domingo 24 de septiembre de 2017 | 07:55
Columnas

Socavón al estilo Peña Nieto

@Ruben_Salazar lun 17 jul 2017 08:41
El socavón es la metáfora perfecta para describir a un gobierno que, desde su propio nacimiento, no ha parado de abrir y tapar hoyos
El socavón es la metáfora perfecta para describir a un gobierno que, desde su propio nacimiento, no ha parado de abrir y tapar hoyos
Foto propiedad de: Internet

 

El socavón que repentinamente se formó en el recientemente inaugurado, Paso Exprés de Cuernavaca, y que cobró la vida de dos personas, podría servir como ejemplo de lo que ha sido el gobierno de Peña Nieto.

El hundimiento de tierra en la carretera que presuntuosamente fue inaugurada hace apenas tres meses, tiene como sello principal el de la corrupción; tema recurrente durante los últimos casi 5 años de gobierno priista.

Las sospechas de tráfico de influencias para el otorgamiento de contratos, de la utilización de materiales de baja calidad en la construcción y de la nula atención a los avisos sobre el peligro inminente de que ocurriera una tragedia en el Paso Exprés, nos vienen a recordar casos como el de “La Casa Blanca”, ostentosa residencia que fuera propiedad de la primera dama, o el de los saqueos por parte de gobernadores a las finanzas de diversos estados de la república, como el de Veracruz, en donde el ahora preso, Javier Duarte, inventó obras públicas, falsificó medicamentos, pagó servicios inexistentes a empresas fantasmas, etc.

El socavón es la metáfora perfecta para describir a un gobierno que, desde su propio nacimiento, no ha parado de abrir y tapar hoyos. Al igual que en el desplome del asfalto carretero, el derrumbe de la gobernabilidad en México, ha provocado la pérdida de vidas; ha enlutado familias y ha generado descontento social.

Desde hace tiempo, Peña Nieto y su gabinete conducen al país en una carretera llena de baches, con ondulaciones, obscura, sin señalamientos, y sin salidas; en ese camino no hay retorno, el único destino que existe es el caos. Sin embargo, en su conveniente ceguera, para el presidente y sus achichincles, México va en el rumbo correcto; viaja sobre la modernidad, sobre piso seguro y en dirección al horizonte del éxito.

Similar a la obscuridad de la espontanea caverna del Paso Exprés de Cuernavaca, en la que se asfixiaron Juan Mena Romero y Juan Mena López (padre e hijo respectivamente), así se ha sofocado a la paz, a la justicia, a la democracia, a la libertad de expresión y a la esperanza de millones de mexicanos que permanecemos hundidos en un enorme socavón, el cual, fue creado por la corrupción de un sistema que no tendrá ningún empacho en taparlo con todos nosotros dentro.