jueves 17 de agosto de 2017 | 02:43
Columnas

Catástrofe medio ambiental y humanitaria en la cuenca Lerma-Chapala- Santiago

@potemkyn vie 11 ago 2017 09:24
Foto propiedad de: Internet

El río Lerma nace en el Estado de México en los limpios manantiales de Almoloya del Río, de ahí hasta su desembocadura en el Lago de Chapala, transitan sus aguas por más de 700 Km., siendo fuente fundamental de agua para 5 estados, casi 7000 empresas vierten sus aguas sucias sin tratar en este río, provocando que en su desembocadura en la Laguna de Chapala (la más grande del país), lleguen aguas pestilentes cargadas de metales pesados, todo tipo de químicos y desechos orgánicos. La CONAGUA dice que tiene más de 50 plantas tratadoras a lo largo del Lerma, pero las evidencias en su desembocadura hacen palpable que estas plantas tratadoras solo sirven para justificar presupuesto y la correspondiente erogación pública millonaria, a las empresas concesionadas de su manejo, con prácticamente nulos resultados.

Así mismo la obligación por parte del gobierno de inspeccionar que las industrias que vierten sus aguas al Lerma, las traten previamente cumpliendo las normas ambientales de saneamiento, es prácticamente nula, basta decir, que con el número actual de inspectores que tienen para la cuenca, se llevarían más de 60 años en inspeccionar en su totalidad las empresas involucradas, 1 sola vez cada una.

En ese pésimo estado llega líquido nauseabundo a Laguna de Chapala, donde continúan contribuyendo a su contaminación las descargas de drenajes de las poblaciones ribereñas. En el municipio de Poncitlán Jalisco, con hermosos paisajes a las orillas de la laguna, habitan pueblos de origen principalmente Coca, aunque también los hay Nahuas, pero con un denominador común: la pobreza y abandono ancestral en que los tienen los  tres órdenes de gobierno. En este lugar se da además, otro grave problema, hace más de 40 años, a las autoridades municipales se les ocurrió la brillante idea para dotar supuestamente de 'agua potable' a estos pueblos, perforar pozos de agua termal y enviar agua sulfurosas con altos índices de metales pesados y minerales a las casas de los pueblos de Mezcala, San Pedro Itzican, Agua Caliente, Chalpicote, la Zapotera y Santa María de la Joya.

Estos pueblos basan su precaria alimentación (investigadores de la Universidad de Guadalajara han encontrado que cuando mucho hacen 2 comidas al día), en pescado altamente contaminado de la laguna, chayote, frijol y maíz, regados con agua del mismo lago y además muchos habitantes, por su extrema pobreza, beben agua sulfurosa que les entrega por potable el gobierno municipal. El resultado es de imaginar: México ocupa el 2o. lugar mundial de incidencia en trastornos renales por el enorme índice de enfermos de este padecimiento en ese municipio, además existen gran cantidad de casos de bebes, niños y adultos con deformaciones y daño cerebral. El caso extremo es el de Agua Caliente, proyectando estadísticamente un índice de 8,000 casos por millón de enfermos renales, el mayor del planeta.

Las autoridades estatales y municipales niegan reiteradamente que tanto el agua contaminada de Chapala como la de pozos termales sulfurosos, que les entregan por potable a los pobladores de dicha región, sea la cusa de tan altos índices de enfermedades renales, malformaciones, daño cerebral y otras consecuencias funestas para quienes viven en tan bellos parajes llenos de muerte y olvido. Pero aun cuando este problema ha sido denunciado y es conocido desde hace décadas y que tanto el gobierno del estado encabezado por Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, como el municipal de Poncitlán por Juan Carlos Montes (ambos priistas con casi 5 años de gobierno), dicen desconocer aún cuales sean las causas de tan terribles condiciones sanitarias. Apenas la Universidad de Guadalajara está haciendo estudios y dará un diagnostico oficial dede su perspectiva, de las causas que originan los males de la ribera de Chapala en ese municipio en meses próximos.

