viernes 20 de octubre de 2017 | 09:27
Columnas

Mikel Arriola y Enrique de la Madrid: los contendientes que pocos consideran

@ginesacapulco jue 10 ago 2017 21:50
De la Madrid... pieza importante del PRI que no debe ser desechada.
De la Madrid... pieza importante del PRI que no debe ser desechada.
Foto propiedad de: Internet

   Con la elección sorpresiva del actual presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, y el consabido, indudable y determinante peso en dicha decisión por parte del primero, se pudo haber dado una pista en la forma en la cual el presidente Peña Nieto dará su línea (definitoria) para la elección del abanderado del tricolor a la presidencia en 2018: bien puede tratarse de un aspirante que muy pocos se esperen, al más puro estilo del juego del tapadismo en la época en que Ruiz Cortines ungió a López Mateos como su sucesor, a base de señales ambiguas y hasta engañosas.

La reciente asamblea del PRI quitó algunas restricciones que venían de unos veinte años atrás, pero bien pueden no llevar los nuevos estatutos la dedicatoria al candidato presidencial, sino ser una forma de que el partido se abra a la sociedad y a liderazgos locales y regionales no necesariamente con militancia partidista.

Quienes ven ya a Meade Kuribreña como el candidato bien pueden estar equivocados. Ningún aspirante encarna más al PRIAN, al continuismo, a "la mafia del poder" de la que habla Andrés Manuel López Obrador, como el actual titular de la SHCP, pero que viene no solo de ser una pieza fundamental del gabinete de Felipe Calderón, sino desde el de Vicente Fox.

Por lo anterior, sería la garantía para una hecatombe electoral presidencial en el 2018. La decisión del candidato no parece venir por el lado de uno de los personajes más visibles del gabinete, y ya ni digamos del devaluadísimo gremio de los gobernadores, sino más bien por el lado de algún funcionario que haya a la vez dado muy sobresalientes resultados en su gestión, como a su vez con muy pocos "negativos". El Doctor Narro Robles entraba en este supuesto, pero no parece tener posibilidad de generar mucho entusiasmo en el electorado.

Otro fue el ex-gobernador de Querétaro, Pepe Calzada, incluso se habló del titular de la STPS, Alfonso Navarrete, pero las circunstancias, siempre cambiantes, parecen abrirle oportunidades reales a dos  miembros del actual gabinete federal, tanto del llamado legal como el ampliado.

Los dos aspirantes, serios, que casi nadie toma en cuenta, son el Secretario de turismo, y ex-titular del BANCOMEXT Enrique De la Madrid Cordero, que si bien pudiera tener como un "negativo" el ser hijo de un ex-presidente, Miguel De la Madrid, este fue un presidente que, al dejar su encargo, podía salir a la calle y no solo no ser insultado, sino incluso aplaudido por la gente. Él recibió a un México en una gravísima crisis, y como si no fuera poca cosa, tuvo problemas en su sexenio como ningún otro (incluido el terremoto de 1985) y entregó muy buenas cuentas.

Enrique De la Madrid Cordero se ha destacado por haber hecho un buen trabajo en el Banco de Crédito Exterior mexicano, y no se diga en la SECTUR, donde sus números hablan por sí solos.

Otro es Mikel Arriola, abogado de profesión y con estudios de posgrado en el extranjero. Sus actuaciones al frente de la COFEPRIS y del IMSS han sido más que sobresalientes. La primera lo llevó a ser llamado, ni más ni menos, como asesor por el magnate estadounidense y activista social Bill Gates, en un tema de mejora de procesos para llevar medicamentos al Continente Africano, ahorrando significativamente tiempo y dinero.

Ya al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social, las medidas que ha tomado, en poco tiempo, han llevado al IMSS a mejorar significativamente los servicios a los derechohabientes, al personal del mismo y al ahorro en los costos del instituto.

Si el PRI quiere competir dignamente en las ya próximas elecciones presidenciales, en la que no sobra decirlo, tiene muy pocas posibilidades de triunfo, debe presentar rostros nuevos, que en cierta forma rompan con la percepción de desastre en las administraciones federales de lo que va del Siglo XXI, y a eso obedecen, en parte, las recientes modificaciones a los estatutos del citado partido.