sino en dirigentes mexicanos, en Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero y Cárdenas; tenemos nuestra propia historia. 7. Reta a los acusadores (o quizá habría que decir acosadores) a presentar una sola prueba de su vínculo con Venezuela; éste no es más que una calumnia para generar miedo entre la población mexicana ante el horizonte de su muy posible triunfo en 2018.

Es decir, contrario a los muchos que dicen que López Obrador guarda silencio frente a Venezuela, hay pruebas suficientes de que ha hablado bastante y muy claro al respecto. Acaso Krauze vuelva a ver la entrevista de su hijo al político opositor y complemente su versión con las otras entrevistas disponibles para no caer en el maniqueísmo de quienes de manera simple e irresponsable quieren atar el futuro político de López Obrador a Venezuela. Otra manera sencilla y profesional de evitarlo sería revisando exhaustivamente su trabajo al frente del gobierno de la Ciudad de México. Para despejar dudas. Como colofón, añado lo que ya dije en texto pasado sobre AMLO, Venezuela y México:

“La derecha y ultraderecha política e intelectual de México así como el oficialismo, tratan un día sí y otro también de inmiscuir o embarrar a López Obrador con el caso Venezuela, como si ese fuera un asunto fundamental para la política interna del país. Como si una relación del político opositor con los políticos de esa nación, de Chávez a Maduro –que se sabe con contundencia, nunca ha existido-, descalificaría su perspectiva para gobernar al país. Por su puesto que aun si existiera -no tendría nada de extraño en un mundo moderno-, no modificaría la perspectiva ideológica y el programa de quien ya gobernó con éxito la ciudad de México…

“La estupidez de insistir en enmarcar el proyecto de López Obrador dentro de las experiencias latinoamericanas de izquierda es porque no revisan ni la experiencia política como gobernante del líder de las encuestas presidenciales ni su programa hacia el desarrollo del futuro inmediato. Seamos francos, ¿estupidez, mezquindad o ruindad política e intelectual?” (Noam Chomsky, Venezuela y la izquierda latinoamericana; AMLO y México”. SDPnoticias; 13-0817).