La realidad en la Ribera de Chapala es que la gente está muriendo con escasa o nula ayuda oficial, la mayoría de sus habitantes no son derechohabientes del IMSS y se encuentran que en el Seguro Popular la insuficiencia renal ya no la contemplan para su atención médica. Cuando a una persona de escasos recursos le quieren realizar un trasplante de riñón en el Hospital Civil de Guadalajara (que es de asistencia pública), se encuentra que como barato le cobran $150,000.00, y tiene que cubrir gastos de medicamentos que promedian los $100,000.00 tanto para el receptor del riñón como el familiar donador, continuos análisis médicos, etc.

Así mismo los pacientes que se hacen hemodiálisis, tienen que pagar 2 o tres semanales a costos promedio de $1,800.00 por sesión, mas los gastos de transporte hasta Guadalajara, gastos de medicamentos, atención médica, etc.

Quienes tienen que realizarse diálisis peritoneal sus costos son también muy altos, con mayor riesgo de contraer infecciones por sus escasos recursos para tener condiciones de asepsia en sus hogares donde realizarlas y la amenaza constante por las insalubres condiciones de vida al estar en contacto permanente con aguas negras en zonas donde el drenaje corre a cielo abierto, así como falta del servicio municipal de recolección de basura.

Por consecuencia muchas familias afectadas acaban malbaratando sus escasas propiedades a las empresas y coyotes inmobiliarios que acechan la zona para después ir a engrosar el ejército de desempleados y subempleados en ciudades como Guadalajara.

Al parecer toda una estrategia para despojar de sus propiedades a las pueblos originarios que habitan en la Ribera de Chapala y así construir complejos turísticos con los cuales enriquecerse.

De Chapala el agua toma cauce por el río Santiago y a escasos metros de donde vierten los drenajes de San Pedro Itzicán empieza el acueducto que surte de 'agua potable' a más del 50% de los habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara. A partir de ahí alrededor de 500 empresas continúan vertiendo sus aguas sin tratar llenas de tóxicos y coliformes, incluyendo 'Dulces Montes' propiedad del presidente municipal de Poncitlán, Juan Carlos Montes. Pasa después hasta los municipios de Juanacatlán y el Salto, ya en la zona urbana de Guadalajara. En el Salto se encuentra la Presa del Ahogado, vaso natural convertido en una cloaca al verter ahí gran parte de las aguas residuales de Guadalajara que van a desembocar, otra vez, al río Santiago.

En el Salto los fraccionamientos de interés social están en los márgenes del río Santiago y la Presa del Ahogado, el resultado el mismo: alta incidencia de enfermedades renales, malformaciones genéticas, daños cerebrales, etc. Las estadísticas oficiales de estas enfermedades en la zona no las da a conocer el gobierno, pero tal parece que los casos son mayores a los de la Ribera de Chapala.

Continúa el Rio Santiago para seguir recibiendo más aguas negras de la zona metropolitana de Guadalajara en la zona de la barranca por el margen oriente de la ciudad, para seguir su cauce tóxico, sin ninguna posibilidad ya, de poder ser saneado a esa altura y finalmente desembocando al mar varios cientos de kilómetros adelante, en el el Estado de Nayarit, ahora contaminando inevitablemente el Océano Pacífico.

La cuenca Lerma – Chapala – Santiago es una de las más contaminadas y extensas del país, dejando a su paso muerte y desastre ambiental en todo lo que toca o está cerca de sus aguas envenenadas, pero también enormes ganancias a los propietarios y accionistas de miles de empresas de todo tamaño que no muestran responsabilidad social alguna y con la complacencia (¿contubernio?) del gobierno.

 

Raúl Argáez Olivera

Asamblea por la Defensa del Agua de la Zona Metropolitana de Guadalajara

adazmg@gmail.com

Twitter: @potemkyn