sábado 18 de noviembre de 2017 | 12:37
Columnas

El fin de las Matemáticas

@jcma23 lun 17 jul 2017 12:58
Mi hipótesis, sujeta a revisión por supuesto,  es que algún día, en un futuro no muy lejano, la materia de
Mi hipótesis, sujeta a revisión por supuesto, es que algún día, en un futuro no muy lejano, la materia de "Matemáticas", como tal, desaparecerá.
Foto propiedad de: Internet

 

La semana pasada Don Federico Arreola escribió un artículo cuyo título iniciaba así: "Kiss my Math..." (13 julio, 2017), en honor a uno de los libros de Danica McKellar. "Kiss My Math: Showing Pre-Álgebra Who´s Boss" ("Besa mis Mate: Muestra quién manda en Pre-Álgebra"). ¿Con qué intención el director de SDP Noticias escribe sobre la enseñanza de las Matemáticas?

La explicación de Arreola al respecto viene en el mismo texto: "...creo que la principal deficiencia de los estudiantes mexicanos no es hablar incorrectamente el inglés o no hablarlo de ninguna manera, sino entender poco y mal las matemáticas". Luego propone lo siguiente: "...sería bueno que los expertos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) empiecen a hacer algo distinto a lo realizado hasta ahora para que las matemáticas sean bien enseñadas en las escuelas mexicanas".  ¿Qué pasa Don Fede, en esta parte no le parece bien la propuesta (sobre Mate) del "nuevo" Modelo Educativo de la SEP?

Me sorprende gratamente que un periodista aborde temas sobre educación y ciencias en sus espacios editoriales. Hay que reconocer que ésta es una práctica poco común entre los informadores, y más aún, es un extraño hábito entre directores de medios de comunicación.

Sin ser un especialista en Pedagogía o en didáctica de las Matemáticas, don Fede Arreola atina, implícitamente, al hacer una crítica sobre la forma en que se enseña (y se aprende, diría yo), las Matemáticas en la escuela. En efecto, existe una crisis generalizada no sólo en la docencia relacionada con las Matemáticas, sino en la enseñanza de las ciencias en los distintos niveles educativos. Lamentablemente, las ciencias no constituyen campos de estudios atractivos ni motivantes para los niños y los jóvenes. Para apoyar con indicadores precisos esta afirmación, bastaría con revisar dos datos: 1) Alrededor del 10 por ciento de la matrícula nacional de la educación superior, en México, está integrada por estudiantes de Biología, Física, Química, Matemáticas o áreas afines; 2) Los resultados de las pruebas "departamentales" nacionales, aplicadas a estudiantes de educación básica indican que más del 60 por ciento de los estudiantes, de Educación Primaria por ejemplo, no logran la resolución de planteamientos simples con fracciones ("quebrados"); y esto sucede por dos razones: a) No porque los estudiantes carezcan de habilidades para pensar lógicamente, sino porque a la mayoría, no le gusta o no le interesa este ámbito de conocimientos; y b) los logros son bajos porque no se realizan, en el aula, las actividades de aprendizaje ni se usan adecuadamente (de manera sistemática y creativa) los materiales educativos que están marcados en los planes y programas.

Éste no es el espacio para abordar el tema sobre de las corresponsabilidades de los resultados del sistema educativo nacional, pero ¿por qué se sugiere "hacer algo distinto" en la escuela respecto a estas áreas? ¿Cuál es el problema? ¿Es un conflicto en el diseño y la selección didáctica de los contenidos de la enseñanza o es un asunto de método (cómo enseñar y cómo aprender); o son ambos? ¿Cómo motivar a los estudiantes para que estos conocimientos no les resulten aburridos o sin significado en sus vidas? ¿Cuál es la tendencia más actual en el mundo sobre enseñanza de las Matemáticas?

Un cambio importante está en el focus: Hoy ya no se busca solamente enseñar a los niños y a los jóvenes "la ciencia Matemática" per se, sino que la intención educativa es, actualmente en el mundo, lograr que los estudiantes aprendan a pensar matemáticamente.

En ese sentido, la SEP señala lo siguiente en el documento denominado: "El Plan y los Programas de Estudio para la Educación Básica (Acuerdo 070617, DOF 29 junio 2017, p. 67): "El pensamiento matemático y las matemáticas no son lo mismo. Se puede(n) hacer operaciones aritméticas o calcular perímetros y áreas de figuras geométricas sin pensar matemáticamente. De forma contraria, se puede tener un pensamiento matemático y equivocarse con frecuencia al balancear una chequera. ¿Qué es entonces el pensamiento matemático?... Pensamiento matemático se denomina a la forma abstracta de razonar que utilizan los matemáticos profesionales para resolver problemas provenientes de diversos contextos, ya sea que surjan en la vida diaria, en las ciencias o en las propias matemáticas. Este pensamiento, a menudo de naturaleza lógica, analítica y cuantitativa, también involucra el uso de estrategias no convencionales, por lo que la metáfora pensar “fuera de la caja”, que implica un razonamiento divergente, novedoso o creativo, puede ser una buena aproximación al pensamiento matemático. En la sociedad actual, en constante cambio, se requiere que las personas sean capaces de pensar lógicamente, pero también de tener un pensamiento divergente para encontrar soluciones novedosas a problemas hasta ahora desconocidos."

Estoy de acuerdo, en términos generales, con el planteamiento de la SEP y sus asesores en el campo de la didáctica de las Matemáticas, pero para "pensar lógicamente y creativamente", dirían los críticos en Pedagogía, se podrían elegir otros caminos ¿o no?: Aprender a jugar ajedrez, diseñar patrones, desarrollar talleres sobre habilidades no matemáticas de pensamiento, aprender lenguajes y arquitecturas computacionales, aprender a leer notas musicales, etc. Pero ¿por qué los planes y programas de estudio en todo el planeta insisten en usar a las Matemáticas para que los estudiantes aprendan a pensar de manera creativa, lógica e innovadora?

Mi hipótesis, sujeta a revisión por supuesto,  es que algún día, en un futuro no muy lejano, la materia de "Matemáticas", como tal, desaparecerá. En Educación Preescolar, en México por ejemplo, el campo de conocimientos, desde 2004, se denomina no "Matemáticas", sino "Pensamiento Matemático", en el trazo del mapa curricular. Eso ya es un gran avance...

Quizá en el corto o mediano plazos, tanto en Educación Primaria como en Secundaria y Bachillerato, las asignaturas se reconvertirán. Me imagino algunos nombres alternativos e innovadores en el futuro: "Desarrollo de habilidades de pensamiento", "Taller de creatividad" o simplemente "Pensamiento matemático" en Educación Primaria, Secundaria y Media Superior.

La pregunta está sobre la mesa de las discusiones... está en las aulas y en los pasillos escolares, donde se realizan las reflexiones razonadas e informadas al respecto: ¿Estamos en el umbral del fin de las Matemáticas (como materia, no como ciencia)? ¿Qué opina Don Fede?

 

 

*Profesor de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Querétaro.

[email protected]